"Yo a Shakira le perdono todo"

"Shakira es y será una diva del pop, la más grande de Colombia y una de las más grandes del mundo".

Sí. Yo, desde que tengo memoria, soy fan de Shakira. Recuerdo perfectamente -de hecho es el único que tengo grabado en mi memoria como una película- un regalo de navidad de mis padres; para un 24 de diciembre recibí una guitarra y 2 discos de Shakira, que por desgracia no fueron sus 2 primeras publicaciones, quien las tenga posee un par de joyas que en su momento representaron un fracaso comercial (no se vendieron más de 1.200 copias de cada álbum) e incluso no hacen parte de la discografía oficial de la artista.

De Magia (1991) y Peligro (1993), los dos integrados por canciones escritas por Shakira y otros, recordamos el sencillo que dio nombre al primero. Aún conservo un VHS con el vídeo oficial.

Pies descalzos (1996) fue el tercer disco del primer contrato de Shakira con Sony Music y es, de hecho, considerado mundialmente como su álbum debut, con el que además logró consolidarse dentro y fuera de Colombia como una promesa del pop latino para luego convertirse en la reina, esa que soñaba ser cuando interpretaba a sus 12 años covers de Madonna.

Cuando ese disco salió yo tenía 5 años, en la disquera no esperaban vender más de 100.000 copias, pero previamente Shakira se había encontrado en Bogotá con Luis Fernando Ochoa durante la producción de un álbum que compilaba varias canciones de artistas colombianos, un disco titulado Nuestro rock para el cual ella escribió ¿Dónde estás, corazón?, sencillo para el que Ochoa compuso la melodía y que luego se convirtió en el track 10 de Pies Descalzos (1996).

Shakira se negó a que incluyeran en ese compilado alguna de las canciones de sus dos primeros discos y se lanzó con un nuevo sencillo, el que abriría camino a la historia que todos conocemos, al disco en el que se reinventó, con el que hizo su primera gira mundial llegando donde ningún artista colombiano había llegado antes, del que además sacó para 1997 su primer álbum de remezclas titulado The Remixes e incluyó algunas versiones en portugués de sus canciones más conocidas vendiendo alrededor de 500.000 unidades a nivel mundial.

Más de cinco millones de copias ha vendido Pies Descalzos (1996) en todo el mundo y una de ellas fue la copia que me regalaron a mí en la navidad del 98 con una de ¿Dónde están los ladrones? (1998), el segundo disco más vendido de la barranquillera, sólo superado por Servicio de lavandería (2001), álbum con el que todos los que seguíamos su música supimos qué rumbo tomaría tras aventurarse a la conquista de nuevos mercados después haber firmado con Epic Records. "Dejó de hacer rock" dirían muchos después de escuchar ése álbum con sencillos como Whenever, Wherever, Underneath Your Clothes, Objection, The OneTe dejo Madrid y Que me quedes tú, un disco que la dio a conocer mundialmente y la consolidó como una de las figuras latinas más importantes y famosas del planeta, de ahí para adelante ella no pararía, aunque efectivamente haya dejado atrás su lado rockero.

Yo a Shakira le perdono todo, le perdono los 6 sencillos de Servicio de lavandería (2001) sólo porque el primero de ellos, Suerte (Whenever, Wherever), vendió más de 10 millones de copias y alcanzó todos los No. 1 de los listados que puedan imaginar. Ése disco con 9 canciones en inglés y 4 en español se lo perdono a Shakira porque se negó a usar traducciones de canciones antiguas a pesar de las sugerencias de sus productores y trabajó en nuevo material para el álbum; que gustara o no a los fans de los 2 trabajos anteriores no tiene relevancia, ella hizo lo que se propuso y lo logró, conquistó el mercado al que le había apostado, y a pesar de que ¿Dónde están los ladrones? (1998) sigue siendo el álbum más esencial de su carrera, Servicio de lavandería (2001) fue un excelente debut en inglés. Todo lo que ocurrió después y lo que sigue sucediendo con ella es una muestra de que hizo las cosas mejor que cualquier otro artista pop de habla hispana.

Es imposible negar a Shakira, durante algún tiempo lo intenté, pero me sé absolutamente todas sus canciones, todas, y además no puedo contenerme si las escucho, hay un impulso que guardo desde mis primeros años que me obliga a cantar donde sea que la escuche, pero esa ‘obligación’ que llamo yo, me hace la más libre amante del pop barranquillero, porque todo hay que decirlo, Shakira más que colombiana es barranquillera, allá como en ningún otro lugar de este país le abrieron espacios, y fue allá donde escribió sus primeras canciones, donde debutó en televisión, donde aprendió a mover las caderas y por más que quiso e intentó triunfar en Bogotá las cosas nunca se dieron; fue de la mano de Luis Fernando Ochoa que alcanzó el éxito internacional que 4 años más tarde se consolidaría con Fijación oral vol. 1 (2005), mi disco favorito de los suyos, donde colaboraron además Lester Méndez y Gustavo Cerati en la producción. Ese disco tiene grandes canciones, si no se han dado la oportunidad de escucharlo, háganlo ahora. 

Que Shakira se haya convertido en una de las artistas más aclamadas internacionalmente, que sea la segunda mujer viva más premiada y la tercera en la historia; que las ventas, que la cantidad de reproducciones, que sus récords, que sus novios, que las polémicas con sus empleados, que la que más dinero gana, que la más influyente del planeta, que su participación en tres mundiales de fútbol consecutivos, que Piqué y todo lo que la rodea... no me importa, mi conexión con Shakira va mucho más allá de todo eso, no he podido dejar de ser su fan, me sé sin habérmelo propuesto cada una de sus colaboraciones por vergüenza que me lleguen a producir algunas, yo a Shakira le perdono todo. 

Shakira hace parte de mi ADN musical, del mío y estoy segura que del de muchos de mi generación, por ella me acerqué a la guitarra, compré mis primeros discos, llené mi cuarto de afiches, aprendí mis primeros pasos de baile y dejé el pánico escénico; por ella aprendí a ser fan. Sus historias me siguen acompañando y cobran relevancia en mí a pesar del paso del tiempo, por eso le perdono todo aunque ella no necesite que ni yo ni nadie la perdone por nada de lo que haya hecho. Shakira es y será una diva del pop, la más grande de Colombia y una de las más grandes del mundo. Yo seguiré cantando sus canciones y eso nunca me hará menos fan de Ramones.

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