Cuervo Rojo: el rock hecho en la universidad pública

Desde la Universidad Pedagógica Nacional llega esta propuesta musical que presenta su primer álbum: Miserable Felicidad (2018).

Seguramente muchos en su paso por la universidad hicieron parte de algún colectivo, semillero o grupo artístico, estos en la mayoría de los casos tenían algún propósito académico, social, cultural o político, como es el caso de Cuervo Rojo. 

Como de una idea de un grupo de estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional nació esta una banda de rock que desde hace dos años apareció en el circuito musical de la mano de la Escuela de Rock, una iniciativa de la Institución que busca promover el interés musical de muchos de sus estudiantes hacia un cause creativo, pensando el rock como un escenario para incidir en los imaginarios juveniles.

Cuervo Rojo, es eso, un grito musical frente a las situaciones que desde la juventud causan inconformidad, y que más allá de este sentir lo convierten en música, buscando a partir del arte repensarnos como sociedad y como sujetos políticos.

Actualmente la agrupación está integrada por Carolina Traslaviña (vocalista), estudiante de la Licenciatura en Biología; Sergio Vargas (guitarra), estudiante de la Licenciatura en Psicología y Pedagogía; Manuel Martínez (guitarra), estudiante de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales; Alejandra Molina (batería), estudiante de la Licenciatura en Diseño Tecnológico, y Mario Quesada (bajo), estudiante de la Licenciatura en Educación Comunitaria con énfasis en Derechos Humanos y funcionario de la Subdirección de Bienestar Universitario.

Ellos presentan un proyecto que explora en todas las fuentes del rock, desde el blues, pasando por el rock and roll y el ska, hasta el punk, combinando letras y melodías que plasman los ideales de transformación que tiene la agrupación.

En el 2016 el Festival de las artes Periferia nombró a Cuervo Rojo como el ganador del Concurso Música y Músicos de ese año. El premio le otorgaba a la banda la promoción de su producción artística a través de la grabación de un track y de un videoclip, una sesión fotográfica, un taller musical con un músico invitado y material publicitario.

Este reconocimiento tuvo como resultado Miserable Felicidad, el sencillo que le da nombre a su primer álbum, el cual incluye 8 canciones propias y un vallenato versionado en blues como bonus track.

En este álbum hemos puesto todo nuestro empeño y todas nuestras ilusiones, debido a que proponemos pasar de la inactividad y la negación de las posibilidades, a la incidencia real en los problemas del país, en el cual los jóvenes no pueden ser figuras decorativas. Se trata, en breves palabras de decir para invitar a hacer, de decir con música que necesitamos de todas las manos para hacer de nuestro país aquello que nos prometieron, pero que aún está en deuda”, afirmó Mario Quesada, integrante de la banda. 

Cuervo Rojo presentará su trabajo debut el próximo 9 de junio en el Teatro Latino, en el marco de su Festival el Primer Vuelo del Cuervo, donde invitaran bandas emergentes de la ciudad como Los Niños Telepáticos, Colombia Sonora y Midblue.

Por todo esto, hablamos con Mario Quesada, quien nos contó más sobre este proyecto.

 

¿Cómo desde la academia y a través de propuestas artísticas (en este caso la banda) se puede incidir en procesos políticos del país?

Desde tiempos inmemoriales el arte ha tenido la posibilidad de aportar en la transformación del entorno. Pero desde un lugar absolutamente privilegiado: el sentir. Los maestros griegos de la tragedia, los pintores de la capilla sixtina, lo novelistas rusos de la modernidad trabajaron sobre el alma humana y la piel de los sentimientos. El rock and roll, heredero de la tradición del arte, hunde sus colmillos en la vida de los y las jóvenes. El Cuervo Rojo, entiende que no hay lugar para la desesperanza, sino que la política en Colombia es un espacio de todos, en el cual la participación de los jóvenes puede dar lugar al viejo sueño de la Paz, la digna paz. Las letras, los acordes, los bits son un llamado a no dejar en el intento un mundo del tamaño de nuestros sueños, queremos abrir la ventana de la sensación, sensación para hacer.

En eso somos hijos también de la tradición de la academia contra hegemónica, que supera la repetición de viejos dogmas y construye saberes para transformar. Estudiando y bailando queremos aportar a nuestro país.

¿Cómo la banda utiliza la actual coyuntura para crear?

La coyuntura es la fuente de nuestras letras. Hemos decidido dar un paso al costado de la repetición de contenido frívolos que colonizan las radios juveniles. Trabajamos sobre la vida diaria; el transporte indigno, la mujer abusada, la dependencia electrónica, la ausencia de participación política, la construcción del enemigo interno, etc. En pocas palabras la coyuntura es nuestra fuente, pero lo es hablando de la vida cotidiana, insistiendo en la necesidad de hacer.

¿Cómo entienden la responsabilidad de los estudiantes para generar transformaciones desde las inconformidades que tenemos los jóvenes?

Este año se cumplen 100 años del movimiento estudiantil de Córdoba, Argentina y 50 del Mayo francés. Somos herederos y herederas de esa tradición. Creemos que los estudiantes son parte activa del mundo a construir. Ellos tienen la ventaja de estar dedicados a estudiar y a relacionarse con el mundo, antes de que las obligaciones laborales los subsuman. Por eso, creemos que los estudiantes son constructores de mundos, porque los pueden soñar y poner en práctica. Los requiere la historia para ser protagonista, tienen la posibilidad de mover las bases y ayudar edificar de nuevo. Por eso nosotros trabajamos en ese resurgir para construir.

Escuchen aquí Miserable Felicidad, y si quieren bailar al ritmo de Cuervo Rojo encuentren más información del evento de lanzamiento aquí.

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