[Reseña] Parásito, una de las películas más destacadas de la temporada

Si en algo se destaca el cine de Asia es en el ritmo, y si el ritmo tiene un maestro definitivamente es Bong Joon Ho. Parásito es un disfrute de ver.

La obra maestra del director surcoreano encuentra en la fotografía, la edición y el sub texto las armas perfectas para contar una historia que es tan profunda o ligera como el espectador pretenda y que satisface desde lo estético a lo dramático. La película ha sido el mayor éxito de taquilla coreano de todos los tiempos en Indonesia, con aproximadamente 500.000 espectadores.

Parásitos, como su director habría preferido llamarla después de su estreno, hace un recorrido por las desigualdades y pequeños aspectos de la vida que diferencian, más allá de lo obvio a las clases económicas más distantes de la sociedad, no solo de Corea de Sur sino del mundo. En la película se retrata como la existencia de una altísima clase social parte de la existencia de su opuesto extremo y como a un nivel casi simbiótico se complementan. Nos presenta cómo las necesidades de unos se satisfacen a partir de la de los otros y como esta relación puede trascender al parasitismo, uno de doble vía.

Bong Joon Ho logra representar como la sociedad ha evolucionado para convertirnos en la presa perfecta de nuestro opuesto, explotando nuestras debilidades, la confianza de los unos, la condición de necesidad de otros y cómo, por más que parezca parte del orden natural del mundo en el que vivimos, estas relaciones, tal y como las vivimos, son sumamente destructivas y opresivas, llevando al espectador a despertar poco a poco de lo que parece una serie de comedia negra a una verdadera pesadilla.

Gran parte del mérito se lo lleva la maravillosa fotografía y edición, que le aportan a sus 132 minutos de duración la sensación de parecer una calculada coreografía cinematográfica en donde no hay un segundo para el desperdicio.

La música también juega un papel fundamental, banda sonora de la película incluye la canción Soju One Glass, escrita por el mismo director e interpretada por el actor Woo-sik Choi.

Quien quiera ver Parásito como una curiosa y pintoresca historia enmarcada en la Corea del Sur actual, o quien quiera abordar a profundidad la cantidad de mensajes que plantea acerca de la sociedad de consumo moderna, se encontrará con una película sumamente agradable, divertida y fluida que hace olvidar la barrera del idioma y la cultura por completo.

Después de todo siempre es una alegría ver la obra de un director como Bong Joon Ho en su mejor momento.

5 / 5

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