Imagen cortesía de Flotsam and Jetsam.

“El metal se trata de ser libre”: Michael Gilbert, Flotsam and Jetsam

Hablamos con el guitarrista de esta banda clásica de thrash metal, acerca de su nuevo álbum, Blood In The Water.

Durante inicios de los 80 ocurrió uno de los momentos más emocionantes en la historia del metal. Hasta ese entonces, la influencia y las propuestas de la música pesada se gestaron principalmente en Europa, pero al inicio de esta loca década, los rockeros de Estados Unidos dijeron, “es nuestro turno” y le subieron la velocidad y agresividad a la música. Poco a poco y de forma muy orgánica, en los mohosos y fétidos bares de varias ciudades de ese país, principalmente en San Francisco y lo que se denomina el área de la Bahía de California, se empezó a formar un nuevo género que terminaría de consolidar el metal en el mundo. 

Los orígenes del thrash metal fueron tremendamente salvajes y estuvieron encabezados por unos jóvenes adictos a la velocidad y la distorsión que se rebelaron contra todo y su lema era la fiesta dura. De esa primera camada salieron varias bandas que hoy son muy famosas, que todo el mundo las conoce y sus nombres están cocidos en miles de chamarras y estampados en millones de camisetas. 

Pero lo realmente importante de esos años, no fue solo que nacieron unas bandas famosas, sino que se forjó un sonido. Y al igual que Metallica, Exodus, Slayer, Megadeth y Testament, en esos años se crearon un montón de grupos que tal vez no gozaron del mismo marketing, pero sí fueron vitales para cimentar las bases de esta música y han creado carreras exitosas y discos legendarios

Un gran ejemplo de esto es Flotsam and Jetsam, banda creada en 1981 en Phoenix, Arizona bajo el nombre de Paradox, que entre sus primeros integrantes tuvo a Jason Newsted, quien en el 86 se unió a Metallica. Desde sus inicios este grupo llamó la atención y sus primeras grabaciones entraron en compilaciones como Speed Metal Hell II y Metal Massacre VII. Además su disco debut, Doomsday for the Deceiver (1986), fue lanzado por el sello Metal Blade Records. 

Desde entonces, Flotsam and Jetsam ha mantenido una sólida carrera que se ha manifestado en 14 discos de estudio. Su más reciente álbum, Blood In The Water (2021), es uno de sus trabajos más ambiciosos porque la banda se animó a unir el thrash y el power metal en una producción que es a la vez furiosa y épica. 

Tuvimos la oportunidad de hablar con Michael Gilbert, guitarrista de Flotsam and Jetsam, quien nos habló sobre los pormenores de este nuevo álbum. 

Hace poco vi en una entrevista, en la que Michael dijo que Blood in the Water es el mejor disco de Flotsam and Jetsam hasta ahora ¿Qué elementos tiene este disco que los hace decir eso?

Acabas de decir la palabra indicada: elementos. Este disco no hubiera sido posible sin los miembros que trabajaron en él. Hubo una química perfecta y la verdad es que el resultado me dejó sin palabras. Lo he escuchado un montón de veces y estoy seguro que la música que creamos con mis compañeros es muy buena. Y no suelo decir esto, por lo general cuando grabamos un disco, al finalizarlo lo pongo a un lado por un tiempo porque me satura de tanto escucharlo. Pero con este trabajo tenemos todos los elementos correctos y el resultado fue el mejor posible. 

Me parece interesante que hable acerca de los músicos que actualmente están en la banda, porque Bill Bodily se hizo el bajista oficial en 2020 durante la pandemia, así que cuéntame un poco de cómo fue este proceso de adición.

Bill reemplazó a Michael Spencer en unos shows durante uno de los tours. Cuando se subió al escenario hizo un trabajo fantástico y terminó convirtiéndose en una especie de hermano para nosotros. Cuando decidimos que Spencer tenía que seguir con su camino, encontrar su reemplazo fue muy fácil porque encajó muy bien con nosotros. Además es una gran bajista, es muy buena onda y lo más importante de todo es que nos llevamos muy bien, incluso si no fuéramos compañeros de banda, seríamos amigos. Y creo que eso es muy importante. 

Supongo que una de las mejores partes de estar en una banda es tocar música con los amigos.

Y tener con quien tomar cerveza. 

En Blood In The Water lograron hacer una equilibrio entre la crudeza del thrash metal y lo épico y melódico del power metal ¿Cómo estos dos géneros dialogan en el disco?

Esa es una pregunta interesante, porque había una especie de miedo con esta transición ya que no quieres dejar tus raíces, pero también quieres ganar audiencias y oyentes nuevos. Y en el inicio de esto fue nuestro tour con Hammerfall, vimos que muchos fans del power metal no nos conocían, pero cuando nos veían empezaban a sentir curiosidad y a decir: "¿estos tipos son una banda de thrash, de power o algo en la mitad", y creo que Blood In The Water, es un disco de thrash, pero también hace una transición. No digo que nos vamos a convertir en una banda de power metal, pero sí se puede notar varios elementos que los catalogaría dentro del género del power. 

Ese tema de la transición se me hace interesante porque aún hoy hay gente que opina que el metal es intocable y tiene que sonar de una sola forma y creo que esto de alguna forma afecta a la música, porque cierra la posibilidad de explorar distintos sonidos ¿qué opina de estos pensamientos?

Sin querer molestar a nadie, creo que el metal se trata de ser abierto. Creo que ese pensamiento cerrado es algo limitante. Si sientes que tiene que ser de una forma o no es metal. No estoy de acuerdo porque para mi la comunidad metalera siempre tiene los brazos abiertos y se trata de ser libre. No es segregarse solo a nosotros, tú puedes ser tú mismo, escuchar lo que quieres sin ser juzgado, igual vas a ser una parte de esta familia. 

Michael fue una persona muy afortunada porque pudo ver el inicio del thrash metal en los 80, yo ni había nacido en ese entonces e imagino que fue una época muy excitante ¿cómo fueron esos años?

En esa época ni siquiera sabíamos qué estaba pasando. Supongo que cuando el movimiento punk sucedió, de alguna forma empezamos a modelar el metal después de eso. Teníamos esto que venía del área de la bahía y el gran referente era Metallica. Todavía recuerdo la primera canción de Metallica que escuché, fue "Hit The Light", y dije, quiero hacer eso. Era furioso y rápido y todo el mundo empezó a hacerlo y se sintió bien componer música de esa forma. Digamos que dieron el primer paso para formar todo un género musical y ser una parte de eso es increíble. Ahora que miro atrás estoy muy agradecido de vivir eso. 

Este disco fue realizado durante la cuarentena del 2020, ¿cómo fue ese proceso y cómo lo vivieron?

Lo curioso es que para nosotros la pandemia fue como una bendición, porque teníamos el afán de terminar este disco antes del 10 de enero de este año, para poder empezar un tour con Accept en Europa. Pero esa gira se canceló y movimos la fecha del estreno, y gracias a eso pudimos darle más detalles al disco, hacer un par de cosas extra y hacerlas con calma. 

Los artistas suelen tener una mayor sensibilidad respecto a lo que pasa en el mundo y el año pasado medio fue un año de bastante heavy metal ¿Cómo lo vivió como artista y como persona?

Interesante pregunta. Creo que soy un artista cuando cargo mi guitarra, el resto del tiempo soy una persona normal y un estudiante de música. 

Están armando un tour de verano, algo que hace unos meses era impensable ¿qué tienen planeado?

Tenemos unas fechas en Estado Unidos y han pasado años desde que tocamos juntos, así que se sentirá un poco extraño al principio, pero pronto empezaremos a enseñar, haremos diez fechas y vamos a devastar todo con Blood In The Water

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