Pernett y las generaciones del sabor caribeño
Para una persona en Barranquilla, al escuchar el apellido Pernett es sinónimo de asociación a una familia que ha dado artistas, bailarines, cantantes intergeneracionales, diseñadores, cultores del carnaval, gestores culturales y hasta el gran Caporal de la danza del Garabato. No es gratuito. La entrega a las manifestaciones artísticas ha creado un legado de generaciones que propaga no solo el amor por las tradiciones, sino la transformación y adaptación de las mismas.
“La vida de cada ser humano es un transcurrir tan interesante. Mi tía abuela, por ejemplo, Carmencita Pernett, fue una de las grandes pioneras de la cumbia, llevó nuestra música a escenarios internacionales. Cantó con grandes como Pérez Prado y conocerla a ella fue algo que a mí me marcó mucho cuando era un niñito. Fue un impacto muy fuerte en mi vida y en mi carrera. Por otro lado, mi papá, fue muy querido por la comunidad, un icono del carnaval de Barranquilla, nació un sábado de carnaval y vivió su vida por esta fiesta. Yo entendí muy joven que era heredero de algo mucho más grande que una tierra, un edificio o una cantidad de dinero… Entendí que era heredero de la tradición y que esa tradición entonces me ha abierto las puertas en todo el mundo” indica Humberto Pernett, con el ritmo suave al hablar y la tranquilidad que la vida en el Caribe le ha otorgado.
Su padre, quien fuera director de una danza tradicional del carnaval de Barranquilla, fue protagonista no solo de su experiencia de vida, sino que ella quedó plasmada en la canción “El Cipote Caporal” de su pasado álbum Tengo cada día. Un homenaje póstumo a su padre, el gran caporal de la danza del garabato “El Cipote Caporal es mi padre y es un homenaje a él, a mi primo Nito Show, a la danza del Cipote Garabato, a la ciudad de Barranquilla y sus tradiciones. En ella narro la historia de él, una historia real de un hombre que lo dio todo por la tradición. Fue mi primer maestro, con él entendí que el viaje era conocerse a sí mismo a través de la identidad”, agrega Humberto.
Con todo el bagaje que lleva consigo, aunado a la trayectoria de participar en proyectos como Sidestepper y una carrera en solitario que le ha llevado a hacer parte de procesos culturales transformadores de la música tradicional caribeña, Humberto continúa siendo fiel a su espíritu rebelde con un conocimiento y respeto profundo por el legado musical que le fue heredado.
“Mi papá me impulsó mucho en la en la parte cultural y siempre tuve a mis tíos también que son una inspiración muy grande, mi tío Hernán, mi tía Tita, desde otros ángulos. Mi tío me enseñaba a vestir, era una cosa divina. Entonces, yo crecí en un hogar donde había clase. Porque la clase no necesita tener riqueza, la clase se nace con ella. Un hogar que tiene que tiene clase, que ama la cultura, que la respeta y que la lleva como una bandera” continúa narrando Humberto sobre las relaciones familiares que consolidaron su dedicación a las artes.
Bajo esa premisa, entrega un sencillo festivo, carnavalero, titulado “Agasajo” junto al guitarrista cartagenero Luis Camacho, con el que celebra su regreso a Colombia, después de un período viviendo en el exterior y con el que además vuelve a introducir instrumentos del lenguaje folclórico con herramientas tecnológicas.
“La gente en la Barranquilla me decía que yo era un asesino del folclore, que iba a acabar con la tradición. Y hoy día pasa lo contrario. Hoy día resulta que yo soy un juglar del folclore. Y ha sido una experiencia bonita porque que ha sido introducir instrumentos dentro de nuestro lenguaje con la tecnología actual, tienen instrumentos, guitarras eléctricas, sintetizadores, máquinas. Es como como el curso natural de las cosas” agrega mientras sigue reseñando la experiencia de ser músico desde la región con un impacto que se trasladó a la capital del país y a la evolución de las sonoridades a comienzos del siglo XXI.
Adicionalmente, este año ha colaborado en varios sencillos con colectivos y agrupaciones internacionales como el caso de Nautas Loop de Barcelona con quienes estrenó “Ceremonio” o con Caribbean Roots con quienes lanzó otro sencillo.
“Tengo tres años haciendo un álbum un nuevo de Pernett, la mitad del disco fue escrito en Estados Unidos, donde viví los últimos años, y por eso la mitad del disco es en inglés, la otra mitad en español. Y ha sido como mi regresar a Colombia porque existe el sueño americano y cuando estás allá te das cuenta de que aquí tenías todo, que vivías en el país más hermoso del mundo con la gente más divina, la mejor comida, la mejor música, la sabrosura, todo chévere, el clima, todo espectacular, y lo único que hace la gente aquí es quejarse… Y ahora que regreso, veo todo tan bonito, tan bacano y me siento tan orgulloso de haber vuelto a mi país y estar aquí otra vez trabajando, me encanta” añade.
Su regreso a Barranquilla ha estado marcado por una apretada agenda de eventos de carnavales, tanto en Barranquilla como en Santa Marta y alrededores.