Ela Minus: un hipnótico acto de rebelión

Desde el primer track vimos a Ela Minus tomarse el escenario, aparecer y desaparecer, caminar y bailar con desenvoltura y parsimonia.

Ela Minus apareció en tarima con una capa negra y fucsia, los colores de su identidad visual, como una maga cuyo sortilegio es domar a la perfección las máquinas, extraerles sonidos hipnóticos y convertirlos en paisajes audiovisuales y narrativos. 

“Dominique” fue la canción con la que arrancó esta profunda travesía. Desde ese primer track la vimos tomarse el escenario, aparecer y desaparecer, caminar y bailar con desenvoltura y parsimonia, yuxtaponer los sonidos que salen de su boca, con los que construye con las manos. 

Esta presentación en el Concierto Radiónica 2020 no solo era especial por la cercanía con que hemos seguido su carrera, sino porque este año se hizo público el anuncio de la firma con Domino Records (el sello legendario de artistas como Arctic Monkeys, Animal Collective, Franz Ferdinand) y también lanzó “Acts of rebellion”, el primer álbum bajo el nombre de Ela Minus que, a pocos meses del año, se enmarca como uno de los mejores discos del 2020 y una pieza clave de la electrónica mundial. 

Quizá la vehemencia que caracterizó su acto en vivo también se puede entender como una celebración a todos esos logros que han tenido que ser contenidos por el contexto o también como su forma de resistir a este año.

Lo cierto es que Ela Minus, en el Concierto Radiónica 2020, fue el despliegue de ese ingenio musical que nos dejó ver con claridad sus tres facetas: la de productora, la de cantante y la de una performancer contundente y magnética

 

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