"No creo que sea una disquera lo que define la independencia de un proyecto musical": Juan Arbeláez

El director de proyectos de las compañías Evenpro Entretenimiento y Move Concerts nos habla de la industria musical y la indepenencia en el arte.

Lo independiente en el arte podríamos definirlo sencillamente como que puede conservar las características propias con las que fueron creadas las piezas, las obras o la música; es decir que no tiene una intervención directa de un tercero para modificarlas, ya sea dirigiéndolas a unos fines específicos o sesgándolas o censurándolas, sino que conserva plenamente la intensión con la cual el autor las creó.

Yo considero que no hay un mercado autosostenible del rock colombiano porque es muy difícil, definitivamente vivimos en un país en donde el rock, dando un porcentaje empírico, podría decirse que no alcanza a ser el 1% del interés del territorio nacional.

No hay un mercado del rock porque sencillamente nunca ha existido, no lo han promovido y digamos que los pocos medios que se arriesgan y que le apuestan al rock no tienen la suficiente penetración para lograr generar algo. A pesar de estar en un tiempo donde lo digital ha cambiado muchísimo los conceptos, seguimos dependiendo de la televisión principalmente y de la radio comercial para definir qué es lo que suena, qué es lo que se escucha y eso termina definiendo a la mayoría de las personas, a la masa en cuanto a lo que tiene que escuchar, y el rock no es una parte fuerte allí.

Ciñéndome un poquito allí podemos ver lo que fue el fenómeno del reggaetón colombiano, que logró tener tanta fuerza debido a la payola de los mismos artistas a la radio para lograr que su música tuviera esa penetración tan fuerte que la gente terminó aceptándola. Finalmente es un negocio de gana y gana donde el artista invierte en la radio, la radio promociona al artista y el artista recupera el dinero invertido dando shows en vivo.

El rock no ha podido tener esa penetración, y mientras el rock, tristemente no tenga un respaldo comercial, pues no se van a interesar por el rock y por lo tanto no va a ser un género que tenga una demanda fuerte para las empresas, el público en general.

A nosotros como realizadores de eventos corporativos nos piden artistas para las fiestas de fin de año, para lanzamientos de producto y demás; nosotros siempre proponemos artistas de rock pero siempre terminan escogiendo lo que suena en radio que es reggaetón, champeta y todos esos otros géneros de los cuales no quiero hablar ni bien ni mal porque sencillamente hablamos de comercialización, de oferta y demanda.

El término independiente es bastante complejo y tiene mucha tela de dónde cortar, genera muchísimos debates, diferentes actores tienen visiones diferentes respecto a la definición de ‘Independencia’.

Para muchas personas un artista independiente es quien no está firmado por un sello disquero, ése es como el concepto básico, pero desde mi punto de vista esto no define que un artista sea independiente o no, hay artistas que no han firmado con sellos disqueros pero tienen un respaldo de grandes corporaciones, de padrinos, de una cantidad de agentes que están ahí detrás de esos proyectos, que hacen que estos proyectos no tengan independencia así no hayan firmado con un sello disquero.

Vemos las roscas continuas acá en los festivales en donde siempre vemos a las mismas agrupaciones presentándose todos los fines de semana y cuando estos proyectos fracasan los músicos que son parte de éstas roscas crean un nuevo proyecto y siguen allí intentándolo, quitándole oportunidad a otros proyectos que verdaderamente son independientes.

Yo no creo que sea una disquera lo que define la independencia de un proyecto musical en el mercado, así como hay proyectos que son independientes porque no pertenecen a disqueras pero tienen el apoyo de alguna marca y logran salir adelante y conservar la independencia.

Tenemos que redefinir ese término ‘Independencia’ porque no es la disquera ni una marca o un patrocinador lo que te define como artista y que seas independiente. Yo creo que la independencia va más allá y consiste realmente en poder tener independencia en los contenidos, ya sea en la música, en las propuestas, en las líricas… Eso es lo que marca verdaderamente una independencia y de todas formas encontramos que finalmente muchos de estos proyectos que se consideran independientes pues terminan siendo dependientes del mercado, de una demanda de lo que la gente quiere escuchar o no quiere escuchar, de lo que considera correcto o no. Yo creo que en una visión más austera del término ‘Independencia’ termina siendo algo que no va a generar frutos porque de una u otra forma todos los proyectos musicales tienen que obedecer a ciertas directrices que existen y son lo que marca la demanda de un grupo, porque si vas a hacer una propuesta completamente ajena a lo que a la gente le pueda gustar o interesar, pues no vas a tener nunca una repercusión, que te inviten a un concierto, a un festival o que te vayan a contratar. Entonces siento que todos los proyectos musicales terminan siendo dependientes en algún sentido y eso no es malo. Definir la independencia consiste en ir un poco más allá y es arriesgarse dentro de unos parámetros de lo que nos gusta, de lo que nos forma, de lo que escuchamos y del público al que queremos llegar

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