VOLAR, la película colombiana que mira de frente a quienes Bogotá aprendió a ignorar
La historia sigue a Alirio, un niño de 13 años que sobrevive reciclando junto a Claudia, de 12, en las calles de la capital. Cuando ella desaparece, el miedo a quedarse completamente solo lo lleva a secuestrar a Alicia, una mujer de 70 años de clase alta que atraviesa sus propios silencios y abandonos. Lo que comienza como un acto desesperado termina convirtiéndose en una relación inesperada donde ambos encuentran algo que parecía perdido: compañía y sentido. La película evita construir a sus personajes desde el estigma o la victimización y se mueve, en cambio, hacia una exploración sensible de la fragilidad humana.
El estreno de VOLAR aparece además en un contexto social particularmente sensible para Bogotá. De acuerdo con el VIII Censo de Habitantes de Calle realizado en 2024, la ciudad registra 10.478 personas en condición de habitabilidad de calle, un aumento del 10% frente al censo de 2017, la cifra más alta de los últimos años. Aunque la mayoría corresponde a población adulta, las autoridades distritales han insistido en la necesidad de fortalecer rutas de atención e inclusión, especialmente para población joven en alta vulnerabilidad.
Más allá de ese trasfondo social, la película apuesta por una construcción cinematográfica cercana y contenida. Pinto Vargas utiliza locaciones reales, luz natural y una cámara íntima que acompaña a los personajes en sus recorridos por Bogotá, transformando a la ciudad en algo más que un paisaje: un espacio que observa, ignora y condiciona las vidas de quienes habitan sus márgenes. La narración se apoya en silencios, pequeños gestos y escenas cotidianas para hablar de afecto, pérdida y supervivencia emocional.
Detrás del proyecto está un director con una amplia trayectoria en el audiovisual colombiano. Jeiver Pinto Vargas, egresado de la Escuela de Cine Lumière, ha trabajado como director, guionista y primer asistente de dirección en producciones reconocidas de cine y televisión. Ha participado en proyectos como la serie de Cien años de soledad, la película El olvido que seremos y producciones televisivas como Perfil falso o Hasta que la plata nos separe. VOLAR marca su debut como director de largometraje de ficción.
Uno de los nombres que más llama la atención en el reparto es el de la actriz mexicana Adriana Barraza, reconocida internacionalmente por su papel en Babel, trabajo por el cual fue nominada al Premio Oscar como Mejor Actriz de Reparto. En 2018 recibió el Premio Platino de Honor por su trayectoria dentro del cine iberoamericano y se ha consolidado como una de las intérpretes latinoamericanas más influyentes de las últimas décadas.
La producción está liderada por Maritza Daza, profesional con más de dos décadas de experiencia en el sector cinematográfico colombiano, vinculada a películas como El abrazo de la serpiente, Los colores de la montaña y Operación E. La distribución estará a cargo de Distrito Pacífico, una distribuidora independiente fundada en 2017 que ha trabajado en la circulación de cine regional, comunitario e independiente colombiano, ampliando la presencia de producciones nacionales en salas comerciales y alternativas.
Con un relato atravesado por el abandono, pero también por la posibilidad del cuidado, VOLAR llega a salas como una historia sobre personas que suelen permanecer fuera de cuadro. Más que una película sobre la marginalidad, la cinta se presenta como una reflexión sobre la necesidad de ser vistos, acompañados y reconocidos en una ciudad donde muchas vidas parecen transcurrir sin testigos.