Foto: Cortesía de Noga Erez

'Kids" de Noga Erez: versatilidad, contundencia y baile

Repasamos canción por canción de una artista que, con su último álbum, se consagra como una protagonista dentro de la actualidad musical.

El segundo disco de la artista israelí Noga Erez, bautizado como Kids, nos deja algo claro: el éxito de sus canciones no solo se debe a su tacto para escoger buenas colaboraciones. Es una escritora e intérprete que convierte cada una de sus piezas en potenciales sencillos que resuenen en la radio y que la gente incluya en sus listas de streaming. 

El recorrido por su último trabajo comienza con una pequeña introducción que dura apenas unos 10 segundos. 10 segundos que de manera sutil dan paso a una primera pegajosa canción llamada “Cipi”, cargada de elementos de soul y grandiosos arreglos instrumentales que dan la impresión de que se tratase de una grabación en bloque. Es una pieza simple, pero poderosa y efectiva que libera a la artista de ese lugar donde varios la han encasillado al escucharla por primera vez.  En “Cipi”, definitivamente, Erez nos muestra de qué está hecha.

En el tercer corte tiene lugar la primera colaboración, de la mano de Reo Cragun y Rousso, de donde salió uno de los sencillos del disco. “Views”, como se titula, ya anuncia algo novedoso y se convierte en un portal para lo que se viene, con una voz poderosa, un flow inigualable y una garantía de éxito como sello: es dinámica, bailable y hasta vertiginosa con sus cambios rítmicos. 

El sendero sigue con “You So Done”: una canción corta, contundente y con pequeños detalles increíbles en la producción. Por momentos uno se siente en un terreno conocido, en una especie de déjà vu musical. Y sucede porque, a lo largo del disco, estos himnos bailables repiten elementos líricos y sonoros que logran hacernos sentir ese hilo conductor del trabajo; que más que un hilo conductor es una manera de envolver al oyente. “You So Done” ha sido otro de los sencillos que Noga Erez movió desde el año pasado.

“End Of the Road” es otra pieza que conocimos antes de su lanzamiento. Bajos potentes, coros que llegan rápido en la estructura de la canción, una producción fina y, nuevamente, la invitación al baile, se rematan con la faceta rapera de Noga. Versátil y veloz, habilidad que seguro ha llamado la atención dentro de la escena del hip hop, la isrealita rompe fronteras y da de qué hablar. 

En “Bark Loud”, el universo de la artista se expande aún más. Da muestra de esas influencias que ha mencionado durante su carrera: hay algo de Bjork, de Flying Lotus, de Kendric Lamar, con un toque más electrónico tipo Modeselektor. Todo en un solo recipiente. “Bark Loud” muestra una unión perfecta entre lo experimental y lo underground con tintes y estructuras muy  cercanas a las canciones pop: repetición de ritmos y de coros recubiertos con fuertes elementos percusivos, acompañados sigilosamente por atmósferas y ambientes donde la artista toma riesgos. 

Llegando a la mitad del disco aparece “Kids”, la canción que le da título al álbum, el track más largo del álbum superando los cuatro minutos en el que colabora con Blimes. Puede considerarse un punto de quiebre en el álbum. Es menos pop y claramente no tiene intenciones de entrar en ese juego del sencillo o de ser éxito un éxito asegurado. Incluso pasa todo lo contrario, es una canción para resaltar esas raíces rap de Noga, tiene muchas estrofas, con una pista muy tradicional dentro del rap que acompaña perfecto el flow de la artista.

El disco vuelve a su rumbo de éxitos y el turno es para “Story” - donde Rousso vueve a la carga-, último sencillo antes de que el disco completo saliera a la luz. Nuevamente tiene ese frío cálculo para que sea coreada y bailada. Un rotundo hit.

La siguiente canción también tiene ese color sonoro, tan presente en todo el disco, que al final se puede decir que se trata del estilo de Noga Erez. “Knockout” es un golpe certero, una declaración al baile fuerte, en donde las percusiones brillantes siguen siendo un elemento fundamental que acompañados de bajos muy profundos se dejan guiar a la perfección  por una voz sutil.

Luego de escuchar nueve canciones, Noga vuelve y amplía el horizonte musical. “No News on TV”, una vez más de la mano de Rousso, es sin duda la canción más rara del álbum, la que se desliga totalmente de esa onda rap que se mezcla a la perfección con tintes electrónicos a lo largo de este trabajo. En este corte musical aparecen elementos más cercanos al soul, al rock y también nos presenta otra faceta vocal de Noga; comprobando de paso su versatilidad. 

El rumbo oscuro, denso, sintético y bailable se retoma con “Fire Kites”, canción que va marcando el final de este viaje sonoro llamado Kids, que lo va dejando a uno con ganas de vivir esta experiencia musical en vivo y así ver cómo Noga acopla el formato para expresar estas curvas musicales. Surge la pregunta si estará con un trío, como con el que ya ha tocado, o si por el contrario en su cabeza se imagina un mundo explosivo y monumental; lo que sería un reflejo  más fiel de las sensaciones que van quedando con cada una de las canciones que hacen parte del álbum.

La penúltima canción es “Candyman”, una unión perfecta, un equilibrio natural en el que la artista navega y transita con facilidad y grandeza entre una base musical muy soul, con tintes rock pop pero narrando una historia con ese fraseo típico del rap.

Y para finalizar llega la tranquilidad, la lentitud del super soul de “Switch me off”. Una canción llena de pianos, teclados y arreglos sorprendentes. Todo perfectamente ubicado, bien mezclado. Es dulce, pero también tiene momentos explosivos que podrían llegar a desubicar al escucha.

Al final regresa a la calma inicial de la pieza, dándonos un cierre que sin duda será uno de los destacados del año y que plasmará el momento en que Noga Erez consiguió, con Kids, abandonar esa discreción para ser protagonista de nuestra actualidad musical.

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