Más de 80 celebridades solicitan al festival Berlinale manifestarse contra el genocidio en Gaza
El Festival de Cine de Berlín, Berlinale, se encuentra en el centro de una intensa polémica tras la publicación de una carta abierta firmada por más de 80 destacadas figuras de la industria cinematográfica mundial.
Actores de la talla de Javier Bardem y Tilda Swinton, junto a directores de renombre como el brasileño Fernando Meirelles y el estadounidense Adam McKay, han manifestado su inconformidad ante lo que denominan el "silencio institucional" del festival respecto a la situación que ocurre en Gaza. Esta declaración surge como una respuesta directa a la falta de posicionamiento oficial del festival frente a las acciones violentas de Israel en territorio palestino.
La controversia se escaló tras las recientes declaraciones del cineasta Wim Wenders, actual presidente del jurado de la Berlinale, quien la semana pasada instó a la industria a "mantenerse al margen de la política" al ser consultado sobre el conflicto.
Los firmantes de la carta rechazan tajantemente esta postura, argumentando que el cine y la política son dimensiones inseparables. Para los autores del documento, la neutralidad sugerida por Wenders no solo es imposible en el contexto actual, sino que contradice la esencia misma del festival como plataforma de expresión social y cultural.
En el texto, los artistas señalan una evidente contradicción en la política editorial de la Berlinale. Recuerdan que, en ediciones anteriores, el festival no dudó en emitir condenas claras y contundentes sobre las atrocidades cometidas en países como Irán y Ucrania.
Bajo esta premisa, la comunidad cinematográfica exige que el certamen cumpla con lo que consideran su "deber moral" y se oponga de manera explícita al genocidio contra el pueblo palestino, manteniendo la coherencia con sus valores históricos de defensa de los derechos humanos.
Finalmente, la declaración va un paso más allá de la crítica interna al festival y pone el foco sobre el contexto geopolítico de la sede del evento. Los firmantes subrayan la responsabilidad de Alemania, señalando su papel clave al permitir las acciones de Israel en Gaza a través de su política exterior.
Con este movimiento, directores como Mike Leigh y el resto de las personalidades buscan presionar no solo a la organización de la Berlinale, sino a la comunidad europea, exigiendo un cambio de postura ante la crisis humanitaria que atraviesa la región.