‘Taracá’: Jorge Drexler nos invita a Uruguay y plantea preguntas existenciales en su nuevo álbum
A sus 60 años y tras tres décadas radicado en Madrid, España, Jorge Drexler lanza Taracá, un álbum de estudio que sitúa al candombe uruguayo en el centro de su arquitectura sonora. Este trabajo, grabado íntegramente en Uruguay, representa su proyecto más colaborativo hasta la fecha, funcionando como un puente generacional que conecta la tradición de Montevideo con las tendencias globales.
La producción equilibra la experiencia de Jorge Drexler con la visión de jóvenes talentos uruguayos como Lucas Piedra Cueva, Tadu Vázquez y Facundo Balta, sumando además la estética de los puertorriqueños Mauro y Gabo Lugo para consolidar un sonido de raíz pero estrictamente contemporáneo.
La placa es un compendio del ecosistema musical uruguayo, integrando géneros como la milonga, el milongón, la plena y la murga. Entre sus piezas conviven figuras tan diversas como el maestro de la guitarra Julio Cobelli, la cantante urbana Young Miko, el referente de la plena Américo Young y la murga Falta y Resto.
El repertorio incluye desde composiciones recientes hasta canciones que Drexler mantuvo en reserva durante más de diez años, todas atravesadas por los arreglos orquestales de la Selección Uruguaya Sinfónica y la participación del proyecto Rueda de Candombe.
Este disco no solo es ritmo; es también un espacio para pensar. Drexler aprovecha sus nuevas canciones (al igual que lo ha hecho durante toda su carrera) para hacerse preguntas que todos nos hemos planteado alguna vez: ¿hacia dónde vamos como sociedad?, ¿cómo aprendemos a amar? o ¿qué es lo que realmente nos define como seres humanos?
Inspirado por la filosofía del músico brasileño Gonzaguinha, el álbum explora por qué los artistas necesitan crear y qué sentido tiene la vida en medio de tanta incertidumbre. Al final, Drexler propone una respuesta sencilla: cuando no sepamos qué hacer, el baile y el sonido del tambor son la mejor forma de conectar con el presente y encontrar un poco de paz.
¿Qué significa Taracá? Así lo explica Jorge Drexler
El concepto central del disco surge de la onomatopeya del Tambor Chico, uno de los tres pilares rítmicos del candombe. Musicalmente, se define por un golpe de mano acentuado (TA) seguido de dos golpes de palo (RA-CA). Lo que fascina a Drexler es que el acento de la mano no cae en el tiempo fuerte del compás, sino una semicorchea después, generando un desplazamiento rítmico que parece "dar vuelta" el eje temporal y obliga al oyente a anclarse en el presente absoluto.
A nivel lingüístico, el título funciona como una aféresis rioplatense de la expresión "estar acá". Para el artista, esta elección fonética representa una declaración de principios sobre la presencia afectiva y la identidad geográfica, vinculada estrictamente al habla uruguaya.
Al estar dominado por la vocal "A", la más abierta y directa, el nombre del álbum busca transmitir una emoción sin filtros, alineándose con el trance rítmico y espiritual que la herencia africana ha legado a la sociedad del Río de la Plata.