Los Makenzy: amor, pasión, constancia y disciplina

Debutaron en Demo Estéreo el pasado 3 de mayo y hoy su sencillo 'Sad' es la canción de la semana en Tardes Radiónica. ¡Sonidos Colombianos!

Cuando uno busca información sobre “Los Makenzy” se encuentra con que son una “banda Colombiana de la ciudad de Bogotá fundada a principios de 2009” y cuentan que “tras numerosos conciertos a lo largo y ancho de la gran manzana en venues como Left field, Bitter End, Red Lion y Legion, consiguieron cerrar el festival de Punk Rock Back To School en el Fat Baby y decidieron cerrar esa gira con un concierto en The Bowery Electric: uno de los lugares más prestigiosos dentro de la escena del rock neoyorquina”. Hasta ahí todo suena muy glamuroso y creería uno que por el hecho de haber podido estar en Estados Unidos todo fluyó con aparente facilidad.

Sin embargo y si usted es de aquellos que como muchos, sueña con algún día ser músico, o si de hecho ya dio los primeros pasos y tiene una banda con sus amigos, con la que todavía tocan covers y que en cada ensayo visualizan el día de su primer concierto, es probable que piense, en repetidas ocasiones, que estando en nuestro país nunca van a lograr sonar en ningún lado, mucho menos por fuera y que siempre hay otros más afortunados que han llegado lejos por cuestión de suerte.

La historia de Los Makenzy es un ejemplo perfecto para aquellos que por el contrario saben que la cerrera musical es de constancia, amor, pasión y disciplina.

La historia detrás de Los Makenzy es la historia de Augusto, Nicolás y Andrés. Los 3 se conocen desde el jardín, pero por cosas de la vida hasta que tuvieron 15 años se reencontraron en el colegio y decidieron darle vida a The Purple Dicks, su primera banda con la que ensayaban en el barrio el Tunal. En ése entonces Nicolás tocaba solo la guitarra, un baterista (el cuál años más tarde en Nueva York sería reemplazado después de faltar a casi todos los ensayos) y Andrés en el bajo. Con el tiempo empezaron a hacer sus propias canciones y para el final de ese año ya tenían el material listo para grabar un disco pero sin los medios para llevarlo a cabo.

Se graduaron del colegio y dicho baterista cuyo nombre prefieren no recordar, decidió ser administrador de empresas, lo cual evidentemente retrasó su proyecto de grabar por un buen tiempo y por esta razón los hermanos Makenzy (Andrés y Nicolás) tuvieron que conformarse con seguir componiendo y versionar sus propias canciones  en un dúo de contrabajo y guitarra; formato con el que empezaron a trabajar en restaurantes. Luego de eso ambos aplicaron a dos universidades en Nueva York para estudiar guitarra y contrabajo respectivamente y cada quién logró una generosa beca para empezar en el semestre de otoño del 2013. Habiendo ahorrado lo suficiente para el viaje, su visa de estudiante no fue aprobada por no cumplir con los fondos suficientes para sustentar su estadía en Estados Unidos, dándole entonces nuevamente paso a la resignación.

Por esos días un primo de los Makenzy, Augusto, skater de toda la vida y saxofonista hacía un año, se sumó a su sentimiento de depresión al contarles que no tenía trabajo y no había conseguido entrar a ninguna universidad por tercera vez consecutiva, a lo que Andrés respondió “métase a la banda, yo le enseño a tocar el bajo y nos vamos en 4 meses a Nueva York”; así Nicolás sería el lead singer y Andrés podría convertirse en el guitarrista que siempre quiso ser.

De esta manera fue como, con un look inconscientemente basado en sus influencias de los 70’s (Grand Funk Railroad, Led Zeppelin, Ramones) y cantando sus propias canciones en inglés, decidieron tener la experiencia de vivir como una banda de rock en la Gran Manzana. Obviamente no fue tan fácil como lo imaginaban, de día trabajaban como carniceros, repartidores, lavaplatos u obreros y en las noches salían a golpear puerta por puerta, en cada bar de la ciudad buscando dónde empezar a tocar. Sumado a eso, vivieron en un sótano en East Harlem en el cual era ilegal vivir; así que muy a menudo tuvieron que salir corriendo a esconderse para que no los vieran los supervisores cuando iban a inspeccionar. En ese espacio, donde también ensayaban, no tenían ni aire acondicionado ni calefacción, lo cual fue determinante al tomar la decisión de volver a casa, pues ese invierno en particular fue uno de los más fuertes en el último siglo.

Habiendo tocado hasta más no poder a lo largo y ancho de la ciudad, desde sitios de bachata hasta lugares que vieron tocar al mismísimo Bob Dylan, y con oportunidades de empezar a girar por toda la costa este, se vieron en la obligación de devolverse ya que su permiso de estancia en el país estaba próximo a vencer.

Una vez en Colombia, se pusieron en contacto con su amigo Camilo Villegas, que a su vez contactó a David Cárdenas y con ayuda de ambos, lograron después de 7 años de trabajar y soñar, poner en marcha ese primer trabajo, que desde esos días en el Tunal tenían listo para grabar. Dicho material espera ver la luz el próximo mes de Junio y su primer sencillo “Sad” es en esta oportunidad nuestra nueva canción de la semana en Tardes Radiónica.

Esperamos que a través de su música y ahora conociendo un poco más de ellos, se enamoren de unos jóvenes que después de una década de arduo trabajo, ven ante sus ojos cómo un sueño empieza a materializarse.  El del primo Augusto quien alguna vez soñó con ser un Paquito D Rivera, o Nicolás, el niño problema que durante su infancia no aspiró a otra cosa más que ser el mejor guitarrista de blues del mundo, el de Christian, su nuevo baterista amante a morir de John Bonham y músico de sesión de diferentes artistas y el de Andrés, que juntos no aspiran a otra cosa mas que a eventualmente llegar vivir de ser parte de este proyecto que hoy por hoy llaman Los Makenzy 


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