Los testimonios de cuatro gimnastas abusadas por Larry Nassar que estremecieron al mundo

Simone Biles, Aly Raisman, Maggie Nichols y McKayla Maroney los dirigieron al Senado de Estados Unidos.

“Larry Nassar está en la cárcel, pero ¿por qué no todos los que ignoraron sus crímenes también?”, se preguntó el diario estadounidense The Washington Post luego de que se conocieran las declaraciones de las gimnastas Simone Biles, Aly Raisman, Maggie Nichols y McKayla Maroney contra el antiguo médico del equipo nacional de gimnasia olímpica de este país. 

Nassar, fue condenado a 175 años de cárcel por abusar de al menos 330 jóvenes, incluidas menores de edad y también deportistas olímpicas y por pornografía infantil. El médico recibió sus condenas entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, justo cuando se dio el estallido del movimiento #MeToo.

Fue así que cuatro de las más de 150 atletas que fueron violentadas se presentaron en una audiencia del Comité Judicial del Senado que investiga el mal manejo del FBI en el caso de abuso de Nassar. “Me siento hoy ante ustedes para alzar mi voz para que ninguna niña tenga que soportar lo que yo, las atletas de esta mesa y las innumerables personas sufrimos innecesariamente bajo la apariencia de tratamiento médico de Nassar”, afirmó la reconocida estrella olímpica Simone Biles, de 24 años.

Para ser clara, culpo a Larry Nassar pero también a todo el sistema que permitió y perpetró el abuso. USA Gymnastics, el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos sabían que yo estaba siendo abusada por su médico del equipo. Después de contar mi historia completa de abuso al FBI en el verano de 2015, el FBI no solo no reportó mi abuso, sino que cuando finalmente documentaron mi reporte 17 meses después, hicieron afirmaciones completamente falsas sobre lo que dije, afirmó la atleta olímpica mientras lloraba sin consuelo. 

McKayla Maroney también contó su historia. Tenía 19 años en 2015, cuando decidió llamar al FBI y contarle durante tres horas en detalle todas las violencias que había vivido. Lo hizo incluso antes de hablar con su mamá. Desde el otro lado de la línea, le preguntaron: “¿Eso es todo?”.

La ganadora de dos medallas en los JJOO de Londres 2012 inició su declaración diciendo: “como la mayoría de ustedes probablemente saben, fui abusada por el médico del equipo nacional de gimnasia de Estados Unidos y del equipo olímpico, Larry Nassar. En realidad, resultó ser más un pedófilo que un médico, ya que abusó de mí cientos de veces en mi cama, incluso la noche antes de competir en los Juegos Olímpicos de Londres. Sin embargo, no estoy aquí para hablar de eso, pero de lo que sí tengo que hablarles es, por desgracia para mí, recientemente descubrí que cuando denuncié al FBI los abusos que había sufrido, hubo ciertos agentes del FBI que optaron por falsificar lo que dije y ocultar los crímenes de Nassar al público”.

“Me sentí completamente traicionada porque cuando revelé mis abusos a aquellos en los que creía que se confiaba para proteger al público, eligieron mentir sobre lo que dije, eligieron silenciarme e intentaron desacreditarme. Eligieron proteger a un pederasta en serie, en lugar de protegerme no sólo a mí, sino a innumerables personas”, dijo Maroney conmocionada. 

Por su parte, Maggie Nichols, apuntó contra “altos funcionarios del FBI” que trataron de “encubrir uno de los mayores escándalos de abuso sexual infantil en la historia del deporte amateur”. Dijo: “denuncié mi abuso a USA Gymnastics hace más de seis años, y aún así, mi familia y yo hemos recibido pocas respuestas, y tenemos aún más preguntas, sobre cómo se permitió que esto ocurriera y por qué docenas de otras niñas y mujeres tuvieron que ser abusadas después de que yo denunciara. Después de que denuncié mi abuso a USA Gymnastics, su ex presidente Steve Penny nos dijo a mi familia y a mí que guardáramos silencio y no dijéramos nada que pudiera perjudicar la investigación del FBI. Ahora sabemos que no hubo ninguna investigación real del FBI. Mientras mis denuncias languidecían en el FBI, Larry Nassar seguía abusando de mujeres y niñas. El FBI no sólo no llevó a cabo una investigación exhaustiva, sino que también sabía que USAG creó una narrativa falsa en la que a Larry Nassar se le permitió “retirarse” con su reputación intacta y volver a la Universidad Estatal de Michigan; permitiendo así que docenas de niñas fueran abusadas”. 

Por su lado, Aly Raisman, de 27 años, con seis medallas olímpicas entre Londres 2012 y Río 2016, afirmó: “en 2015 se supo que al menos seis atletas del equipo nacional habían sido abusados por Nassar. Incluso había un video del abuso de un atleta”, advirtió la deportista que dijo que la agencia de investigación tardó más de 14 meses en tomarle su testimonio a pesar de su insistencia por declarar.

“Sabían que Nassar abusaba de los niños y no hicieron nada para restringir su acceso”, argumentó. Y denunció al equipo de gimnasia estadounidense: “permitieron que Nassar se escabullera por la puerta lateral, permitiéndole a sabiendas que continuara con su 'rabajo' en la MSU, en el Hospital Sparrow, en un club de USAG, e incluso que se presentara a la junta escolar. Nassar encontró más de 100 nuevas víctimas de las que abusar. Fue como servirle a un pedófilo niños inocentes en bandeja de plata”.

Según The New York Times, el director del FBI, Christopher A. Wray, “reconoció el mal manejo” de su agencia y le pidió disculpas a las víctimas de Nassar. Además, aseguró que el FBI despidió en las últimas semanas a uno de los agentes que estuvo involucrado desde el inicio de la investigación y que fue el que tomó la declaración de Maroney. Sin embargo, un informe del Departamento de Justicia que se conoció en los últimos meses criticó duramente al FBI porque su procedimiento y complicidad le permitió a Nassar seguir tratando a pacientes en la Universidad Estatal de Michingan y sus alrededores, incluyendo centros de gimnasia locales y una escuela secundaria.

Estos cuatro duros testimonios circularon por los principales diarios de Estados Unidos con el foco puesto sobre la actuación del FBI. Sally Jenkins, periodista del Washington Post destacó que las cuatro gimnastas se encargaron de que la “verdad fuera fuerte e incómoda”. Y advirtió: “el fiscal general Merrick Garland no está cumpliendo con lo suyo, y corre el riesgo de unirse a la lista de funcionarios gubernamentales canosos que aparentemente piensan que la reputación de una agencia es más importante que el cuerpo de una niña”. 

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