El Papa León XIV citó ‘El señor de los Anillos’ en su primera encíclica papal sobre la IA
El Vaticano acaba de presentar Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad), la primera encíclica papal de León XIV. Esta carta formal y extensa está dirigida a los obispos y a todos los católicos del mundo, y tiene un subtítulo muy claro: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial.
Lejos de ser un texto frío, el Papa analiza cómo cada época enfrenta el reto de construir comunidades unidas o sociedades injustas, conectando esta realidad con mensajes de papas anteriores, como la defensa de León XIII al trabajador frente al capital o la alerta de Francisco sobre la crisis ambiental.
El capítulo quinto ha sido motivo de atención en internet, titulado La cultura del poder y la civilización del amor. Aquí, León XIV advierte que la inteligencia artificial se vuelve peligrosa si se desvincula de la responsabilidad humana, ya que puede automatizar las decisiones sobre la vida y la muerte en contextos de guerra.
El Papa es tajante: la tecnología nunca es neutral porque refleja las intenciones de quienes la financian y controlan, y alerta que la IA está acumulando todavía más poder en manos de unos pocos ricos.
¿Qué dijo León XIV de El Señor de los Anillos?
Para combatir la idea de que la tecnología es un gigante imposible de frenar, el pontífice recurre a J.R.R. Tolkien, el autor de El Señor de los Anillos.
Al incluir las palabras de Gandalf en el apartado Todos podemos hacer nuestra parte, León XIV hace algo inédito: mete la literatura de la Tierra Media directamente en la Doctrina Social de la Iglesia, lo que significa que este fragmento se estudiará en los seminarios durante las próximas décadas.
Específicamente, el Papa extrajo este pasaje de El retorno del Rey, la tercera parte de la saga. El Papa asegura que la deshumanización no se frena con un milagro espectacular, sino con la suma de pequeños actos diarios de fidelidad.
Esta es la cita exacta del párrafo 213 del documento donde se cita El señor de los Anillos:
"El autor católico del siglo XX, JRR Tolkien, en palabras de un protagonista de una de sus novelas, describió nuestra responsabilidad de esta manera: 'No nos corresponde dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos para el bienestar de los años en que nos encontramos, erradicando el mal de los campos que conocemos, para que quienes vivan después tengan tierra limpia que cultivar'. La civilización del amor no surgirá de un gesto único o espectacular, sino de la suma total de pequeños y constantes actos de fidelidad que sirvan de baluarte contra la deshumanización. Por ello, vale la pena detenerse a reflexionar sobre algunos aspectos de cómo cada uno, a su manera, puede cooperar en la construcción de la civilización del amor. Sin pretender agotar este tema, quisiera proponer cinco caminos hacia la responsabilidad cotidiana y pública: la necesidad de desarmar las palabras, construir la paz a través de la justicia, adoptar la perspectiva de las víctimas, cultivar un realismo sano y revitalizar el diálogo y el multilateralismo".
Otras referencias culturales en la encíclica del Papa León XIV
Otras referencias culturales que usó el papa en su encíclica demuestran que el texto está muy conectado con el arte moderno. En uno de los pasajes dedicados a la vulnerabilidad y el sufrimiento humano, el pontífice reflexiona sobre cómo la cultura y el arte, cuando son verdaderamente auténticos, cumplen la función de impedir la normalización del mal en el mundo.
Para ilustrar esta idea en el párrafo 122, León XIV otorga un valor casi profético a tres grandes creaciones contemporáneas. Primero destaca la Novena Sinfonía de Beethoven como el gran símbolo del deseo de unidad entre los seres humanos. Luego menciona el Guernica de Pablo Picasso, al que cita expresamente como una poderosa denuncia de la deshumanización. Finalmente, el Papa aplaude la película La lista de Schindler, dirigida por Steven Spielberg en 1993, que narra la historia del empresario que logró salvar las vidas de más de mil cien judíos durante el Holocausto, definiéndola como una invitación directa a no entregar el pasado al olvido.