¿Por qué Radiohead es un clásico?

Una mirada íntima y profunda a las dos joyas discográficas de Radiohead: "OK Computer" e "In Rainbows".

En el rock, cuando nos referimos a un clásico, inmediatamente llegan a la memoria The Beatles y The Rolling Stones. Por supuesto, la lista, debido a ese agradecido ejercicio de la sensibilidad sonora, crece. Pink Floyd, Led Zeppelin, The Who, Black Sabbath, Rush, Ramones, Aerosmith, The Cure, Metallica, Pearl Jam, entre otros, crean un catálogo inolvidable de grandes momentos representados en álbumes, giras y canciones. 

A ese selecto grupo ha llegado una banda inglesa que ha sabido explorar brillantemente las capacidades expresivas del rock a través de una experimentación visionaria y una sensibilidad que propone los caminos del rock de las décadas por venir. Sí, vivimos los tiempos de un gran nuevo clásico, vivimos en la era de Radiohead.

En 2017, dos discos de Radiohead tendrán importantes aniversarios: “OK Computer” (20 años) e “In Rainbows” (10 años). Si bien existen otros trabajos muy representativos del poderío creativo del quinteto inglés, "The Bends" (1995), "Kid A" (2000) y el "Amnesiac" (2001), los citados álbumes lograron crear en sus tiempos nuevas narrativas sonoras e inspiraron a las generaciones de artistas y públicos que los rodeaban. 

En 1997 Radiohead publicó una obra maestra: “OK Computer”, un álbum que a diferencia de su antecesor, “The Bends" (1995), profundamente introspectivo, expresaba, a través de sus letras, una efectiva crítica a la sociedad en temas muy álgidos como lo son la globalización, la dependencia tecnológica, la muerte, la soledad, la banalidad, la insensibilidad, el egoísmo, la corrupción y la indiferencia. 

Bajo la producción de Nigel Godrich (la banda en un principio quería auto producir el álbum pero desistió del proceso), Radiohead logró desprenderse de cualquier etiqueta sonora (post grunge, brit pop) para proponer una filosofía estética, elaborar puentes musicales entre siglos, entre milenios e imaginar nuevos rumbos artísticos. A diferencia de lo que podría creerse, “OK Computer” no es un disco conceptual, no obstante, el orden de sus canciones logran proponer un viaje inolvidable, melancólico y extrañamente, a pesar de lo humano, con sutiles trazos atmosféricos alienígenas.

10 años después del “OK Computer” apareció un álbum perfecto: “In Rainbows” (2007). Si bien Radiohead venía de realizar poderosos discos experimentales: “Kid A” (2000), “Amnesiac” (2001) y “Hail To The Thief” (2003), la banda sentía que había perdido la capacidad de crear canciones, temas sencillos y a la vez poderosos. Quizás la presión estética que generaba su nombre y esa necesidad de mantener un nivel conceptual, le generó al quinteto un gran reto: la reinvención, y bien, lo lograron.

Conformado por un buen catálogo de canciones, “In Rainbows” es un álbum fresco, que sin perder el nivel experimental de la banda, por cierto, muy bien expresado en el disco, logra crear temas cercanos, cálidos y cotidianos, llenos de seducción. Nuevamente bajo la producción de Nigel Godrich, quien había sido descartado en el proceso de composición del álbum (Mark Stent, estuvo en su lugar), Radiohead creó un álbum orgánico, terrenal, con letras personales, que enfrentan al ser humano ante la vulnerabilidad y la fortaleza que reside en sus sentimientos y pensamientos.

En el fondo, una banda clásica es aquella que se lleva en el alma, que te acompaña en las buenas y en las malas, es la agrupación cómplice de tus sueños, tu fortaleza cuando se vienen tiempos difíciles y tu compañía en la felicidad, y desde esa perspectiva, Radiohead es parte de mi corazón sonoro, y estos dos discos, que son tan solo dos capítulos de una extensa y profunda obra artística, evidencian un proceso creativo virtuoso, poderoso en su visión y en la imaginación que genera. Sí, “Ok Computer” e “In Rainbows” son fuertes sensaciones que parecen extraídas de un profundo sueño extraterrestre creado en la lejana distancia de TRAPPIST-1. Gracias Radiohead por tanto.

¿Qué te pareció este contenido?

Tú votaste 'Me da igual'.