Sanando las heridas del conflicto a través de historias

El podcast “Luz de la Noche”, nos invita a encontrarnos, escucharnos y apoyarnos en la esperanza

60 años de conflicto interno han dejado miles de heridas en Colombia. Heridas que poco a poco han empezado a cicatrizar gracias a las firma del Acuerdo de Paz que hace cinco años firmó el Gobierno con las FARC-EP. Pero para lograr que todos estos golpes finalmente dejen de sangrar y empiece la sanación de este demacrado cuerpo colectivo que llamamos Colombia, se necesita que todas las manos del país se unan y se encuentren en el dolor y la esperanza. 

Un primer paso para esto es entender el conflicto armado, sus causas, consecuencias y responsables. Por eso el trabajo que ha hecho la Comisión de la Verdad es vital para construir un nuevo país. Durante cuatro años, las y los comisionados han recorrido el país y han escuchado a las víctimas y victimarios de esta larga guerra y en este largo trasegar, miles de historias han sido contadas, las cuales necesitan ser escuchadas por toda la población del país. 

Estas seis décadas de violencia han afectado a cada uno de los seres humanos que han nacido en esta tierra y muchas veces, hemos preferido mirar a otro lado en vez de mirarnos al espejo y entendernos. 

Para evitar que estas historias se conviertan en paisaje y se vuelvan a perder en la memoria, la Comisión de la Verdad junto a la fundación Camino, presentó el podcast Luz de la Noche, que en 15 episodios cuenta testimonios anónimos que hablan acerca de las secuelas del conflicto. Este esfuerzo invita no solo a escuchar y entender la vida de las víctimas, sino de los victimarios para así buscar un ejercicio de reconciliación. 

Si bien, estas historias sucedieron en distintos territorios y en circunstancias específicas, miles de personas han vivido situaciones similares a lo largo de los años, por eso es tan importante conocer estas vivencias, ya que es una forma de conocernos y reconocernos como personas.

Pero más allá de centrarse en el dolor, Luz de la Noche es un ejercicio de esperanza y resistencia, un recordatorio de que primero está la vida y a pesar de que el dolor no se va, los corazones pueden sanar. 

Hablamos con Tania Rodríguez, directora de territorios de la Comisión y precursora de Luz de la Noche, para conocer más de esta iniciativa. 

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