Spotify y Apple Podcast apuestan por los podcast pagados

Desarrollos en sus plataformas comienzan a orientar el consumo a esta dirección, ¿cambiará la tendencia de su consumo?

"¿Podcast? ¿Qué es eso?” son preguntas menos frecuentes en el mundo, ya que este tipo de contenidos se consumen cada vez más. Tanto desde los creadores como desde los consumidores, cada año las cifras reflejan su crecimiento. Y si a eso le sumamos la llegada el año pasado de Clubhouse, una red social dedicada totalmente a los contenidos en audio, el universo de los contenidos sonoros en el ecosistema digital goza de muy buen presente y un futuro promisorio.

Spotify y Apple (con su plataforma Apple Music) lo saben, y le han apostado a potenciar sus apartados dedicados al podcasting. La primera, de hecho, ha decidido comprar hace unas semanas Locker Room, una plataforma similar a Clubhouse, para incluir en sus podcast a futuro espacios de interacción en tiempo real a través del audio. 

Sin embargo, estos últimos días Apple, y hoy Spotify, han decidido saltar al consumo de podcast pagados, posibilitando herramientas de suscripción para los usuarios y así garantizar una monetización directa de estos contenidos.

El mecanismo en ambas es bastante sencillo: los contenidos de pago estarán bloqueados y requerirán que el usuario haga un pago mensual para poder escucharlos. En Apple anuncian que estos montos no serán fijos y podrán comenzar desde los 49 centavos de dólar, aunque también reveló que se quedarán con el 30% del valor (y luego del primer año, con el 15%). 

Por el lado de Spotify, los valores sí serán fijos: 2.99, 4.99 y 7.99 dólares, de los cuales el 100% serán para el creador del contenido (por lo menos por los primeros años, luego Spotify tiene proyectada una comisión del 5%). Todo esto se realizará a través de su propia plataforma para creación de podcast Anchor, lo que implicará que los creadores que quieran usar esta herramienta deberán subir sus podcast a través de este servicio, y de ahí activar la opción de suscripción pagada.

El incentivo para los usuarios a pagar, además obviamente de apoyar al creador, será la posibilidad de acceder a contenidos exclusivos, episodios por anticipado y demás extras que estarán en las mismas plataformas. Todo esto, proyectan, estará disponible desde la primera semana de mayo (y para el caso de Spotify estas funciones serán inicialmente en Estados Unidos, aunque en los próximos meses se expandirá a todo el mundo).

¿Suscribirse es la única forma de monetizar?

Este desarrollo de estas dos grandes plataformas, sirve para poner en evidencia una situación que se puede preguntar cualquier creador de contenido: ¿cómo monetizar? En plataformas como YouTube es más sencillo, ya que ella misma genera unos ingresos a través de la visualización de anuncios, que llegan en algún momento al creador. Sin embargo, el podcast por su lógica de distribución y consumo, la tiene más difícil, y ha requerido de más ingenio llegar a generar ingresos a partir de él.

En primer lugar, hay que decir que el fin principal de un podcast no debe ser la generación de ingresos. Un podcast se crea porque alguien tiene algo para contar y encuentra una comunidad con quien compartirlo (es igual de importante el mensaje como a quién se lo voy a contar). Sin embargo, todo esfuerzo (y más el de la creación de contenido) merece una remuneración cuando se hace juiciosamente. 

En este sentido, las estrategias para llegar a monetizar un podcast están entre la inserción de cuñas o spots sonoros más tradicionales (en el inicio, el intermedio o el final del podcast), el patrocinio del capítulo (por lo general se hace alusión al patrocinador mencionándolo en diferentes momentos del episodio) y la alianza con marcas para hacer capítulos “especiales” donde se hablen de productos o servicios afines a la audiencia de la serie. 

Estas, sin duda las más tradicionales, se complementan con otras apuestas más ingeniosas y orgánicas, como la contribución voluntaria a través de plataformas como Patreon (también con la promesa de contenidos exclusivos allí) y el crowdfunding, que es similar a la contribución voluntaria pero con una meta monetaria definida en la recaudación.

Sin embargo, una de las fortalezas de la creación de contenido es convertirse en referente de lo que hablas, y esto permite que, a medida que más personas lo consuman, más gente conozca lo que sabes y puedes hacer. Esto, a futuro, tal vez no signifique dinero para tu podcast en particular, pero sí para el creador porque, en el caso del podcast, empresas se acercan a la experiencia del podcaster para desarrollar otros proyectos que se convierten en ingresos. Este ha sido el modelo sobre el que han nacido productoras de podcast en Latinoamérica, y por el que muchos podcasters independientes se convierten en productores de contenidos para otros.

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