Diez novelas cortas para leer en una sentada

Disfrutemos del tiempo libre en cuarentena con estas obras imprescindibles de la literatura universal.

A este punto del aislamiento quizá ya hemos visto todas las películas y series habidas en las plataformas digitales, ya hemos teletrabajado y hasta hemos desempolvado los viejos juegos de mesa.

 Por eso, para mitigar el aburrimiento que llega con el ocio, hemos creado esta selección de novelas cortas que podemos leer en menos de unas horas y aprovechar productivamente el tiempo libre. Esta selección ha sido curada por la escritora, magister en escrituras creativas y tallerista de Idartes, Jenny Andrea Moreno, autora participante de antologías de poesía y cuento como “Flores y Gusanos”, del colectivo La Lupita, del cual hace parte.

“Aura”  de Carlos Fuentes

El escritor mexicano, ganador del Premio Cervantes en 1987, hace una novela digna del “Boom Latinoamericano" en la que cuenta la historia de Felipe Montero, un joven historiador que es contratado por Consuelo, para que ordene y termine de redactar las memorias de su difunto marido; aunque, bajo una condición: permanecer en su casa, un lugar misterioso en el que Felipe conocerá a Aura, sobrina de Consuelo, por quien él se sentirá atraído; sin embargo, la enigmática relación entre la joven y Consuelo desencadenará miles de elucubraciones en el joven.

“Luna caliente” de Mempo Giardinelli

“El escritor argentino retorna en esta novela con singular maestría al mundo nostálgico y dramático de la provincia argentina, contando una historia amarga y brutal”, así lo reseñaba Juan Rulfo en 1983. Allí relata la historia de un joven argentino que regresa al bochorno del Chaco después de haber estudiado en Francia. En una cena se enamora de la irresistible e insinuante belleza de Araceli. A partir de allí se crearán pasiones desbocadas en las que habrá crímenes, fugas y hasta persecución policial, todo en el contexto de la dictadura argentina.

"La luz difícil” de Tomás González

Jacobo ha decidido morir tras un accidente de tránsito que lo ha dejado parapléjico y con dolores tan fuertes, que le hacen la vida insoportable. David, su padre, se enfrenta a la más dura de todas las pruebas: ser testigo del proceso; sin embargo, aún mantiene una pregunta de esperanza: ¿se arrepentirá su hijo en el último minuto? El autor colombiano, nos muestra aquí que cuando la muerte es inminente no queda más remedio que contar y reivindicar la vida.

“El amante” de Marguerite Duras

Premio Goncourt en 1984 y llevada al cine en 1992, esta novela autobiográfica de la escritora parisina, narra la historia de amor entre una adolescente de quince años y un comerciante chino de veintiséis. Esa jovencita, bellísima pero pobre, es y al mismo tiempo no es la mismísima escritora, quien rememora no sólo su vivencia sino también las apasionadas relaciones que desgarraron a su familia y que grabaron en su rostro los surcos de la madurez.

 “La casa junto al río” de Elena Garro

Después de la muerte del dictador Francisco Franco, Consuelo regresa a España en busca del pueblo de sus raíces. En tiempos de la Guerra Civil, cuando ella era una niña, su familia tuvo que emigrar a México. Al llegar al pueblo, Consuelo se encuentra con sospechas y mentiras, pero irá descubriendo los hechos terribles que acabaron con su familia y se enterará de que hay una herencia no reclamada y entenderá por qué hay gente que la necesita muerta. Esta novela fue escrita en 1983 por la escritora, guionista y periodista mexicana

“Lo que no tiene nombre” de Piedad Bonnett

La poeta y novelista colombiana escribe aquí su historia más íntima a la fecha, que además dedica a la vida y la muerte de su hijo Daniel. Él, Daniel, se suicida tras un sin número de eventos por los que atraviesa debido a una enfermedad mental con la que vive y sufre. Piedad Bonnett alcanza con las palabras los lugares más extremos de la existencia, en su mirada conviven la sequedad de la racionalidad y el latido más intenso de una madre.

“Un mundo huérfano” de Giuseppe Caputo

En este libro de 2016, escrito por el barranquillero, se relata la relación entre un padre y su hijo, quienes viven en un barrio a orillas del mar, pero acorralados por la pobreza y la soledad; sin embargo, el amor tan profundo que se tienen parece bastar.

Memorias de mis putas tristes de Gabriel García Márquez

Escrita por el genio del relato, ganador del nobel y exponente del realismo mágico, esta novela versa alrededor de un viejo periodista que decide festejar sus noventa años dándose un regalo que le hará sentir que todavía está vivo: una jovencita virgen. Así que decide ir a un prostíbulo y encontrarla…Tiempo después, la jovencita será por quien luego estará a punto de morir, pero no por viejo, sino de amor.

"El Horla" de Guy Maupassant 

Este relato de terror del escritor francés publicado en 1886, nos transporta al mundo de un ente invisible que va tomando posesión del narrador, al punto que lo lleva a incursionar en los más profundos abismos de su mente. La historia sucede en la casa de campo del personaje principal, cerca de Rouen, a orillas del Sena.

“La casa de las bellas durmientes” de Yasunari Kawabata

Escrita por el japonés ganador del premio nobel en 1968, esta novela corta relata la visita del viejo Eguchi (de 67 años) a un burdel, donde pasará varias noches junto a los cuerpos de jóvenes vírgenes narcotizadas. A la vez que admira el esplendor de las figuras dormidas entreteje el erotismo, la lujuria masculina, la vejez y la violencia en las remembranzas de las mujeres protagonistas de su vida.

 

 

 

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