Foto: Cortesía de Andrés Guerrero

‘Joyas’: el tercer álbum de Andrés Guerrero viene cargado de fulgor creativo

Hablamos con el artista sobre su nueva producción discográfica, transitamos sus historias y hablamos de la magia de su música.

Hace más de 10 años, Andrés Guerreo se aventuró en la música. Su voz, su guitarra, su espíritu y su poder creativo lo han llevado a recorrer países como Brasil, Uruguay, Argentina, Perú y Ecuador en diferentes proyectos musicales. 

Su carrera discográfica comienza con Desde el Lugar en Donde Todo Pasa (2013) una evocación al rock argentino y al legado de Spinetta en nuestra generación; seguido de Rintopía I (2017) un disco que vibra desde el romanticismo del rock setentero. 

Un año después del último lanzamiento, su regreso a Colombia marcaría un nuevo punto de partida para encontrarse en medio de nuevos ritmos, diversas sonoridades y palabras profundas, lo que a su vez sería el inicio para un tercer álbum. 

“Yo llegué de Argentina con el EP Todas las Lunas (2018) casi terminado. Acá agarré mi teclado y me refugié. No había certeza de nada, yo estaba totalmente nuevo porque me había ido 5 años y dije: 'lo único que tengo es la música'. En 3 meses toqué mucho, agarré canciones que tenía guardadas y eso me empezó a imprimir esta cosa de la producción, me dejó un cambio de chip. Ahí empezó la producción de Joyas, que inició con 'Sobre mi Montaña", anota Andrés. 

En términos sonoros, este álbum es el encuentro de las influencias musicales del músico, compositor y productor, como el neo soul, hip hop, folk, R&B y rock, al igual que el sentir afro y andino fusionado con beatssonidos electrónicos. Fue distribuido en 2020 a través de la plataforma de financiación colectiva Vaki y lanzado a plataformas digitales en febrero de 2021. 

Compuesto por 11 canciones, Joyas puede definirse también como un video-disco, pues varios de los temas que lo componen fueron sencillos con videoclips antes de integrar la placa en su totalidad. 

Recorramos juntos este álbum. 

 

"Todas las cosas"

Es una canción de melodías potentes, creada hace más de 12 años, con una lírica que habla de las falsas superioridades. Es, de hecho, su más reciente lanzamiento como producción audiovisual publicado en el mes de marzo, siendo el primer videoclip grabado en Pasto, su ciudad natal. Para Andrés "es una producción que habla sobre el poder propio, sobre sacarse los demonios que te están bailando todo el tiempo ahí, al lado, y que vos mismo los construyes".

 

"Victoria"

“Nace a partir de los últimos días que estuve en Buenos Aires, donde viví con una amiga que se llama Victoria. De hecho, el transitar las experiencias con ella me hizo comprender mucho de lo que se estaba abriendo en términos femeninos, no había tenido un acercamiento fuerte con esta cuestión y con todos los problemas que tenían que vivir”  explica Andrés sobre esta canción, en la que se encuentra acompañado por Gabriela Ponce en los coros. 

 

 

"Prefiero"

Es una de las primeras composiciones que le apuntaron al hip hop dentro del álbum. En colaboración con Brina Quoya en los arreglos de voces y en el bajo, y junto a TSH Sudaca, presentaron la canción en un formato de live session en "Música para el Caos", un show que en su momento anunciamos aquí en Radiónica

 

"El Instante" y "Salida de Fuego"

El track 5 y 6 se sincronizan. La primera, "El Instante" junto a Briela Ojeda, es una pieza que nació tras la conexión entre los dos artistas y que tuvo una gran acogida tras ser presentada en varios conciertos para luego ser grabada profesionalmente. Lo particular de esta entrega es, entre otras cosas, su videoclip, el cual es un collage pandémico hecho desde el confinamiento con un recurso como protagonista: la creatividad. Su cierre es la continuación de "Salida de Fuego", una composición de Andrés y Las Luces, su banda acompañante.  

 

"Canción para mis siete años" (Ft. Goli y Wolfcat)

Junto a Goli y Wolfcat presentan la entrega más dulce del disco, una composición que según el artista: “Es una reflexión más propia de a lo que uno le apunta, de esa limpieza que uno mismo puede darse constantemente. El mundo afuera te consume y te termina destruyendo si no tienes la facultad de sostenerse".

 

"Joya" 

Es sin duda la canción y el vídeo más experimental del álbum, grabado en escena junto a Yazmín Cortés, quien se encargó de la expresión corporal por medio de la danza. Además se trata de una colaboración hecha junto a Muxe. “Es una canción para sentarse a escucharla”, ha señalado el artista nariñense.

 

"Sol Moderno"

“'Sol Moderno' nace de un momento de oscuridad, pero no como si esta fuera mala, sino haciendo alusión a la ignorancia y a esas cosas que te tiran para abajo. Habla que es una cuestión de actitud, tiene este porte de: 'me paro en la raya y no me tira nada abajo'”, menciona Andrés. La canción cuenta con un videoclip grabado en el barrio Egipto de la ciudad de Bogotá, junto a Rafael Pérez y Jefferson Cardoza en la producción. 

 

"La Sed" (Ft. Santiago Navas) 

Los tintes más electrónicos del disco están en "La Sed", una colaboración con el artista y productor bogotano Santiago Navas. Para Andrés: “Esta canción es un disfrute. Habla de eso que somos, cuando somos conscientes, pero no en el sentido paranoia sino de vivir el presente y el instante. Tiene un montón de reflexión de lo que uno era y lo que uno es, sobre lo que genera eso: una sed de esa agua del conocimiento, por decirlo así, pero no del conocimiento racional sino de uno mismo”.  

 

"Estalla"

Este track fue en su momento un abrebocas a lo que sería Joyas, con ese caracter colaborativo que explica el músico: “Fue la primera colaboración y tiene esa cosa fuerte del valor y la confianza en mí. El aprendizaje con Brina Quoya, de empezar a comunicarme con otros músicos, estuvo lindo. Cuando vos le abrís le la puerta a otras personas se transforma todo: el aura de la música, de la composición”. Aquí una sesión en vivo de Shambo Films junto a Las Luces.

 

"Sobre mi montaña"

Hacia adelante siempre voy a salir ileso 
Pongo mis ojos quiero quedarme quieto 
Nadie ha podido escaparse 
Sin sacar de encima su miedo

Finalizamos este recorrido con la canción con la que empezó todo: “'Sobre mi montaña' tiene que ver mucho con esas cumbres que uno va conquistando, sobre todo psíquicas, en mi caso. Tiene que ver también con esa fortaleza de hacer este disco, de decir 'voy a hacerlo con las herramientas que tengo y hasta donde llegue'... ¡Y terminó siendo un disco de 11 canciones! Tiene el juego de los sintetizadores, de los beats, de otra formar de hacer música”, explica e músico.  

Hay álbumes que se quedan en la memoria, que nos remiten a una infinidad de recuerdos, e incluso logran transmitirnos sensaciones, formas o colores. Son un viaje en sí mismos. Así es Joyas, un disco lleno de fulgor que vale la pena escuchar con calma, para deleitarse con el equilibrio que lo compone. 

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