'Melao Valluno', una fusión de salsa y rimas de Rap Criollo y Primera Villa Crew
En el corazón del Valle del Cauca, el rap ha dejado de ser un eco de sonidos extranjeros para encontrar su propia denominación de origen. Liderando esta búsqueda de identidad se encuentra Rap Criollo, la agrupación independiente nacida en Tuluá que, este 2026, presenta su apuesta más sólida por la integración regional: “Melao Valluno”.
Este nuevo lanzamiento no es un sencillo aislado; es la pieza central de una estrategia mayor. Según confirman sus integrantes, el proyecto se encuentra desarrollando una "gira de colaboraciones a nivel nacional", cuyo objetivo es tejer redes entre los distintos procesos y sonidos del Rap Criollo a lo largo del país. Para esta parada, los anfitriones de Tuluá miraron hacia Palmira, logrando un junte histórico con los referentes de esa ciudad: Primera Villa Crew.
Más que música: un encuentro cultural
“Melao Valluno” representa el encuentro cultural y musical del centro del Valle. La canción rompe con la ortodoxia del beat tradicional para proponer una fusión audaz: barras de rap estricto montadas sobre una base rítmica salsera. Es una declaración de principios que reafirma que, en esta tierra, la calle respira clave y golpe.
Producida musicalmente por Delta y con la ingeniería de mezcla y máster a cargo de la casa matriz del grupo, Guasa Produce, la canción es una dedicatoria abierta a la cotidianidad de los sectores populares. En las voces, el tema despliega un arsenal lírico comandado por El Judas y Cultura H-One (por Rap Criollo), quienes intercambian rimas con Billy Man y Kilimbaó (de Primera Villa Crew), creando un diálogo fluido entre las dos ciudades.
¿Quiénes son Rap Criollo?
Para entender la magnitud de este movimiento, hay que mirar al "parche" detrás del micrófono. Nacidos en 2017 en Tuluá bajo el liderazgo de El Judas, Rap Criollo se ha consolidado como una marca de identidad bajo la bandera de "Criolloserios". Su propuesta se aleja de los estereotipos vacíos para narrar la realidad de las ciudades intermedias, a menudo invisibilizadas en la escena nacional.
Con una fuerte influencia del West Coast (que ellos han rebautizado acertadamente como "Westcoast Criollo"), el proyecto ha sabido evolucionar. Si bien sus cimientos están en el G-funk y los bajos marcados, “Melao Valluno” demuestra su capacidad para dialogar con la herencia tropical de su entorno sin perder la esencia underground. Su narrativa es clara: resistencia, lealtad ("aguantar los coñazos") y un orgullo inquebrantable por el barrio.
La estética de lo real
El lanzamiento viene acompañado de un videoclip que es, en sí mismo, un documento etnográfico urbano. Rodado en las calles del barrio Tomás Uribe de Tuluá, la pieza audiovisual captura la esencia de un verdadero "parche popular": sin actores, sin sets prefabricados, solo la gente, las motos y la arquitectura del barrio que los vio crecer.
Con “Melao Valluno”, Rap Criollo no solo entrega una canción para las listas de reproducción, sino que consolida su papel como gestores de una escena descentralizada. Al conectar Tuluá con Palmira y el rap con la salsa, están dibujando un nuevo mapa sonoro para el Valle del Cauca, uno donde la colaboración pesa más que la competencia.