"Me inspiro viendo películas e imaginando cómo serían sus bandas sonoras": Brittany Howard

Hablamos con una de las cantantes, guitarristas y compositoras más importantes del rock actual, la poderosa frontwoman de Alabama Shakes. Escudriñamos en su intimidad creativa y en sus procesos de composición y esto fue lo que nos contó.

Brittany Howard se ha convertido en una de las figuras mas prominentes de la música internacional. El segundo trabajo discográfico de Alabama Shakes ha catapultado a la banda mas allá de lo que ellos y cualquiera que haya quedado capturado por sus sonidos en su álbum debut "Boys & Girls", haya esperado. "Sound & Color" significó muchos cambios para la banda, la presión del éxito (y sus humildes inicios trabajando en el servicio postal), el contar con menos tiempo, más recursos y la participación de un productor musical, fueron aspectos que auguraban un disco bien distinto a lo que se podía esperar de la banda.

Hablamos con Brittany, la voz y el corazón de los Alabama, acerca de sus influencias musicales, sobre cómo es ser la frontwoman de rock mas popular de los últimos tiempos y de los retos que implica convertir una pequeña banda de un pueblo norteamericano en un fenómeno internacional:

Más preguntas...

Este nuevo álbum es una clara evolución en su sonido, pero también un paso hacia géneros muy diferentes. ¿Qué pasaba por su mente al momento de trabajar en este álbum?

Pensaba muchas cosas, porque por un lado estaba pensando “oK si este álbum falla probablemente sea el fin de la banda”, y por otro lado estaba pensando que en esta oportunidad tenía los recursos y podía grabar el disco que quería grabar. Y creo que me incliné más hacia: “Si este va a ser mi último álbum tendrá que ser algo de lo que esté orgullosa”. Y puse mucho mucho trabajo en ello para hacer algo que fuera representativo de lo que somos ahora. No tratar de hacer ‘Boys & Girls’ dos. No quería hacer el mismo álbum dos veces. Creo que una ves uno deja de tratar de hacer eso, como en 'Sound & Color’, en las etapas iniciales de la composición, cada cosa tomó su lugar fácilmente. Porque me estaba expresando y transmitiendo todos los intereses que tenía. Y finalmente tenía el tiempo, los recursos y el lugar para hacerlo. Estoy muy feliz con este álbum.

¿Alguna vez sintieron presión en la producción de este trabajo o en su promoción?

Seguro. La presión no creo que haya venido de alguien más, creo que todo venía dentro de la banda. Era una presión para sacar lo mejor de nosotros mismos, presión para explorar nuestros nuevos intereses musicales, lo que habíamos aprendido estos años y lo que nos gustaba, lo que nos emocionaba. También estaba la presión de impresionarnos los unos a los otros dentro de la banda. Creo que toda la presión estaba dentro de la banda, no creo que haya venido de ningún agente externo. Realmente éramos solo nosotros queriendo ser la mejor banda que podíamos ser estando juntos. Y en el estudio eso es realmente todo lo que suena.

Cuando hablamos con Zac Cockrell (bajista de la banda), él nos comentó acerca de las posibilidades técnicas que les dio el trabajar con un productor musical en esta oportunidad. ¿Qué tal fue para usted trabajar con Blake Mills?

Bueno, al principio estaba en contra de ello; era un “no quiero hacerlo, mejor hagámoslo nosotros mismos” y pensé mucho al respecto. Porque disfruto hacer canciones. Yo pensaba que tener un productor era diferente y de hecho lo fue, pensé que era alguien que te iba decir que hacer y cómo hacerlo. Pero no fue así, fue literalmente tener a alguien a quien pedirle opiniones, fue como tener un quinto miembro de la banda. Todos nos sentamos alrededor y empezamos hablar: “Bueno la canción no está yendo a donde queremos que vaya, qué piensas de hacer esto o qué te parece si intentamos aquello, tal vez nos guste”. A veces sólo nos sentábamos y pensábamos: “¿Qué tal esto? Oh sí, ¡funciona! Probemos esto, vamos en esta dirección”. No todas canciones necesitaban eso, algunas sí. Es muy bueno, tener una opinión externa mantiene las cosas avanzando. Y resulta que en verdad disfruté mucho trabajar con Blake Mills, lo disfruté mucho, una de las cosas que más disfruté con él fue que nos dejó ser la banda que queríamos ser y no la banda que iba hacer el hit, que iba hacer dinero, ni la banda que iba hacer su nombre más grande, no se trataba de eso. Se trataba de ser nosotros mismos y ser la mejor banda que podíamos ser. En verdad disfruté mucho la experiencia aunque fue algo difícil.

En el caso de ‘Boys & Girls’ usted ha comentado que solía escribir en bloque, a veces encerrarse en un sótano y durar días enteros trabajando en canciones. ¿Cómo fue la composición en este caso?

Siempre es muy diferente, porque algunas veces mis canciones pueden venir de una idea lírica y todo se construye alrededor de eso, ideas centrales. Y otras veces solo tengo la música, presento algo de la música y pensamos: “Bueno, ¿qué es lo que inspira esto? ¿Cuál es la historia? ¿Qué vamos hacer con esto?”. Algunas veces fuimos al estudio y no tenía las letras completas, así que tocaba sentarnos y pensar que íbamos a hacer. Había un límite de tiempo porque estábamos en el estudio todos los días. Así que fue diferente. Allí sola sentada podía estar inspirada por cualquier cosa también estaba viendo muchas películas por esa época y lo que pensaba era: “Esta sería una gran banda sonora, esta sería una gran canción para este escena”, me inspiro en cosas así. Otras veces me inspiro por cosas que escribo, historias cortas que compongo y las vuelvo canciones. Una de esas canciones es Sound & Color, fue inspirada por algo así, y otra canción fue Gemini, que fue inspirada por una historia corta que yo había escrito. Cuando miro atrás y pienso al respecto, veo que las canciones se han escrito de forma distinta a como lo hacía antes. Es un formato diferente, de hecho creo que no tengo un formato para nada y creo que eso lo hace interesante.

¿Se ve más como guitarrista o cantante?

Creo que me gusta verme más como compositora, es en lo que más gasto tiempo pensando, no en cantar. Sé que mi voz va a estar ahí. Y no ando pensando en tocar porque sé que puedo tocar. Pienso más en qué es lo que voy a cantar, qué es lo que voy a tocar. Esas son las cosas que yo quiero hacer y es más o menos lo que yo soy.

¿Qué significa para usted ser frontwoman en una escena tan masculina como la del sur de Estados Unidos, por lo menos en esta clase de géneros?

Desde mi perspectiva ser una mujer al frente de una banda se trata de no ver que hacen otras mujeres que lo han sido o que lo son. Se trata de ser quien eres tú, a quién estás presentando a tu audiencia. ¿Vas a presentar a alguien que es como Britney Spears? ¿Eso es lo que quieres ser? ¿Vas a presentar a alguien como Angus Young? O puedes decir: “Me voy a presentar a mí mismo, quién soy yo” y creo que soy suficientemente buena para ser yo misma en el escenario. Tampoco he pensado si soy o no mujer. Nunca he pensado: “No soy un hombre. Entonces no puedo tocar de esta forma. No puedo presentarme esta forma”. No pienso en eso y creo que ese es el mejor consejo que podría darle a cualquier mujer que quiere cantar en una banda de rock. No pensar en esas cosas que pueden detenerte 


 

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