La pandemia silenciosa: violencia intrafamiliar y de género

Las llamadas denunciando violencia contra la mujer y violencia intrafamiliar han aumentado un 79 % durante el aislamiento.

El lunes 13 de abril de 2020 inició el período de aislamiento preventivo en Colombia con el fin de aplanar la curva de infectados por Covid-19 en el país y evitar el colapso del sistema de salud. La medida -aunque no ha tenido una buena recepción por quienes viven del día a día y deben salir a buscar sustento-, es necesaria, pero también ha evidenciado el crecimiento de otra curva: la de la violencia intrafamiliar y de género.

El maltrato a la mujer, es un virus silencio que ha crecido durante los días de aislamiento. Según la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, del 23 de marzo al 31 de marzo de 2019 se recibieron 397 llamadas por violencia intrafamiliar (dentro de las cuales se incluye la violencia de género) y para el mismo período de 2020 el número incrementó a 710 llamadas, esto quiere decir que los casos denunciados han aumentado un 79 %.

A diferencia de muchas otras situaciones, la violencia intrafamiliar no tiene cuarentena, ni hace un cese al maltrato por la pandemia. Acá no solo se habla de violencia física, también se habla de violencia psicológica, económica, sexual y verbal. No solo son mujeres, también son niños, personas de la tercera edad y -con cifras reducidas pero existentes- hombres que desde el pasado 13 de abril están viviendo un infierno. 
 

¡A denunciar!

Tomar la decisión de denunciar a un agresor no es fácil, el miedo se apodera de quienes lo intentan y parte del maltrato psicológico que se vive impide tomar esta decisión. A esto se suma que en muchos casos esta violencia es justificada por el agresor y normalizada por la víctima. 

Por eso es importante recordar que ningún tipo de violencia (física, sexual, económica, psicológica o verbal) es normal, nada lo justifica y bajo ningún motivo debe ser aceptada. 

Denunciar no es un deber exclusivo de las víctimas, de hecho, ellas son a quienes más se le dificulta. Esta responsabilidad también es del vecino, familiar, amigo o consejero, como persona que conoce la situación y que puede ayudar a que ese maltrato no termine en una tragedia. Por eso si usted conoce algún caso de maltrato o es víctima de violencia intrafamiliar, les dejamos algunas líneas dispuestas desde Vicepresidencia y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer:

Línea 155: Línea nacional de orientación a mujeres víctimas de violencias. Acá encontrarán profesionales especializados en psicología y derecho que pueden brindar asesorías sobre cómo enfrentar el tipo de violencia al que están sometidas y cómo proceder legalmente.

Línea 141: comunica con el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar). Tiene profesionales listos para orientar y atender los casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes.

Línea 122: comunica con la Fiscalía General de la Nación. Disponible para cualquier ciudadano que quiera presentar su denuncia penal telefónica por maltrato intrafamiliar, violencias basadas en género y violencias sexuales.  

Estás líneas tienen disposición las 24 horas del día los 7 días de la semana para que puedan realizar las denuncias y se tomen las medidas correspondientes que ayuden a terminar con el maltrato.

Siendo consientes que en medio de esta pandemia de violencia intrafamiliar es importante no solo fortalecer las líneas de atención sino también obtener respuestas efectivas, Gheidy Gallo, Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, confirmó que en el marco de la emergencia por covid-19, el Ministerio de Justicia expidió el decreto 460 de 2020 en el que se obliga a todos los alcaldes a disponer de las medidas necesarias para que las comisarías de familia puedan recibir las denuncias. Estas se pueden hacer de manera presencial, garantizado todos los protocolos sanitarios, pero también se deben habilitar líneas telefónicas y disponer de canales tecnológicos si es posible. 

“En el caso de las denuncias realizadas a la Fiscalía, se está haciendo un seguimiento expedito para poder dar respuesta, pues somos conscientes de que las mujeres afectadas necesitan tener una respuesta efectiva.” Cuenta la consejera presidencial. 

Otras de las opciones habilitadas para víctivas de violencia intrafamiliar son las casas refugio, hogares de paso a los cuales pueden acudir mujeres víctimas de violencia y estar con sus hijos por un periodo determinado, allí podrán contar con todas las facilidades para poder llevar su vida. 

Sin embargo, esta figura no existe en todo el país, por eso desde la Vicepresidencia de la República se pidió a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) -quienes se encargan de administrar bienes especiales que se encuentran en proceso de extinción o se les haya decretado extinción de dominio- habilitar inmuebles en Bogotá y en 15 departamentos más con el fin de que en ellos se acojan mujeres víctimas de violencia intrafamiliar durante el aislamiento preventivo. 

Otro punto a tener en cuenta durante estos días de aislamiento es el acceso al sistema de salud. Si bien en este momento tienen prioridad en las clínicas y hospitales del país las personas con casos de covid-19 y enfermedades respiratorias, todos aquellos ciudadanos que hayan sido víctimas de violencia intrafamiliar también pueden recibir la atención médica y ésta debe ser manejada como una prioridad. Así que en ningún momento duden en acercarse a un centro médico.

Este no es un tema solamente de quienes lo viven, es un tema de todos. El maltrato intrafamiliar y la violencia contra la mujer es la peor pandemia que vive el país y resulta ridículo -pero real- asimilar que el lugar más seguro para estar en estos días, es el más inseguro para quienes viven la injusta pesadilla de la violencia. 

Escuchen a continuación a Gheidy Gallo, Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer:

¿Qué te pareció este contenido?