Britney Spears vendió los derechos de su catálogo musical
La cantante estadounidense Britney Spears vendió los derechos de su catálogo a la editorial musical Primary Wave, según informaron el martes varios medios especializados estadounidenses.
El monto de esta transacción, cerrada el 30 de diciembre de 2025, no figura en los documentos legales del acuerdo. Sin embargo, se estima que su valor alcance los 200 millones de dólares (733,400,220,000 COP), según una aproximación del portal de farándula TMZ, primero en divulgar la información.
Ni la empresa ni ningún miembro del equipo de Britney Spears, de 44 años, ha confirmado por ahora la transacción o el monto. Pero la cifra estimada se compara con la venta de los derechos del catálogo musical del cantante canadiense Justin Bieber en 2023.
Bajo tutela de su padre durante 13 años, entre 2008 y 2021, Britney Spears reorganiza desde entonces sus asuntos financieros y artísticos, retirándose en gran medida de la escena musical que recientemente la ha juzgado por su apariencia y su actuar.
La intérprete de éxitos como "Baby One More Time" y "Oops!... I Did It Again" se suma a una lista creciente de artistas que han vendido sus derechos musicales en los últimos años, desde Bruce Springsteen hasta Bob Dylan, pasando por Shakira y KISS.
El mercado está en auge porque permite a los artistas rentabilizar sus catálogos, que constituyen activos interesantes y a largo plazo para inversionistas en la era del streaming, que ha estado en auge en los últimos años.
Los propietarios de los derechos de edición de una canción reciben una retribución económica por cada reproducción, la venta de álbumes o el uso en publicidad y cine.
Desde una perspectiva técnica, el interés de los fondos de inversión por catálogos como el de Britney Spears radica en la estabilidad de sus activos. Canciones que forman parte de la memoria colectiva global, como "Toxic" o "Womanizer", generan ingresos pasivos constantes gracias a su rotación en plataformas de streaming y su alta demanda en producciones de Hollywood y campañas publicitarias de marcas de lujo.
Para los inversores, estos derechos de autor se han convertido en "oro líquido", funcionando de manera similar a los bienes raíces, donde el valor tiende a apreciarse con el tiempo independientemente de las fluctuaciones del mercado convencional.
© Agence France-Presse