“Close Enough” y un recordatorio: la vida no se acaba a los 30

Una serie perfecta para todas las personas que aman las caricaturas y están lidiando con la adultez.

Ser adulto es terrible. Sé que es un cliché, pero nadie te prepara para esto. Y es que después de cierta edad, cada día es una angustiosa caída a un abismo de deudas, ansiedad, estrés, crisis, dolores y percances de salud. Y si eres millennial la cosa es peor, porque a eso hay que sumarle la precariedad e inestabilidad laboral, la imposibilidad de conseguir vivienda propia, el hiper narcisismo de las redes sociales y en general la crisis política, económica y social que azota al mundo. Pero, no todo es una tierra baldía de ansiedad y angustia, hay uno que otro esperanzador oasis como que la niñez de finales de los 80 y principio de los 90, ahora es grande, lo que significa nuevas reglas y nuevas formas de ser adulto que ayudan a que dentro de todo el caos de la vida, la cosa no sea tan grave. 

“Close Enough” (2020) es una caricatura de la treintañez creada por J. G. Quintel -responsable del programa de Cartoon Network “Un Show Más” (2010-2017)- para HBO Max. 

Josh y Emily, una pareja con una niña de cinco años llamada Candice, comparte su hogar en Los Ángeles con Bridgette y Alex, sus mejores amigos y también pareja, pero de divorciados. Los padres de Candice pasan sus días intentando criarla de la mejor manera posible, mientras sobrellevan los problemas del adulto contemporáneo y la fatal realidad de no ser tan jóvenes.

Una historia aparentemente común, pero con el estilo surrealista de “Un Show Más", donde cualquier situación cotidiana se transforma con facilidad en algo absurdo. Esta serie es perfecta para quienes pasaron buena parte de su infancia frente a la tele viendo caricaturas y se niegan a dejar ir a al niño amante de las situaciones absurdas, los estimulos fuertes y las historias que no tienen sentido pero al final salen bien. Solo que esta es la versión adulta, con temas como la paternidad, la crisis de los 30, las nuevas prioridades, el consumo de sustancias psicoactivas, la sexualidad y las responsabilidades. 

En una entrevista, J. G. Quintel comentó que “Close Enough” nació porque “Un Show Más” se trataba acerca de estar en la universidad, tener un empleo de medio tiempo y pasar un buen rato con los amigos. Pero las cosas cambiaron, tuvo dos hijos, maduró y empezó a sentir que un “Un Show Más” se quedaba corta para lo que quería decir, así que de alguna forma “Close Enough”, es la evolución de esta primera serie. 

Incluso Josh y Emily son una versión de Mordecai y Rigby, solo que en lugar de embriagarse con alitas y jugar videojuegos todo el día, Josh crea videojuegos cuando no instala televisores, y Emily es la atormentada asistente de un empresario, pero también compone música de parodia con Bridgette. Y por el hecho de ser adultos, el espectro de aventuras es más grande, complicado, incorrecto y no está limitado a un parque. 

Así que este peculiar grupo está constantemente luchando por su vida en discotecas, donde cualquier fan de Red Hot Chili Peppers con Facebook es sacrificado por viejo, huyendo de payasos strippers que nunca rechazan una buena apuesta, ayudando a escapar a un híbrido de perro y humano creado en un laboratorio, luchando con robots asesinos, lidiando con otros padres y demás complicaciones que trae la vida adulta. 

Pero lo más divertido son los comentarios sarcásticos de temas complejos sobre la realidad, como el hecho de que existan mansiones enormes mientras cada vez más personas se quedan sin donde vivir, o como los productos hipsters, orgánicos y artesanales están monopolizando el mercado y quebrando a los pequeños productores. 

El acceso a buena educación, el complejo y absurdo mundo de los influencers, la planificación y los métodos anticonceptivos, el feminismo y otros tópicos se abordan en la serie. Pero hay un tema de fondo que abarca todo y que le da un tono positivo y esperanzador al programa: en un “Show Más” es el valor de la amistad, y en “Close Enough” es el valor de una buena paternidad. 

Para la mayoría de los millennials ser padre es algo aterrador, sobre todo hoy que el futuro se ve cada vez más oscuro. Pero la serie plantea que tener hijos puede ser toda una aventura, llena de momentos angustiosos, pero con mucha felicidad y belleza. Además, en estos tiempos de deconstrucción y transformación, de alguna forma podemos aprender de los errores de nuestros padres y construir seres humanos sin tantas cicatrices internas y medianamente funcionales.

Y si ustedes no tienen el mínimo interés en la reproducción, “Close Enough” nos recuerda que los 30 no son los nuevos 20, pero tampoco significan el final de la vida, es una nueva etapa que puede ser muy divertida, a la que no hay que tenerle miedo. Crecer y cambiar ciertas cosas no está mal, a la larga, el espíritu de juventud es algo que siempre está y solo es viejo quien se siente viejo. 

Así que si tienen 30 o pronto los tendrán... No se asusten que están bastante cerca, ¿de qué? Ni idea, eventualmente lo averiguarán. Eso es lo divertido de la vida. 

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