Once antologías animadas: desde Love, Death & Robots hasta otros universos para detonar la imaginación

Revisamos la historia de las antologías animadas y les presentamos varias piezas de alta factura.

Para nadie es un secreto que desde el estreno de Love, Death & Robots el pasado 15 de marzo, este tema de las antologías animadas volvió a cobrar fuerza, especialmente al hablar de producciones para adultos con otro tipo de enfoques.

Si bien las antologías animadas existen desde que en la pantalla chica se optó por compilar aquellos cortometrajes de Popeye, Mickey Mouse o los Looney Tunes, proyectos aclamados como la misma 'Fantasía’ de Disney dieron pistas de cómo hilar varias historias, autores y estilos.

Un ABC para empezar... Con un origen y referente actual.

Esta idea de antología animada para adultos va ligada al concepto de revistas de historietas como Metal Hurlant en Francia y su respectiva versión Heavy Metal en Estados Unidos. Dicha premisa dio un paso más allá hacia 1981, cuando de la mano del productor Ivan Reitman (Cazafantasmas) surgió el propósito de adaptar varios relatos famosos de esta publicación en una obra animada.

Considerada como la gran madre de todas las antologías de animación para adultos, esta cinta tuvo una secuela hacia el año 2000 bajo el título de Heavy Metal 2000; y es aquí donde viene la conexión con el presente, ya que desde 2008 existió la intención de crear una nueva versión de Heavy Metal como antología bajo el liderazgo del director David Fincher (Seven, El club de la pelea).

Y tras una gran cantidad de procesos y bifurcaciones donde -incluso llegaron a vincularse cineastas como Guillermo del Toro, Zack Snyder y Gore Verbinski- esta iniciativa quedó sepultada enviando sus derechos hacia otras manos. Todo el trabajo que Fincher logró establecer mutaría con un naciente proyecto del director Tim Miller (Deadpool), donde sin desechar lo ya construido consolidaron Love, Death And Robots, que de una u otra manera viene siendo el sucesor espiritual de Heavy Metal.

Maestros de oriente y su influencia en occidente

Gracias a la aparición de Akira en 1988 como adaptación animada de una obra maestra del manga, miles de cerebros en occidente estallaron debido a su impacto cultural y creativo. Sin embargo, el autor Katsuhiro Otomo venía trabajando desde años atrás en el campo de la animación. Por tal razón es importante referenciar tres antologías preciosas donde participó junto a otros maestros de la talla de Koji Morimoto (4°C Studios), Yoshiaki Kawajiri (Ninja Scroll y Vampire Hunder: D), Rintaro (Metropolis) y Satoshi Kon (Perfect Blues y Paprika).

Estas fueron Robot Carnival (1987), Neo Tokyo (1987) y Memories (1995).

Tales piezas relucen por su calidad visual, elementos de ciencia ficción y argumentos llenos de reflexiones sobre las fibras tecnológicas del ser humano. A su vez, la llegada del siglo XXI no dejaría de lado este recurso, ya que surgieron otros proyectos como Genius Party (2007) y su notable expansión Genius Party Beyond (2008). Allí, diversos autores de renombre ahondaron en otros estilos de relatos y animación, un ejemplo claro es el de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop) y su segmento ‘Baby Blue’.

Por su parte, Otomo en años recientes volvió a ser motivo de ovaciones con su participación en la antología Short Peace, que anclada con un videojuego dentro de un gran proyecto narrativo, nos cuenta varias visiones oníricas de ciertos períodos en la historia de Japón.
 

La animación como alternativa en proyectos transmedia

Desde la llegada del siglo XXI aumentó la idea de contar historias a partir de complejos universos articulados, la muestra más evidente es Marvel Studios con el Universo Cinematográfico de Marvel Cómics. No obstante, antes de todo esto existieron otros proyectos ambiciosos donde la animación y este esquema funcionaron como herramientas para profundizar en tales entornos.

The Animatrix, sin mayores preámbulos, fue el gran proyecto que ayudó a ejemplificar dicha idea. No solo por contar otras historias en esa gran lucha tecnológica tipo cyberpunk, sino también por vincular autores desde lo mejor de oriente y occidente. Es el caso Andy Jones (Avatar y El Libro de la Selva), Mahiro Maeda (The Vision of Escaflowne y Last Exile), Takeshi Koike (Afro Samurai) y Peter Chung (Aeon Flux).

Esta idea expansiva sería de inspiración para otras creaciones sumamente destacadas, como lo fue Batman: Gotham Knight (2008). Allí la idea inicial fue narrar otras historias del Caballero de la Noche entre las películas Batman Begins (2005) y The Dark Knight (2008). Aunque el resultado derivó en varias aventuras que pueden ser parte cualquier canon, estas tuvieron el plus de contar con la animación de compañías niponas como Studio 4°C, Production I.G. y Madhouse.

Por su parte, 343 Industries y Microsoft hicieron lo mismo en el universo transmedia de Halo con la antología Halo Legends, allí pusieron su parte creativa estudios como Bee Train, Bones y Toei.

Un Bonus Track Animado

Valdría la pena recomendar antologías con otro tipo de animación y enfoque, como lo es la francesa Temores A La Oscuridad (2008)., que a través de un hilo conductor entre una estética en blanco y negro, con temáticas como el miedo y el horror, presenta cinco historias donde participan ilustradores, animadores e historietistas alternativos.

Y ¿ustedes han visto estas u otras antologías animadas?, ¿Qué producciones de este corte nos recomiendan?

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