El amor después de 25 años

Una reseña canción por canción del disco El amor después del amor de Fito Páez, a propósito de sus 25 años.

Es un disco inspirado, desde allí se puede analizar este capítulo sonoro de nuestra historia. Perdón, analizarlo no, sentirlo, vivirlo. Y así es, porque las obras maestras se deben abordar desde el sentimiento, desde las sensaciones y las pasiones que despierta, y El Amor después del Amor (1992) de Fito Páez cumple 25 años con frescura, actualidad y con más historias de amor generadas a partir de escucharlo, volverlo a escuchar, soñarlo y convertirlo en realidad, tanto en el encuentro afectivo como en la ausencia del mismo. 

Más allá de los datos y estadísticas (para eso está Wikipedia) me he atrevido a construir un mapa de sentimientos, sensaciones y afectos alrededor de cada una de las canciones del disco. Sí, vamos a leer juntos una colección de 14 cuentos, veremos una película con escenas inolvidables, algunas llenas de luz, otras habitadas por la nostalgia y otras cruzadas por el dolor, la dulzura y la esperanza. Escucharemos un disco que va directo al alma, que logra desnudar con facilidad a un corazón. Aquí está el amor después del amor, 25 años después.

El amor en estado puro (El Amor Después del Amor)

“El amor después del amor, tal vez, se parezca a este rayo de sol”...

Es contundente, el álbum empieza con esta frase, acompañada por una batería programada, como un sutil afecto, poco a poco, coquetamente, el tema inicia un viaje que explota, en esta ocasión, con la cadencia y la seducción del soul y el funk.

El amor y la Valentía (Dos Días en la Vida)

“…si lo soñé o lo viví las chicas conmigo son Thelma y Louise”...

Está clara la inspiración cinematográfica, la historia, los personajes, homenaje a la vida, pero en particular a la valentía de sentirnos vivos y asumirlo con dignidad, por cierto, las voces de Fabiana Cantilo, Celeste Carballo y Fito Páez crean una perfecta complicidad.

El Amor y una nostalgia cinematográfica (La Verónica)

“Ella quiso hacerlo tan feliz, él quería un amor y no una actriz”...

Desde que la escuché siempre me pareció un tema muy nostálgico, misterioso, nuevamente, con referencias cinematográficas, en su letra, una de las mejores del disco, musicalmente es un tema complejo, con grandes arreglos de cuerdas y un bajo protagónico, quizás el otro gran narrador de la canción.

El Amor y la Aventura (Tráfico por Katmandú)

“Prendí la radio y escuché y escuché 200 chicos mueren hoy sin su AZT”...

Uno de los temas más arriesgados y rockeros del álbum, de una gran riqueza sonora generada por una perfecta combinación entre una base rítmica poderosamente cadenciosa con unas capas bien elaboradas de guitarras eléctricas. La letra contiene locura, universalidad.

El amor y una triste soledad (Pétalo de Sal)

“Algo tienen estos años que me hacen poner así y decirte que te extraño y voy a verte feliz”...

Una canción perfecta, dolida, dolida, dolida. Fito y Spinetta juntos de nuevo, poetas de la vida, traductores de la melancolía en estado puro.

El amor, la vanidad y la muerte (Sasha, Sissí y el Círculo de Baba)

“Amar, amar y tuvo muerte lenta”...

Si bien la muerte está muy presente en este disco y en la obra anterior de Fito, este es quizás uno de los temas más representativos sobre el tema, quizás por la precisión de la letra y la exploración sonora, muy influenciada por la cultura musical de oriente.

Cuando nace el amor (Un Vestido y un Amor)

“Te vi, te vi, te vi yo no buscaba a nadie y te vi”...

Justo en la mitad del disco está la razón de la existencia del mismo, está claro, una sencilla mirada y llega, con toda la fuerza, el amor. Así, sencillo.

El amor y la resurrección (Tumbas de la Gloria)

“Lo bueno que tenemos dentro es un brillante, es una luz que no dejaré escapar jamás”...

Dicen que la muerte trae consigo un mensaje de vida, de nuevas historias, de nuevos destinos, y si bien, el tema habla explícitamente del final de la vida o el miedo que produce cada día la llegada de ella, está claro que significa el inicio de ciclos, de respirar más allá del dolor, reflexionar, sentir y volver a empezar. Fue el primer sencillo del disco, acertada decisión.

El amor al rock and roll (La Rueda Mágica)

“Me fui de casa a tocar rock and roll y no volví nunca más”...

Tema épico, declaración directa y abierta al rock como forma de vida, pasión, filosofía, aventura hasta el final de los días, un sueño hecho realidad en su momento, Fito, Charly y Andrés Calamaro juntos en una misma canción.

El amor, el recuerdo, la seducción (Creo)

“Me acuerdo que abrí la puerta y eras vos, después me perdí mirándote desnuda y te reías de mi cara de maldad”...

Otra canción perfecta. De momentos e instantes sonoros que crea una atmósfera llena de seducción y nostalgia. La piel como conocimiento, memoria y ensoñación.

El amor y la libertad (Detrás del Muro de los Lamentos)

“Todo lo que hicimos la mentira y la verdad, todo lo que hicimos sigue vivo en un lugar”...

Dignidad, sueños, libertad, canción perfecta para Mercedes Sosa y para el bajo de Chucho Merchán, un tema extraído directamente de la propia raíz del folclore latinoamericano.

El amor y la locura (La Balada de Donna Helena)

“Por un momento se olvidó de la verdad, que todo lo que toca se le esfuma, se le esfuma, se le esfuma”...

Mi canción favorita del disco, sí, es una película, una novela inmersa en una gran colección de cuentos, el poema que hubiese escrito Baudelaire en 1992.

El amor y la ternura (Brillante sobre el Mic)

“Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar, silencios que prefiero callar”...

Junto a “El Amor Después del Amor” y “Un Vestido y un amor” podría conformar la trilogía del amor total en el álbum. El poder del amor reside en su sencillez, en su cotidianidad, en la ternura que nos recuerda que somos humanos.

El amor y la libertad (A Rodar Mi Vida)

“Dentro de mi alma, siento que me amas. chau, hasta mañana”...

Un final abierto, un principio, la aventura, la libertad, la calle, la carretera, la vida, el amor, el desamor y después, nuevamente, el amor.

Con El Amor Después del Amor, Fito Páez, hace 25 años, creó una serie de historias que lograron recopilar con todos los honores la pasión de una generación, que con el tiempo se convirtió en una sola. Asimismo, desarrolló una obra atemporal, profunda, sincera y poderosamente poética, tanto en su proceso creativo como en su resultado artístico.

Definir el amor es imposible, ha sido una tarea de siglos que no se ha logrado resolver, no obstante, este disco sí nos proporciona muchas pistas sobre ese sentimiento, sobre ese conocimiento, sobre ese preciado misterio.

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