Cazzu cuestionó a Milei durante el acto por los 11 años de Ni Una Menos
Una de las voces encargadas de leer el documento central de la jornada fue Cazzu, quien participó del acto frente al Congreso argentino junto a la actriz Thelma Fardín.
La movilización de este año estuvo atravesada por fuertes críticas al gobierno de Javier Milei. Organizaciones feministas, sindicales y sociales denunciaron el debilitamiento de políticas públicas relacionadas con género, diversidad y atención a víctimas de violencia machista. Medios argentinos como Página/12 e Infobae registraron que buena parte de las consignas de la jornada apuntaron contra los recortes impulsados por el gobierno y el cierre de distintos programas estatales.
Durante la lectura del documento, Cazzu pronunció una de las frases más compartidas del día: “las vidas de las pibas valen”.
Su presencia en el escenario tuvo un peso político y cultural importante en medio de una movilización que reunió a miles de personas en Buenos Aires once años después de la primera marcha de Ni Una Menos.
La artista viene ocupando cada vez más espacios de discusión relacionados con feminismo y autonomía femenina. En 2025 publicó Perreo, una revolución, un libro donde reflexiona sobre música urbana, sexualidad y las violencias que enfrentan las mujeres dentro de industrias dominadas históricamente por hombres.
Cazzu: la maternidad y las discusiones sobre violencia vicaria
En el texto, Cazzu cuestiona la forma en que las artistas mujeres son juzgadas públicamente, la presión sobre sus cuerpos y las expectativas que todavía existen alrededor de la feminidad y la maternidad. El libro también habla sobre deseo, libertad y control social en escenarios donde las mujeres siguen siendo observadas de manera distinta a los hombres.
Las discusiones alrededor de su vida personal hicieron que su nombre apareciera constantemente en conversaciones feministas durante los últimos meses. La exposición mediática de su ruptura con Christian Nodal y las narrativas construidas alrededor de la crianza de su hija Inti provocaron debates sobre violencia simbólica hacia las madres y sobre las formas en que muchas mujeres quedan expuestas públicamente después de una separación.
En redes sociales y espacios feministas, varias personas relacionaron su historia con discusiones sobre violencia vicaria, una forma de violencia machista en la que el daño hacia las mujeres se ejerce a través de sus hijos, hijas o vínculos afectivos cercanos. Su caso apareció con frecuencia en conversaciones relacionadas con maternidad, exposición mediática y violencia de género.
La movilización de este año estuvo marcada por denuncias sobre el retroceso de políticas públicas relacionadas con mujeres y diversidad en Argentina. La presencia de Cazzu en el acto terminó conectando esas discusiones políticas con temas que la artista ya venía desarrollando desde la música y desde su libro.