Britney Spears ingresó voluntariamente a rehabilitación tras arresto por aparentemente conducir ebria
La estrella del pop Britney Spears ha tomado la determinación de ingresar de manera voluntaria en un centro de tratamiento especializado, una decisión que surge tras su reciente arresto por conducir bajo los efectos del alcohol.
Según reportes confirmados por medios estadounidenses, el incidente ocurrió la noche del 5 de marzo en el condado de Ventura, cuando la Patrulla de Carreteras de California la interceptó cerca de las 9:30 p. m. La cantante de 44 años fue esposada y fichada formalmente durante la madrugada del día siguiente, recuperando su libertad poco después.
Este suceso ha derivado en una cita obligatoria ante los tribunales programada para el próximo 4 de mayo, donde Britney Spears deberá responder por estos cargos legales.
Ante la gravedad de los hechos, el equipo de representación de la intérprete emitió un comunicado oficial en el que calificaron el episodio como un evento lamentable e inexcusable. En dicha declaración, se enfatizó que Britney Spears está comprometida a cumplir estrictamente con la ley y que este ingreso clínico se percibe como el primer paso hacia una transformación profunda y necesaria en su existencia.
Sus allegados manifestaron la esperanza de que este proceso le brinde el apoyo profesional requerido para superar este difícil momento, señalando que existe un plan estructurado por sus seres queridos para garantizar su bienestar y éxito a largo plazo.
Un aspecto fundamental en la recuperación de la artista será el entorno familiar, ya que se ha confirmado que sus hijos pasarán tiempo con ella durante esta etapa. Este acercamiento se produce en un contexto de distanciamiento físico, dado que los jóvenes residen en Hawái con su padre, el bailarín Kevin Federline.
La noticia del tratamiento llega en un periodo de importantes cambios profesionales para Britney Spears, quien hace meses cerró un acuerdo con Primary Wave para la venta de su catálogo musical y derechos relacionados. Además, Spears ha sido enfática respecto a su futuro artístico, llegando a declarar a inicios de año que no tiene intenciones de volver a presentarse en escenarios estadounidenses debido a motivos de índole extremadamente sensible.
Desde que recuperó su autonomía legal en 2021 tras la disolución de una tutela de trece años ejercida por su padre, Jamie Spears, la intérprete de Glory (su último álbum de estudio lanzado en 2016) ha mantenido una presencia pública intermitente.
A pesar de haber publicado su exitosa biografía en 2023, donde abordó su historial con el TDAH y negó el consumo de sustancias ilícitas e incluso problemas de alcohol, su comportamiento en redes sociales y su reciente desactivación de Instagram han mantenido a sus seguidores en alerta.