Los Juegos Olímpicos, el mejor escenario político

La competición ha estado marcada por manifestaciones que han mostrado las tensiones que se viven en diferentes países.

Cada edición de los Juegos Olímpicos trae mucho de qué hablar sobre su organización, el país anfitrión, los deportistas más destacados, los países con mayores medallas y los récords olímpicos que allí se dejan. Son 4 años de preparación en donde los deportistas obtienen los mejores puntajes en su disciplina para poder representar a sus países, por lo que solo los mejores se encuentran en los juegos olímpicos. 

Es por esto que los ojos del mundo entero están puestos en este evento deportivo, lo que lo convierte en un excelente escenario para realizar cualquier tipo de manifestación, especialmente por parte de los deportistas, cualquier cosa que ellos digan o hagan es noticia mundial. 

Pero eso no es algo nuevo y aunque el Comité Olímpico Internacional (COI) se ha pronunciado en contra de estas manifestaciones, prohibiendoles por completo e incluso anunciando sanciones para los deportistas, estas han marcado la historia y el presente de los Juegos Olímpicos. 

Hablamos con Alejandro Villanueva, Magíster en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia y PhD en deporte de la Universidad de México, sobre los momentos en la historia de los Juegos Olímpicos en donde las influencias o manifestaciones políticas han estado más presentes. 

Juegos Olímpicos de Berlín (1936)

“En estos Juegos querían comprobar la hipótesis en la cual los blancos, arios, pertenecientes al mundo teutón iban a ser los mejores deportistas de esas olimpiadas”, afirma Villanueva.

Históricamente estos han sido uno de los Juegos más controversiales por toda la carga política que tuvieron. Hitler destinó el evento deportivo para hacer propaganda política, aprovechando que fueron los primeros en ser transmitidos por televisión, y aunque algunos países como Estados Unidos intentaron boicotear el evento, no lo lograron. 

Sin embargo, en las competencias los resultados no salieron como Hitler esperaba. Deportistas como Jesse Owens opacaron la supremacía aria. Owens representaba a los Estados Unidos y era afroamericano, lo que lo convertía en un rival directo de los alemanes. Aun así ganó 4 medallas de oro en los 100, 200, el relevo 4X100 y el salto de longitud. 

Otro evento que se conoció con el tiempo fue la amenaza que recibió el equipo de Checoslovaquia para dejar ganar a la selección alemana, muchos jugadores no accedieron y con el tiempo murieron en extrañas circunstancias. 

Juegos Olímpicos de México (1968)

“La delegación de atletas afroamericanos de los Estados Unidos empezaron a celebrar sus medallas con el poder del Black Power”, cuenta Villanueva.

México 68 fue la décimo novena olimpiada y esta se marcó por dos momentos políticos importantes, el Movimiento Estudiantil del 68 y el saludo del Black Power

Meses antes de la realización de los olímpicos las calles mexicanas se encontraban llenas de estudiantes que reclamaban una real democracia al gobierno de turno, el país pasaba por unos momentos críticos que se extendieron hasta días antes de iniciar los juegos y que empeoraron el 2 de octubre con la masacre de Tlatelolco, se habla de cerca de 300 personas que ese día perdieron la vida. 

Aunque las manifestaciones continuaron, el gobierno logró una “tregua olímpica”, lo cual dejó desarrollar las justas deportivas sin ningún tipo de obstáculo.

Sin embargo, los deportistas afroamericanos de Estados Unidos que ganaron medalla pusieron nuevamente el tema político sobre la mesa, pero esta vez para que el mundo supiera de las represiones que se estaban dando en este país contra la comunidad negra. Cada vez que un deportista se subía al podio celebraba sus medallas con el poder del Black Power

Cada uno de los deportistas que realizaron manifestaciones fueron castigados cuando llegaron a Estados Unidos, les quitaron las medallas y algunos los encarcelaron. 40 años después, en un proceso de reparación, el Comité Olímpico de los Estados Unidos les pidió disculpas y les retornó las medallas obtenidas en esa edición de los Juegos Olímpicos.   

Juegos Olímpicos Munich (1972)

El grupo terrorista Septiembre Negro marcó parte de la historia de esta edición de los Juegos Olímpicos, pues secuestró y posteriormente asesinó a 11 atletas del Comité Olímpico israelí. Recuerda Villanueva

El grupo terrorista no actuó solo, a ellos se sumaron grupos alemanes neonazis que les ayudaron con toda la logística. El objetivo del secuestro era lograr la liberación de 234 prisioneros que se encontraban en cárceles israelíes, además de la de algunos líderes de grupos extremistas alemanes. 

Sin embargo, el proceso de negociación no salió como se esperaba y terminó con la muerte de los 11 deportistas. 

Juegos Olímpicos Montreal (1976)

Recordados por ser los primeros Juegos Olímpicos en ser boicoteados, para esta edición 32 estados en su mayoría africanos se negaron a participar.  El motivo  fue porque el COI se negó a excluir a Nueva Zelanda de las justas deportivas, esto debía ocurrir – según los africanos – porque los neozelandeses habían jugado un partido de rugby con Sudáfrica, país excluido del COI por su política racista del apartheid. 

Por otro lado, la República Popular de China (China) y la República de China (Taiwán) también se negaron a participar por problemas políticos. 

La primera porque no estuvo de acuerdo con que el COI reconociera a ambas partes y la segunda porque el Gobierno de Canadá no quería que esta participara bajo el nombre de  República China, sino que lo hiciera bajo el nombre de Taiwán, aunque se iniciaron conversaciones estas no tuvieron fruto y finalmente ninguno de los dos países participó en las justas deportivas. 

Juegos Olímpicos Río (2016)

Cuando Brasil se postuló como sede de los Juegos Olímpicos estaba viviendo uno de sus mejores momentos, a nivel mundial se veía como la sexta mejor economía, 30 millones de personas salían de la pobreza y era la potencia de Sudamérica. 

No en vano cuando los confirmaron como sede, Luis Ignacio Lula da Silva – Presidente de Brasil del 2003 al 2010 – afirmó lo siguiente: “Hoy es un día para celebrar, porque Brasil dejó de ser un país de segunda clase y entró en el nivel de primera clase”. Palabras que también explican lo que política, social y económicamente significa para un país ser la sede de los Juegos Olímpicos. 

Sin embargo, cuando se fue acercando la fecha, en Brasil estalló uno de los escándalos políticos más fuertes de su historia. Lula Da Silva enfrentaba un juicio por obstruir un caso de corrupción en la petrolera estatal Petrobras y Dilma Ruselff – Presidenta de Brasil del 2011 al 2016 – había sido suspendida y enfrentaba un proceso de destitución por maquillaje presupuestal. La economía de Brasil pasaba por una gran crisis que llevó a tomar fuertes decisiones como la de Río de Janeiro al decretar el “estado de calamidad pública” a 49 días de los Juegos Olímpicos. 

Todos estos eventos políticos nunca fueron ajenos a la realización de las olimpiadas, sin embargo no fueron los únicos que se presentaron. Pues como en otras ediciones algunos deportistas aprovecharon su podio olímpico para hacer algunas manifestaciones. 

Ese fue el caso del corredor etíope Feyisa Lilesa quien quedó segundo en la prueba maratón y que en el momento de pasar la meta cruzó sus brazos en cruz en protesta a la represión que tenían los oromo – etnia a la que pertenece el deportista – en Etiopía.

Pero la protesta no se quedó ahí, el deportista aprovechó la rueda de prensa para contarle al mundo, a través de los medios de comunicación presentes, todo lo que ocurría en su país. "Fue una protesta, porque soy oromo, y en Etiopía los oromo somos reprimidos por el Gobierno. Nos matan y nos encarcelan, somos sospechosos por el simple hecho de ser oromo. Tengo parientes presos y llevaré la protesta de mi gente allí adonde vaya", afirmó Lilesa a los periodistas. De igual forma manifestó el miedo de regresar a su país por las represalias que los gobernantes pudieran tener en su contra. Por esta razón, el deportista estuvo exiliado de su país 2 años y no recibió el premio por ser medallista olímpico. En 2018 regresó y de las manos de un nuevo Primer Ministro recibió los 17.000 dólares que le correspondían por su medalla de plata. 

Juegos Olímpicos Tokio (2020)

Estos Juegos Olímpicos no se han salvado, se convirtieron en los primeros en ser aplazados ya que ningún país del mundo fue ajeno a los estragos del COVID-19. Al interior del país se vivieron tensiones políticas y sociales entre quienes estaban de acuerdo en realizar los Juegos Olímpicos y quienes no lo estaban. 

Además, esta edición será muy recordada por la importancia que se le ha dado a la salud mental de los deportistas, esto gracias a las declaraciones entregadas por la gimnasta estadounidense Simone Biles, quien además es considerada una de las mejores deportistas del mundo. 

A su vez se han dado otro tipo de manifestaciones como la negación del judoca argelino Fethi Nourine a enfrentarse a un rival de israelí Tohar Butbul. “Hemos trabajado duro para clasificarnos para los Juegos, pero la causa palestina es más grande e importante que todo eso", afirmó el argelino. 

Por otro lado, el boxeador cubano Julio César La Cruz, exclamó “Patria y vida, no. Patria o muerte, ¡Venceremos!”, una vez terminó su pelea contra el español Emmanuel Reyes. Esto haciendo referencia a las protestas históricas y multitudinarias que se han dado en Cuba, las cuales tienen como consigna la frase “patria y vida” haciendo frente al lema histórico del castrismo “patria o muerte”.

El equipo de gimnasia alemán también fue noticia al debutar en los Juego Olímpicos con una truza de cuerpo entero que iba hasta los tobillos, esto como protesta a la constante sexualización de la que son víctimas las deportistas por lsa prendas que usan, la cuales suelen tener un corte bikini.  

La más reciente fue la de la estadounidense Raven Saunders, quien quedó segunda en el lanzamiento de bala y en la ceremonia de premiación alzó sus brazos formando una cruz, al respecto la deportista afirmó: “Para mi, haber ganado esta medalla y que eso sirva de inspiración al colectivo LGBTI, a las personas con enfermedades mentales y a las minorías negras, es algo que significa todo”.

La próxima cita olímpica será en París 2024 y el panorama que deja Tokio 2020 es que los deportistas cada vez le temen menos a manifestarse por la diferentes injusticias sociales que vive el mundo, cada vez más se atreven a pensar en voz alta.

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