La letra menuda del Estéreo Picnic: artistas emergentes en el lineup del festival
Muchos de nosotros y nosotras esperamos el anuncio del lineup del Festival Estéreo Picnic casi como un ritual, esperando no solo a las cabezas del cartel sino los espacios alternos a las tarimas centrales, para descubrir sonidos o para apoyar a los talentos, no solo locales.
El Festival Estéreo Picnic tiene esa identidad particular que lo hace ser un escenario para la diversidad, no solo de experiencias o musical sino en todo el sentido de la palabra. Es un festival que nos entrega la posibilidad de descubrir, en su letra menuda, los sonidos que están emergiendo en distintos circuitos.
Puestas en escena más cercanas, espacios más íntimos y relatos por descubrir que estarán en el Estéreo Picnic a los que vale la pena echarles un ojito.
En esa franja del cartel del Festival aparecen nombres como Entreco, Briela Veneno, Aria Vega, Agraciada, Zarigüeya, Machaka, Elniko Arias, Manú, Daniel Andrés, Silvia Ponce y Antopiko3. Proyectos que vienen creciendo dentro de distintas escenas del país.
Artistas de la escena nacional en el cartel del Estéreo Picnic
Parte de esa letra menuda está compuesta por artistas que se han movido dentro del circuito independiente colombiano en los últimos años.
Entreco, desde Cali, mezcla punk, electrónica y una estética abiertamente queer, llevando la pista a un lugar político y visceral. Briela Veneno, por su parte, trabaja dentro del hard techno y el industrial, con sets intensos que conectan con la noche bogotana.
Aria Vega, desde Barranquilla, cruza indie alternativo con referencias caribeñas mientras Agraciada explora un terreno entre folk y electrónica experimental, con una propuesta más introspectiva. Está también Zarigüeya, que va de electrónica, performance y sonidos latinoamericanos.
A esta convergencia se suman RØZ, Machaka y Manú, que apuestran por la electrónica y la cultura club desde distintas aproximaciones; Elniko Arias y Daniel Andrés, parte de una nueva generación de DJs y productores; y nombres como Silvia Ponce y Antopiko3, que exploran la electrónica contemporánea con su propia identidad entre sensual, inocente y fresca.
El lineup de las tarimas principales en el FEP también tiene letra menuda
Esa lectura no se queda únicamente en las carpas. En las tarimas principales también hay nombres que, aunque no ocupan la parte más alta del cartel, representan sonidos emergentes de distintas coordenadas, más allá de Colombia.
Ahí aparecen proyectos como el de la argentina Six Sex, que lleva el perreo y el club latino hacia una estética más cruda y electrónica o BUNT., que mezcla entre electrónica melódica y pop. También está ¥ØU$UK€ ¥UK1MAT$U que llega con la cuota raver japonesa al FEP.
A esto se suman nombres como Judeline, una mujer migrante venezolana que le apuesta al neojoropo y que cruza el pop alternativo con sensibilidad contemporánea y Rusowsky, parte de una nueva ola española experimental, romántica, de perreito/pop sad.
Por Venezuela el FEP tendrá al mismísimo DJ Babatr, creador del Raptor House y a WOST, un fenómeno de los sonidos latinclub que ha colaborado con sellos como TraTraTrax ,rompiendo los límites de los géneros y fastidiando a uno que otro purista.
Ahí, en esos nombres que no están arriba del todo pero ya están en esas tarimas, es donde se empieza a mover otra parte del festival. Artistas que vienen de escenas digitales –impulsadas por la autogestión y SoundCloud-, de clubes under, de circuitos más pequeños que ahora llegan con sus propuestas a audiencias más grandes siendo fieles a los sonidos que los llevaron a este escenario que implica un punto de inflexión para cualquier artista.
Esa es la letra menuda del Estéreo Picnic, la que no siempre se ve primero, pero la que termina marcando lo que viene.