¿En qué está el sector literario del país?

Distintas voces hacen un repaso por el panorama del sector literario en Colombia.

Según una encuesta efectuada por Common Sense Media, los padres han empezado a leer menos a sus hijos, 8 de cada 10 personas encuestadas afirmó que las nuevas tecnologías ocupan la mayoría del tiempo de los jóvenes y niños que, en teoría, deberían dedicarle a los libros.

El panorama de lectura en Colombia, según la Encuesta Nacional de Lectura del Ministerio de Cultura (2017), es que cada colombiano lee alrededor de 2.9% libros al año. Cifra que viene en aumento desde el inicio de la pandemia, datos alentadores para la industria editorial y el fomento de la lectura. Parte de este crecimiento se debe al buen desempeño de los libreros del país, pues son ellos quienes a través de su proceso de información y estímulos conectan a las personas con nuevos libros que fortalecen su hábito lector.

Alexandra Vives, directora de la librería Nido de libros en Barranquilla, habla desde su experiencia como librera y promotora de la lectura durante más de 15 años, “o más satisfactorio es cuando uno logra conectar a una persona con un libro. Hay que estar sumergido en el mundo de los libros para poder recomendar textos a alguien más. Conocer y saber cómo conectar toda esa literatura que llega con frecuencia a la librería y poderle encontrar un nuevo hogar”.

 

Ahora bien, enamorarse de los libros, las historias y el universo literario no solo depende de los géneros preferidos y el papel que desarrollan los libreros y libreras alrededor del mundo, también depende de los escritores, aquellos maestros de letras que con sus escritos atrapan al lector de una manera casi que inmediata. Según Juan Esteban López, escritor aficionado de la ciudad de Medellín, existen cuatro principios básicos para ser un buen escritor: talento, dominio del tema, dominio de la técnica y dominio del idioma.

 

Con la llegada del internet, la mayoría de estudios previos afirmaron que el libro iba a sufrir un daño irreparable. No obstante, la amenaza de los libros digitales a precios muy baratos hacia el libro impreso fue tan solo una cortina de humo.

Según un informe de la Cámara Colombiana del Libro entregado en 2018, de los 46.5 millones de libros vendidos al año, solo el 5,5% correspondían a la venta de libros digitales, lo que significa que el libro físico sigue siendo el preferido de los colombianos. Si bien el 94,5% de los libros vendidos en Colombia fueron en formato impreso, desde 2010 el mercado de los libros digitales se ha triplicado.

Mateo Guerrero, Máster en escritura creativa y profesor en la Universidad de New York, afirma que el libro digital tiene una potencia mucho más grande que la del libro convencional, porque no solamente se producen en números que contrastan con los ejemplares únicos, sino que también son de acceso fácil y rápido, además de su cómoda usabilidad.

 

“Cuando tuvimos que hacer las ferias del libro estaba cerrado el comercio y no se podían realizar eventos con personas. Entonces la elección fue acompañar a los lectores con charlas virtuales, consejos para que leyeran en casa, y aprovecharan el tiempo. Yo creo que eso lo conseguimos bastante porque a final de año hubo un repunte muy importante, no solo en la lectura sino también en la venta de los libros. Colombia fue un país que salió bien librado en la venta de productos editoriales ya que logramos que las personas leyeran en sus casas”, explica Enrique González, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana del Libro.

En Colombia, este tiempo de pandemia se convirtió también en un punto de partida para nuevas oportunidades en los hábitos de lectura,  la comercialización y producción de nuevas unidades, y el fortalecimiento de distribución y promoción de las librerías del país: "Tuvieron el acompañamiento del Ministerio de Cultura, Idartes y de la Cámara Colombiana del Libro en la creación de páginas de comercio electrónico, también tuvieron un apoyo tecnológico para enfrentar esta pandemia con softwares operativos, asesorías en ese sentido y otros beneficios. Salimos fortalecidos y las librerías salieron fortalecidas”, añade Enrique González.

 

Las ferias del libro son una herramienta que fortalecen la producción y circulación de libros, son un encuentro cultural que contribuyen a la creación y construcción de ciudadanía con factores educativos y artísticos que son vitales para la inclusión social y el desarrollo humano. En 2020, todas las ediciones presentadas a la comunidad fueron digitales, lo que dejó más ventajas que desventajas al momento de revisar los resultados. 

Andrés Sarmiento, director de la Feria Internacional del Libro de Cali afirma que, “la oportunidad que nos dejó esta edición virtual fue la de contar con muchas escritoras y  escritores de distintos lugares del país en nuestras actividades. También, nos llevó a tener una ventana más internacional, salir de nuestros nichos. Tuvimos la oportunidad de llegar a más hogares, más dispositivos, y más públicos. El alcance aumentó notablemente y esta fue una de las ventajas que nos ofreció la virtualidad. Esto debe mantenerse en el punto de que podamos llegar a más lectores, más lugares y a más personas que estén interesadas en estas muestras culturales de ideas, de conversaciones y de literatura”. 

Ante un escenario tan devastador como lo ha sido la pandemia, el panorama de las ferias del libro para este año 2021 es aún bastante incierto, “desde cada organización estamos haciendo un esfuerzo enorme para que en esta oportunidad los eventos del libro sean presenciales. Recordemos que el año pasado tuvimos que volcarnos a la virtualidad y este año esperamos tener todos los controles para que esta feria del libro pueda ser presencial”, explica Sarmiento. 

Las ferias del libro, los eventos del libro y los acontecimientos relacionados con la promoción y distribución de este universo literario, permiten a niños, jóvenes y adultos, el acercamiento a nuevos escritores y a nuevas historias. Pilar Quintana, escritora colombiana y galardonada el pasado mes de enero con el prestigioso Premio Alfaguara de novela de 2021 por su novela Los abismos sobre maternidad, es una de esas escritoras a las que no se les debe perder el rastro, una apasionada de las letras que creció entre mujeres en el Valle del Cauca y que habla sin miedo y sin tapujos sobre la mujer, la naturaleza, y la Cali en la que nació.

¿Qué te pareció este contenido?