Baum 2026: reseña de un festival que confirmó que Bogotá sigue bailando con los bajos en el pecho
Esa afirmación quedó más que confirmada en la edición 11 de Baum Festival, de la que vamos a hablar no antes sin hacer un disclaimer necesario: hacemos esta nota desde la experiencia que vivimos por la ruta de baile que seleccionamos, que vale la pena decir estuvo cargada de artistas nacionales, trance y techno.
Los nacionales
Uno de los aspectos más destacados del festival es siempre contar con productores y DJs nacionales que se destacan en todos los géneros. Si bien en la mayoría de los casos, en especial cuando se trata de debutar, es abriendo las pistas, la gente ha respondido siempre muy bien y este año no fue la excepción.
Noise Mafia, aunque por razones que no comprendo fue muy criticado, para mí dejó claro que su estilo musical no pide permiso ni perdón. Pasa con una fluidez envidiable del trance, bounce, hardbounce, hardgroove a sonidos muy guaracheros que encienden la fiesta en donde sea. Gracias Noise por pasar del qué dirán y hacer la tuya donde sea. Sóbelo, mor.
Con Brenda Internacional en el Páramo se sirvió un latineo serio. El DJ rolo lleva varios años consolidando un sonido que, tal como lo indica su perfil de Resident Advisor, se asemeja más a un collage de ritmos del sur global mezclados con música de club. De hecho, su set cargado de referencias colombianísimas, como el fragmento más icónico de Yo soy Betty, la fea, aunque sean criticadas por puristas de la música son sorprendentemente interpeladoras de nuestra cultura nacional popular. Al fin y al cabo... ¿No es la música un reflejo de los que somos y de las referencias del universo simbólico en el que estamos envueltos? Para pensar, señores.
Por el lado de los Face2Face vale la pena mencionar a SAI y Noro$t abriendo la pista. Estos artistas son más fiesteros que la fiesta y verdaderamente pusieron a la gente a sobarlo con la energía a tope. Gracias a Teletrance por no bajar la guardia y darnos a estos dos proyectos que no le tienen miedo a la funa por no ser lo suficientemente techneros para ser reales. Siempre será maravilloso ver mujeres en los decks y lo de SAI es impresionante; es una DJ y productora cuyos tracks han llegado a ser los favoritos de otras mujeres como Cloudy que ha hecho famoso su canción Muévelo Papi. Y claro que Noro$t no se queda atrás. El dúo bogotano ha conquistado escenarios en Colombia y Europa con las fusiones aceleradas, bailables y nasty club. Como era de esperarse, rompieron.
En ese mismo escenario siguieron ØSLO y DJ KINNER, otros queridos de la escena bogotana que hicieron gala de su fluidez cuando tocan como dúo, sirvieron trance, energía y una pista que verdaderamente se sintió arriba de principio a fin.
De estos artistas solo puedo decir: La guaracha se metió a los conjuntos.
El trance
Fue una fortuna disfrutar a Pegassi cerrando el viernes. El DJ y productor belga, uno de esos nombres que ha sabido moverse entre el eurodance, el trance, el techno y el house acelerado, no decepcionó para nada. Su antecesora, ØTTA, DJ y productora portuguesa, sirvió latineo, trance y contundencia para una pista que ya venía caliente. Lo suyo tuvo ese punto exacto entre aceleración y groove que hace imposible quedarse quieto; no por nada su sonido mezcla trance, techno y referencias rítmicas que se sienten muy bailables en la pista. Una transición perfecta para una noche que terminaría completamente arriba.
Lo de Pegassi fue confirmar por qué tanta gente lo esperaba. Melodías enormes, emoción y ese punto exacto entre nostalgia y euforia colectiva. Hay algo del trance, cuando está bien hecho, que consigue poner a la gente a bailar mientras le remueve algo por dentro, y eso fue exactamente lo que pasó. El belga entendió muy bien ese lugar donde el trance deja de ser solo velocidad y se convierte también en emoción colectiva.
Fenrick, DJ y productor francés influenciado por el trance noventero, el hard house, el UK garage y sonidos acelerados mucho más juguetones y fiesteros, impecable, divertido e interesante. Lo suyo se sintió rápido, energético y muy conectado con la pista, sin perder intención. Verdaderamente hubo algo refrescante en ver un trance menos solemne y mucho más conectado con la fiesta.
También vale la pena señalar que el trance, género tantas veces tratado como “guilty pleasure” o criticado por quienes creen que el techno debe tomarse demasiado en serio, tuvo uno de sus mejores momentos del festival. Hubo emoción, dramatismo, velocidad y nostalgia.
El techno como sello
Sin duda el techno fue el amo y señor. La curaduría del escenario de Resident Advisor no falla y el cuerpo lo sabe. Le quedamos debiendo a los señores DJs que se montaron. Mención especial a Philipa Pacho, la sueca sirvió techno hipnótico y envolvente para iniciar una noche que tendría sorpresas inesperadas ante la cancelación de Mall Grab. Todo hay que decirlo: escuchar a Adrian Mills (2HIGH) poniendo techno como antes fue inesperado. Mención especial para su set, porque como dijeron varios en la pista “sorpresa sí fue”.
Y también fue sorpresa escuchar a Nicola Cruz en su faceta technera, aunque estamos acostumbrados a su fusión psicodélica-amazónica-andina-cumbiera, el DJ franco-ecuatoriano sorprendió a la pista del escenario Páramo con un set en vinilos.
Sin duda, DJ Rush nos dejó más arriba que nadie y la cuota techno veterana recordó por qué sigue siendo uno de esos nombres capaces de poner una pista a obedecer sin mucho esfuerzo.
Y para cerrar, Planetary Assault Systems dejó claro por qué el techno sigue mandando. Seco, hipnótico, contundente y sin muchas vueltas. De esos cierres que, cuando uno ya cree que no puede más, hacen quedarse un rato más porque el cuerpo simplemente no quiere irse.
Choose life
Aunque no era la primera vez de Underworld en Colombia, se sintió muy especial. Tal vez el impulso de su reciente colaboración con Fred Again como parte de su gira y del USB 2.0 nos puso de presente de nuevo a la que es, como pocas, la banda que nos transporta a los 90s.
Y como a lo que todos fuimos, claramente, fue a escuchar la banda sonora de nuestra adolescencia, hay que decir que Underworld rompió. Su set se sintió íntimo, emotivo y muy diverso, demostrando versatilidad. Hubo clásicos, claro: sonaron Pearl’s Girl, Dark & Long (Dark Train), Cowgirl, Two Months Off, King of Snake, Moaner y, por supuesto, Born Slippy .NUXX, esa canción que probablemente hizo que más de uno sintiera que estaba viviendo un recuerdo mientras bailaba.También tocaron su más reciente track, Arp12, hecho en conjunto con la DJ y productora KI/KI. Luego hubo espacio para transiciones largas y envolventes propias de Underworld.
Y como tenía que pasar, Born Slippy .NUXX hizo exactamente lo que tenía que hacer: recordarnos por qué seguimos viniendo a bailar, por qué seguimos persiguiendo ciertas canciones y ciertos momentos. Choose life.
En general, nos sumamos a las lecturas de otros medios y líderes de opinión acerca de los aspectos por mejorar. La comunidad alrededor de los diferentes géneros electrónicos sigue creciendo y la infraestructura de Corferias, aunque cómoda, se va quedando pequeña. La seguridad personal dentro y a la salida del festival es un tema que necesita atención y medidas, no se puede olvidar de ninguna manera que la música se debe a la gente, a la comunidad que la escucha y la recrea.