La respuesta de Transmilenio ante el ícono de prohibición a los músicos

A raíz de una controversial imagen y unas discusiones latentes, es crucial hacernos varias preguntas.

Este miércoles 10 de noviembre empezó a circular en redes sociales una imagen que causó bastante molestia. Se trata de la imagen de una estación de Transmilenio, la de las Américas, en la que un ícono de prohibido se sobrepone a un hombre sosteniendo una guitarra eléctrica. La foto generó bastante polémica, pues en uno de los momentos de más crisis social y cultural que atraviesa el país, una medida de prohibición así, podría significar que miles de músicos que se ganan la vida entre vagones y tumultos, dejen de trabajar, aumentando así la compleja situación en la que ya están y truncando también la divulgación cultural en uno de los puntos de mayor concurrencia de la ciudad. 

 

 

 

De acuerdo a la empresa, hubo una equivocación en el uso del símbolo. Este “pretendía hacer referencia a la prohibición al comercio informal en el Sistema”, dice un comunicado de prensa de la misma. Y explica que de acuerdo a este manual, “está prohibida la venta ambulante, la distribución de publicidad no autorizada, la mendicidad, solicitar firma de peticiones, recolectar dineros y promover arengas de orden político y religioso en estaciones, portales o buses. Este tipo de comportamientos conllevan la aplicación de las medidas del Artículo 146 del Código Nacional de Policía y Convivencia”.

Sin embargo, los músicos o las personas pidiendo dinero a los usuarios, agregó la empresa, no están prohibidos. “En el marco del cambio de la señalética que se está llevando a cabo en el Sistema, se replanteará el icono, toda vez que no representa la prohibición a las actividades que implican solicitar dinero a nuestro usuarios, razón por la cual, ofrecemos disculpas a las personas que se hayan sentido ofendidas y adelantaremos el cambio de la pieza, de acuerdo con el Manual del Usuario del Sistema”. 

Y aunque Transmilenio afirma que ya se encontraba trabajando desde antes de la pandemia, junto a Idartes, en un futuro “censo de artistas” para “vincularlos de una manera organizada” a este sistema de transporte, no específica cuándo lo va a hacer, ni cómo y también deja suelta una pregunta y es sí esto es realmente es una solución real para tantos músicos que dependen de un ingreso diario. 

Santiago Trujillo, quien estuvo a la cabeza de Idartes durante cinco años, calificó el hecho como la “institucionalización de la segregación cultural”. Por su parte, el periodista Santiago Rivas, expresó que la acción puede leerse como una “guerra contra los pobres” que además es “clasista” y “racista”. 

 

 

 

Y así, en medio de la controversia, en varios de los trinos en los que hubo críticas a la acción de Transmilenio, como el de Rivas, la cuenta oficial de este medio de transporte dijo que apoyaba a los músicos y explicó que por ejemplo, hoy, en Ricaurte, Paddy’s Season, una agrupación de música tradicional irlandesa se estaba presentando en la estación. 

 

 

Sin embargo, la pregunta que surge acá, es si ese tipo de acciones, que justo ocurren después de que se levantan estas controversias, no son más bien un paño de agua tibia ante un tema que ya desde antes se ha calificado como espinoso. Y sí más bien, esta empresa no debería compartir de manera más abierta información relacionada a la de estos planes que menciona tener con Idartes, para así entender realmente cuándo se van a implementar, qué impacto pueden tener y si son una solución para todos los artistas que confluyen en este punto que tal vez, es el único o de los pocos de la ciudad en donde nos juntamos todos sin importar de dónde somos o para dónde vamos. 

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