Guille Galván debuta en solitario con 'Nadie con ese nombre vive aquí', un disco íntimo y revelador
Después de más de veinte años como guitarrista, compositor y una de las piezas fundamentales de Vetusta Morla, Guille Galván da un paso decisivo en su trayectoria artística y presenta su primer álbum en solitario: Nadie con ese nombre vive aquí, publicado por Esmerarte Industrias Creativas en 2026.
Se trata de un trabajo profundamente personal, construido desde la desnudez de una guitarra, una habitación y una voz que por primera vez se sitúa en el centro del relato. A lo largo de once canciones, Galván abre las puertas de su universo más íntimo y convierte la composición en un espacio de refugio, memoria y reconstrucción. El resultado es un disco sereno y honesto, que invita al oyente a acercarse al lugar exacto donde nacen las canciones.
Nadie con ese nombre vive aquí, un álbum atravesado por el duelo y el renacimiento
En palabras del propio artista, este nuevo álbum surgió como una necesidad vital:
“Este disco ha sido un proceso de despedida pero también de alumbramiento. Tenía la urgencia de volver al origen al tiempo que me preparaba para transitar un duelo. Estas canciones han sido mi linterna para hacerlo, para honrar a los que ya no están, decir adiós a lo que ya no soy y celebrar el amor de quienes me rodean y alumbran el futuro”.
Esa tensión entre pérdida y esperanza atraviesa todo el álbum, que funciona como una bitácora emocional sobre el paso del tiempo, la memoria familiar y la capacidad de la música para iluminar momentos de transformación.
Un trabajo colectivo al servicio de la intimidad
Aunque parte de una concepción austera, el disco fue creciendo con la colaboración de destacados músicos y productores. La producción principal estuvo a cargo de Guille Galván junto al ingeniero Héctor G. Fazzo, y contó además con la participación de Campi, David Soler, Marcel Bagés y Pablo Martín Jones.
La mezcla fue realizada por Carlos Raya en los Estudios Riff Raff, mientras que la masterización estuvo a cargo de Fred Kevorkian en Nueva York.
La portada, creada por la artista Susana Blasco a partir de una fotografía de Laura C. Vela, refuerza la naturaleza artesanal y profundamente humana del proyecto.
“Túnel de la M-30”: una carta para sus hijos
El lanzamiento está acompañado por el videoclip de "Túnel de la M-30", dirigido por Alexander Cabeza Trigg. Construido con películas familiares en formato Súper 8, el video transforma recuerdos de infancia en una pieza cargada de emoción y nostalgia.
Según Galván, la canción fue escrita para sus hijos y reflexiona sobre el miedo a crecer y la inevitable pérdida de la infancia. Pero también habla de la permanencia del amor y de la herencia afectiva que recibimos de quienes nos precedieron, como los anillos de un árbol que conservan la memoria de todo lo vivido.
Un disco destinado a perdurar
El periodista Fernando Navarro ha definido este trabajo como una de las noticias musicales más importantes del año en España, destacando la solidez de sus canciones y la aparición de una voz propia y profundamente elegante.
Con Nadie con ese nombre vive aquí, Guille Galván demuestra que todavía hay discos capaces de hablarnos al oído y de acompañarnos en silencio. Un debut luminoso, delicado y conmovedor, que confirma que detrás del músico que durante años sostuvo canciones ajenas había también una voz lista para contar su propia historia.