Mental Soho: el dúo bogotano de electropunk que le apuesta al eterno presente con su álbum Esotérika
Los orígenes de Mental Soho están atravesados por algo que no siempre se dice cuando se habla de música: las condiciones materiales en las que se crea. En este caso, la experiencia de trabajar en call centers, que son espacios repetitivos, cerrados, aparece como detonante. La sensación de estar atrapados en dinámicas que reducen la posibilidad de crear, de pensar distinto o incluso de tener tiempo propio, termina siendo una de las tensiones que alimenta el proyecto. Esta es su historia.
Radiónica: Bogotá es un crisol permanente de sonidos, de arte, de creatividad. Ustedes son dos amigos que se conocieron en un call center, un lugar que además representa mucho de la realidad laboral de la juventud hoy. ¿Qué significa para ustedes crear desde un lugar así?
Mental Soho: Igual yo siento que es algo personal. O sea, a pesar de no estar haciendo exactamente lo que quiero, siento que hay gente que la pasa muchísimo peor o que ni siquiera tiene acceso a ciertas posibilidades. Tener al menos un trabajo decente y tener acceso a hacer música me hace sentir muy chimba.
Igual siento que llegar a eso hace parte de la creatividad, porque de alguna forma uno está planteando qué estilo de vida quiere. Uno mismo se encarga de diseñar su estilo de vida. Entonces eso te lleva a tomar decisiones como no meterte en trabajos más demandantes o en otras dinámicas que te quitan todo el tiempo. En Colombia, por lo menos, este tipo de empleos para personas jóvenes te dejan ciertos márgenes. Entonces siento que sí, la creatividad también se ve ahí.
Esa decisión es una extensión de nuestra creatividad de alguna forma. Esa necesidad de querer decir algo, de tener tiempo libre, de tener la luca para inyectársela al proyecto. Siempre se ha sentido como un medio para un fin también. Nosotros sabemos que no vamos a hacer esto el resto de la vida. Existe una realidad. Tú ves gente de 50 o 60 años todavía sentada ahí y uno dice: esto no puede ser para siempre. Entonces toca aprovecharlo mientras construimos algo.
Radiónica: Y en medio de todas esas contradicciones, de los privilegios, del género, de las posibilidades distintas para sobrevivir y hacer arte, ¿cómo creen que eso se ve en la música que hacen?
Mental Soho: Yo creo que nuestro mensaje sí tiende a ser muy crudo. Lo decimos como lo pensamos. Todo desde esa condición de que somos hombres, tenemos ciertos privilegios, pero también compartimos con mujeres o con personas que tienen otras situaciones.
Siento que, por ejemplo, en los videos musicales mostramos las cosas tal cual. Las drogas, ¿sabes? Entonces el estado mental del que surge esa necesidad de contar algo está ahí muy claro. Siento que es la manera más divertida y también la forma más impactante de contar el mensaje. Porque cuando uno blanquea las cosas o les baja el tono, la gente no lo entiende igual.
Radiónica: ¿Cómo se definen?
Mental Soho: Electropunk. Sí, la energía es básicamente punk. Es esencialmente punk.
Radiónica: Cuando se conocieron, ¿qué fue lo primero de lo que hablaron?
Mental Soho: Hablamos de música, no creo que nos hayamos demorado mucho. Porque yo siempre digo “yo hago música”, entonces seguramente le dije eso. En ese momento yo estaba en una banda.
Yo había tocado en varias bandas. En ese momento estaba tocando en una banda de glam. Nos maquillábamos, nos poníamos tacones y salíamos así re travestidos a tocar rock and roll. Yo era muy fan de New York Dolls, que son precursores del punk. Entonces seguro de eso hablamos. Quedamos un día para hacer música.
Radiónica: Y ahí aparece Asilo en la historia…
Mental Soho: Sí. Todo se remonta un poco a eso. Estábamos un viernes y dijimos “hoy hay fiesta en Asilo”. Fuimos y estaban sonando bandas como The Cure, cosas así. Música que yo crecí escuchando... Cuando llegamos del bar dijimos “hagamos música”. Llegamos como a la una o dos de la mañana a crear.
Radiónica: Hablaban ahorita de la música con la que crecieron... ¿Quiénes fueron esas personas en sus vidas?
Mental Soho: En mi caso, mi papá. Mi papá tenía colección de discos. Él trabajaba en una tienda de alquiler de VHS y tenía discos originales. Yo me quedaba allá escuchando música. Mi papá tenía Depeche Mode, era metalero también, ponía Rammstein.
Siento que vengo mucho desde los videos musicales. Ver videos de Marilyn Manson, cosas así, me generaba algo. Era como “¿qué es esto?”. Y siento que ese niño sigue buscando volver a sentir esa emoción.
Mental Soho: En mi caso fue mi tío. Él me mostró música desde temprano. Pero también mi mamá. Aunque no tenga nada que ver con la música que hago, todo influencia. Uno es una esponja.
Radiónica: ¿Qué te ponía tu mamá?
Mental Soho: Mi mamá ha tenido muchas facetas. Cuando yo era niño ponía mucho gospel y mucha música cristiana. Irónicamente. Pero claro, de ahí viene mucho. Y también la cumbia, que es la mamá de los pollitos acá. Al final uno crece con todo eso.
Radiónica: ¿Cómo fue la primera vez que hicieron música que sí resultó?
Mental Soho: Cuando nos conocimos yo recién estaba empezando a producir. Antes era guitarrista y dije “quiero hacer mi música”. Estaba haciendo beats en FL Studio, aprendiendo.
Después de lo de Asilo empezamos a pensar en el nombre y yo tenía una pista. Un sonido oscuro, dark wave. Se la envié y él escribió y grabó. Llegó a mi apartamento y ahí empezó todo.
Radiónica: Hablemos del nombre. ¿Qué significa Mental Soho?
Mental Soho: La verdad era difícil encontrar un nombre chimba porque ya todo estaba ocupado. Queríamos algo fácil de pronunciar en varios idiomas, algo simple.
“Soho” nos llamaba la atención porque era como un lugar donde hay arte y cultura. Como una calle llena de arte y cultura. Entonces era como un lugar mental del arte y la cultura. Aunque la real es que sonó chimba. Y después, cuando la música empezó a ser psicodélica, dijimos “wow, sí tiene sentido”. Al final las cosas van llegando con el tiempo. No siempre toca romperse la cabeza pensando en un significado perfecto.
Radiónica: Este lugar donde estamos, la casa de Mental Soho, es muy poderoso. Hay mucha gente creativa todo el tiempo. Ustedes tienen la generosidad de abrirlo. ¿Qué significa eso?
Mental Soho: Yo no podría no compartir esto. Es una bendición tenerlo. La gente llega sola, siente la energía y le gusta crear. Acá todos los días se hacen cosas. Canciones, rodajes, sesiones de fotos. Tenemos a Gsusloiso que hace la parte visual y también tiene su proyecto. Entonces cada uno es un punto de conexión con el entorno.
Si uno tiene la oportunidad de compartir esto, siento que es el deber. Hay mucha gente a la que se le complica acceder a un estudio. Poder compartirlo es lo correcto.
La creatividad no es de uno. Es algo que se manifiesta y todos terminamos rindiéndole a ese propósito de crear.
Radiónica: También me imagino que todo eso afecta el sonido.
Mental Soho: Total. Aunque estamos cultivando este sonido electropunk, no nos queremos quedar ahí. Siempre pensamos qué más podemos hacer.
La cantidad de géneros que vienen acá influye. Colaborar con raperos, con gente del latin core, con artistas de otros lados. Todo eso nos mueve.
Radiónica: Hablemos de Esotérika. Tremendo esfuerzo colectivo, tremendo nivel musical y estético. ¿Qué significa este disco?
Mental Soho: Esotérika es nuestro primer álbum, entonces es muy importante. Es el fruto de dos años de aprender a producir, de escuchar mucha música, de entender qué queríamos hacer. También de conocernos.
Hubo mucha música que hicimos y no salió. Entonces esto es como la manzana madura, lista para comerse. Ahí se sintetiza todo.
Radiónica: ¿Cuál es su canción favorita?
Mental Soho: “Escondidas Americanas”.
Mental Soho: Sí, total. Me parece un palo. Tiene mucho sonido Mental Soho en este momento. Si me preguntan qué es Mental Soho ahorita, diría que “Escondidas Americanas”.
Mental Soho: Además colaborar con Yuny fue un privilegio creativamente. Y siento que el tema es muy sólido.
Radiónica: Y además hay algo muy adolescente en esa canción…
Mental Soho: Sí, totalmente. Tiene esa nostalgia pero no es tristeza. Más desde el juego, desde la recocha. Para tocarla en vivo va a ser una locura. Tiene esa energía juguetona que se refleja en la letra y en la producción. Todo es muy juguetón.
Radiónica: La recochita.
Mental Soho: La recochita.
Radiónica: ¿Y cómo fue lo de Yuny?
Mental Soho: Fue muy loco. Él nos escribió por Instagram como a las tres de la mañana. Nos dijo que escuchó nuestra mierda, que le gustó mucho y que si queríamos salir en su disco.
Yo me levanté y le mostré el mensaje. Fue como “¿qué?”. Y de ahí salió la colaboración. También tenemos una en nuestro disco con él. Siento que es una de las personas más importantes musicalmente cerca de nosotros.
Radiónica: ¿Qué sigue para Mental Soho?
Mental Soho: Seguir creando. Seguir expandiendo. Buscar siempre cómo hacer la experiencia donde la gente quiera estar. No quedarnos quietos. Seguir probando sonidos, seguir creciendo como artistas y seguir disfrutando el proceso.
Al final, lo que queda claro es que Mental Soho no se plantea como un proyecto cerrado ni como una propuesta que deba quedarse en un solo sonido. El electropunk funciona como punto de partida, pero el interés está en moverse, en incorporar otras influencias, en seguir probando. La cantidad de estímulos que circulan en su entorno, sumada a la dinámica del estudio y a las colaboraciones, hace que el proyecto esté en constante transformación.
En ese sentido, más que una identidad fija, lo que construyen es una forma de trabajar y de habitar la música. Una que parte de la tensión entre lo que toca hacer para vivir y lo que se necesita para crear, y que encuentra en esa fricción no un límite, sino un motor. El instante, el presente como momento eterno... eso es Mental Soho.