Radiografía de las voces más vulnerables en tiempos de coronavirus

Habitantes de calle, trabajadoras/es sexuales cisgénero y transgénero, usuarios de sustancias psicoactivas y migrantes son la otra cara de la crisis

El coronavirus ha tomado desprevenidos a miles de ciudadanos y gobernantes del mundo, quienes paulatinamente han aprendido qué estrategias tomar para mitigar la propagación del virus; sin embargo, en las altas esferas del poder no se centra el mayor impacto de la pandemia. Son las personas históricamente marginadas, a quienes no se les ha garantizado con plenitud sus derechos, las más afectadas ahora mismo.

Habitantes de calle, trabajadoras/es sexuales cisgénero y transgénero, usuarios de sustancias psicoactivas y migrantes son la otra cara de la crisis cuando miramos con detalle y desde un filtro transversal: la vulnerabilidad. Lo que más se destaca en esta situación, por tanto, es la falta de medidas apropiadas para garantizar su seguridad y una vida digna que tome en cuenta sus necesidades primarias como la vivienda, la comida y el acceso a la salud.

De acuerdo con el más reciente censo, realizado por el DANE, hay 13.252 personas en las calles de Medellín, Cali, Barranquilla, Manizales, Barranquilla y municipios aledaños; además de 9.538 personas específicamente en Bogotá. Así como hay casi un 1.800.000 de venezolanos, según el último informe de Migración Colombia.

La pregunta entonces es ¿qué hará el país con estas poblaciones?, tras evidenciarse la situación el pasado 24 de marzo, cuando en localidades como Mártires, San Cristóbal y Santa Fe, e incluso en la plaza de Bolívar de Bogotá, se aglutinaron migrantes, vendedores ambulantes, trabajadores/as sexuales y recicladores exigiendo que se les brindaran ayudas para afrontar el inicio de la cuarentena ordenada por Iván Duque, la cual se extenderá hasta el 13 de abril.

Algunas medidas ya han sido tomadas. Por ejemplo, en Neiva y Pereira se dispusieron coliseos y estadios para trasladar habitantes de calle. El Gobierno Nacional anunció la entrega de un bono de 160.000 pesos a los vendedores informales de todo el país. Por otro lado, la alcaldesa Claudia López a través del decreto 093 prometió que 350 mil familias serían apoyadas por el Distrito con subsidios económicos.

No obstante, mientras tanto la cuarentena continúa y la emergencia para diversas organizaciones se debe atender ya mismo. Por eso se han dedicado a realizar campañas para ofrecer mercados, subsidios e información valiosa a estas poblaciones vulnerables, pues aseguran que la exigua ayuda del distrito y el Gobierno no cubre las necesidades de todas y todos. Algunas de estas iniciativas nacen de Putamente Poderosas (Medellín), El Derecho a No Obedecer (Bogotá, Cúcuta y Medellín), La Red Comunitaria Trans, Calle 7 Colombia, Garras de Acero y La Casa de lxs Locxs (Bogotá).

Consumidores de sustancias psicoactivas (SPA)

Hablamos Carolina Pinzón, directora de Deliberar, una iniciativa de reducción de riesgos y daños para consumidores de sustancias psicoactivas quien comentó al respecto:

“Las personas consumidoras de sustancias psicoactivas son más vulnerables en este momento de la pandemia, desde muchos factores. Uno de ellos es la posibilidad de que haya desabastecimiento de sustancias y quienes son dependientes tendrán que atravesar por síndrome de abstinencia o ansiedad. También puede ser que por el tema de la cuarentena las personas no tengan la misma libertad de consumir sustancias”.

Esta situación de crisis les pone en mayor vulnerabilidad, pues como afirma la organización Deliberar falta por hacer mucha pedagogía en el país frente al consumo de sustancia psicoactivas para tener un impacto verdadero en términos culturales, por eso ellos se han enfocado principalmente en educar digitalmente.

Además de probables pormenores intrafamiliares otra condición que los hace más vulnerables es que las personas que consumen sustancias psicoactivas por vía inhalada, por ejemplo, las personas que fuman tabaco, marihuana, basuco o heroína no tienen su sistema respiratorio al 100% ni en la misma capacidad de responder al virus, además que se les haría muy difícil no consumir en el caso de que estuvieran infectados.

¿Cómo ayudarles?

Carolina Pinzón recomienda la educación como herramienta para “brindar información que ayude a reducir los riegos o probabilidades de contagiarse y también ayudarles con información que les ayude a controlar su consumo para que durante la cuarentena no se incremente”.

Trabajadoras/es sexuales

Con la llegada del coronavirus y con la ausencia de una respuesta y de un plan de contingencia que incluyera a las trabajadoras sexuales en esta pandemia por parte del Distrito y el Estado, los y las trabajadores sexuales son directamente afectadas por la crisis sanitaria ya que muchas viven del día a día y no pueden salir a trabajar; por tanto, se han quedado sin un techo donde pasar la cuarentena y han tenido que verse forzadas a habitar la calle. Frente a esta situación Carolina Calle, directora de Calle 7 Colombia, Organización de base comunitaria creada y liderada por trabajadoras/es sexuales nos habló del panorama:

“Los y las trabajadores sexuales de Bogotá estamos desamparados por el Estado, no tienen un plan de contingencia digno para nosotros y las acciones que hacen no dan abasto. Somos trabajadores informales, no tenemos un marco laboral jurídico digno para nuestro trabajo. Debido al coronavirus las cosas se han puesto muy complicadas, hay incluso compañeres que intentan laboral para solventar algo de dinero, arriesgándose. Hay muchos que no tienen dónde quedarse, porque viven en un “pagadiario” y los están sacando”

Y es que, aunque el trabajo sexual es reconocido como un trabajo digno por la Corte Constitucional, todavía esta comunidad no cuenta con las condiciones laborales necesarias para ejercer su trabajo y son constantemente criminalizadas y perseguidas. Además, muchas mujeres transgénero y cisgénero no tienen subsidios económicos y son madres cabezas de hogar. Por eso la Fundación Red Comunitaria Trans se ideó una campaña para ofrecer apoyo y tranquilidad en esta época de crisis a tantas mujeres que lo necesitan, así nos comentó Gina Colmenares (Fantasy), quien lidera la iniciativa en la fundación:

“Con la Red Comunitaria decidimos crear un fondo de emergencias para trabajadoras sexuales para que pudieran pasar la cuarentena en condiciones dignas y bajo un techo. Pues no tienen para pagar su vivienda y se exponen a salir a la calle para trabajar y endeudarse; tampoco tienen mercado, las sacan de sus viviendas. Queríamos que se quedaran tranquilas en sus habitaciones, con las condiciones mínimas en esta cuarentena y se previniera el contagio del virus”.

¿Cómo ayudarles?

A la fecha la Red Comunitaria Trans ha entregado por medio de donación privada más 142 subsidios a mujeres trabajadoras sexuales; no obstante, reconocen que las donaciones privadas no lograrán beneficiar a toda la población. Por eso instan a los entes del Estado a actuar lo más pronto posible para garantizar un mínimo vital a trabajadoras/es sexuales y de igual manera invitan a la ciudadanía a colaborar en esta colecta solidaria que llevan a cabo al igual que Calle 7 Colombia.

Red Comunitaria Trans

Donar alimentos y útiles de aseo: calle 21 #16ª-66, apto. 201.
Donar dinero: cuenta de ahorros Davivienda 0004 0007 3094/ Nequi 350 8631507.
Compartir las piezas de la campaña que adelantan en sus redes sociales (@redcomunitariatrans).

Calle 7 Colombia

Contactarse: 3219553835 y 3227017171.
Donar alimentos no perecederos, útiles de aseo, leche de formula, pañales, jabón para lavar la ropa: cra. 5 #21 96, edificio Villa Margarita, apto. 204.
Donar dinero: DaviPlata3219553835 y cuenta de ahorros de Bancolombia 17196353470.
Difundir la problemática a través de sus redes (@calle7colombia)

Habitantes de calle

Esta población es igualmente vulnerable porque ahora mismo no solamente tienen que resolver sus problemas cotidianos (poder comer y encontrar dónde dormir) sino que tienen que vivir con la exigencia del aislamiento social. Y para poder cumplirla necesitan comida, útiles de aseo, apoyo de las entidades distritales, más cuando los comedores comunitarios no están funcionando.

Andrea Correa, coordinadora de la Casa de lxs Locxs, un espacio comunitario que trabaja desde la intergeneracionalidad con poblaciones en alta vulnerabilidad, como lo son trabajadoras sexuales, habitantes de calle, personas que viven con VIH y población LBGTI, nos comentó sobre la situación por la que pasan aquellos que viven en habitabilidad de calle.

“Ahora mismo la crisis es muy fuerte para ellos ya que parte del rebusque está desde lo que les brinda la gente y los restaurantes. Ahora, al no tener ese recurso ni nada, piden al Estado que sean reconocidos como personas en alta vulnerabilidad. Muchas de las personas que ahora mismo habitan en calle intentan seguir cocinando debajo del puente, en la carrilera y en otros sitios donde tienen sus cambuches”.

¿Cómo ayudarles?

En la Casa de lxs Locxs están haciendo una campaña de recolección de alimentos, ya que su trabajo se centra en territorio y cuentan con un espacio para cocinar alimentos y hacérselos llegar a las personas que habitan la calle; asimismo, también ofrecen un espacio para preparar y llevar la comida.

Andrea, asegura también que “muchas personas creen que porque un habitante de calle no tiene dónde cocinar no requiere de los alimentos, pero ellos también hacen sus parches en carrilera o donde les toque y allí los cocinan”.

-Donar alimentos: calle 27a sur #2b-98, barrio Córdoba 20 de julio.

-Donar dinero: cuenta de ahorros Bancolombia 03980300748.

-Ofrecer alimentos a los habitantes de calle de sus alrededores.

Venezolanos

La población migrante se encuentra en una condición especial de vulnerabilidad; un gran porcentaje de los migrantes, refugiados y retornados están en situación de habitabilidad de calle, pues también viven el día a día, en términos de alimentación y vivienda. Algunos además, al vivir en ciudades que tienen una capacidad de respuesta hospitalaria muy baja, como la Costa Caribe, Cartagena, Soledad y Maicao, están en mayor riesgo de adquirir el virus, por lo que se pueden convertir en un foco de infección.

Paula Hernández, mujer venezolana nos cuenta un poco sobre la situación, “Muchos de los hoteles han cerrado, han sacado a las personas venezolanas porque no pueden pagar el diario. No hay comida. Algunas personas ofrecen refugio, pero por la discriminación algunos son obligados a sacarnos. Quienes vivimos la crisis en la calle es muy fuerte, por la represión y abuso de autoridad de la policía”.

Alejandro Daly, venezolano coordinador de la plataforma El Derecho a no Obedecer, proyecto que busca cualificar la participación ciudadana y que desde su línea de trabajo de migración combaten la xenofobia, también nos comentó:

“Todos somos vulnerables de igual manera y debemos ayudar, no importa quién sea. para evitar la infección en otros. Los venezolanos per se, tienen difícil acceso a los servicios de salud; en su mayoría, durante situaciones de emergencia. Y ya que el virus es una emergencia clínica a los venezolanos se les debe atender porque muchos migrantes en general están quedando desprotegidos aunque presenten síntomas”.

¿Cómo ayudarles?

-Evitando difundir información que promuevan ataques xenófobos que pueden traducirse en actos de violencia y falta de solidaridad.

-Evitar el uso del lenguaje xenófobo y ser solidarios.

-Divulgar la información de atención a migrantes, por ejemplo, los Puntos de Atención y Orientación al Migrante (PAO) de ACNUR que ofrece apoyo a venezolanos: https://somospanascolombia.com/lineasdeatencion/

-Ofrecer refugio.

-Dona elementos de aseo y limpieza para prevenir el virus.

-Contactarse con (@elderechoanoobedecer) para más información.

 

 

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