A 15 años del debut discográfico de Arctic Monkeys

Una reseña en retrospectiva del debut de los Arctic Monkeys.

La historia de los Arctic Monkeys es la historia de la banda de una generación, de esas que nacen en habitaciones entre amigos que no tenían ninguna otra pretensión que tocar y hacer Rock n Roll.

Es curioso que 15 años después de su debut, 6 álbumes número 1 en Reino Unido, encabezar el Festival Glastonbury y ganar el premio al Mejor grupo y Mejor álbum británico en tres ocasiones distintas, la historia de Arctic Monkeys se defina por ese gran momento en el que todos los elementos encajaron para que un grupo de amigos —que desde los 7 años pasaban el tiempo y escuchaban hip hop— se convirtiera en una de las leyendas del rock moderno.

Para finales de la década de los 90 los Arctic Monkeys se la pasaban escuchando beats y conectaron con un fenómeno norteamericano: el revival del rock n roll crudo encabezado por bandas como The Strokes, The White Stripes y Queens of the Stone Age se les metió en la cabeza y alimentó la idea de formar una banda. Sin mayor preámbulo Alex Turner, Jamie Cook, Matt Helders y Andy Nicholson (ex miembro de la banda) consiguieron de navidad unos instrumentos que no sabían usar y decidieron ponerse a la tarea de ensayar, tocar, grabar y promover su trabajo.

Para el año 2003, ya tocaban en algunos lugares y habían logrado armar un demo con 18 canciones, que en un par de CD’s quemados repartían por donde pasaban, la idea era dar a conocer su música, ninguno de ellos esperaba que uno de estos CD’s terminara montado en la web y se convertiera en el primer gran fenómeno de internet. Estamos hablando del año 2004, los teléfonos inteligentes eran el futuro, Youtube aún no existía y MySpace cambiaría la forma en la que los artistas usarían las plataformas digitales para siempre.

Para cuando los Monkeys lanzaron su single debut “5 Minutes With Arctic Monkeys”, todos los sellos independientes estaban encima de ellos, finalmente terminaron firmando con Domino Records, sello con el que siguen vinculados hasta el día de hoy. Se sintieron atraídos por el estilo del propietario Lawrence Bell, quien trabajaba en su apartamento y solo firmaba bandas que en verdad le gustaran; básicamente "Don't believe the hype" y fue ahí cuando empezó la historia de "Whatever People Say I Am, That's What I'm Not". Pero, a 15 años de su lanzamiento, ¿por qué fue importante este álbum y por qué lo sigue siendo al día de hoy?

 

Grabación

"Whatever People Say I Am, That's What I'm Not" fue grabado durante dos semanas en septiembre de 2005 en The Chapel Studio en Lincolnshire, cuna de trabajos de Jhonny Marr, Ocean Colour Scene y Editors, entre otros. En la producción estuvo Jim Abbiss, quien ya había trabajado con Kasabian y Placebo, y quien posteriormente participaría en "19" y "21" de Adele.

El nombre del disco es una cita de la primera novela de Alan Sillitoe, "Saturday Night and Sunday Morning" (1958). Este libro y su adaptación cinematográfica también han sido referenciados por Morrissey en el álbum “The Queen Is Dead” de The Smiths.

 

Sonido

Musicalmente el disco condensa las influencias de una generación mezclando a los Strokes y los Libertines de forma natural, intercalando riffs melódicos con acordes abiertos tan rápido como sea posible. El álbum sigue una estela dance-rock muy bien representada en canciones con guitarras y baterías pegajosas como las de "The View from the Afternoon" que buscan evocar esa euforia juvenil sin perder de vista lo que pasa alrededor, en las letras. "A Certain Romance", dejó ver que Alex Turner era un chico más maduro de lo que su edad sugería y que su potencial como letrista hasta ese momento comenzaba apenas a revelarse.

Curiosamente es con los momentos más apagados que el álbum evidencia la verdadera esencia de Arctic Monkeys; con "Riot Van" como una especie de canción rock de cuna y "When the Sun Goes Down" mezclando las dos facetas de la banda, proyectando una dinámica que los Arctic Monkeys llegarían a dominar con los años.

 

Letras

Este es un álbum que prueba que los tiempos cambian pero todo sigue siendo igual, “Dancing Shoes” sigue siendo una canción mordaz mientras intenta describir por qué las personas solteras siguen tratando de encontrar su suerte saliendo por las noches.

El resultado es simple, honesto y sigue una tradición británica que cada cierto tiempo dispara al estrellato a esos compositores que logran retratar la realidad de su tiempo y lugar con observaciones agudas, interesantes y cargadas de anécdotas con las que cualquiera puede relacionarse; una tradición de composición británica que va desde Ray Davies de The Kinks hasta Paul Weller, Morrissey y Jarvis Cocker de Pulp. En cuyas canciones se narra de forma actualizada las salidas nocturnas y las relaciones, a esto también se le puede sumar la crítica y el cuestionamiento a la música que se producía entonces en su ciudad. Al final, estamos hablando de un álbum que no tiene más pretensiones que hacer comentarios sociales sobre las noches buenas y malas con amigos, así como los muchos intentos y fracasos de Alex Turner tratando de conquistar chicas.

 

Números

En números, el debut de Arctic Monkeys vendió más de 360,000 copias en su primera semana, más que la sumatoria del resto de la lista de los veinte mejores álbumes. Ganó el premio Mercury Prize ese año como mejor álbum en el Reino Unido. Fue nominado para un Grammy. Pasado el tiempo, la revista Rolling Stone lo consideró uno de los mejores debuts de la historia (en la posición 30) y NME lo clasificó como el decimonoveno mejor álbum de todos los tiempos. Esto sin contar que los llevó a ser la primera banda en la historia en ganar el premio ShockWaves NME Award en las categorías Mejor Banda Nueva y Mejor Banda Británica en la misma noche,  año 2006.

 

Legado

En 2006 Arctic Monkeys causó un revuelo mediático que no se había visto desde el surgimiento de Oasis, "Whatever People Say I Am, That's What I'm Not" tuvo que adelantar su fecha de lanzamiento y  se convirtió en el álbum debut más vendido en la historia del Reino Unido destronando también a los hermanos Gallagher.

Desde entonces, muchos críticos y medios británicos consideraron el ascenso de los Arctic Monkeys una revolución. El papel de internet en la formación de su público y la importancia que le dieron a la presencia digital de las bandas se convirtió en un fenómeno que con artistas como Adele y Lilly Allen daría forma a la industria como la conocemos hoy en día.

Medios como NME no dudaron en apostarlo todo por los Arctic Monkeys, a los que calificaron como "la banda más importante de nuestra generación", reconociendo las letras y la representación de Sheffield y la vida nocturna de los adolescentes de la época. En la actualidad el álbum sigue siendo universalmente aclamado en portales como Metacritic, en donde mantiene una calificación de 82.

En definitiva, la estética básica indie rock del grupo fue innegablemente contagiosa en el momento y aún hoy es considerado como uno de los mejores debuts del rock moderno.

Con motivo de los 15 años del "Whatever People Say I Am, That's What I'm Not", este domingo 21 de febrero Radiónica transmitirá en su franja Concierto del Mediodía (12:00 - 2:00 p.m.) un concierto de los Arctic Monkeys grabado en el festival Accelerator de Estocolmo, Suecia, el 6 Julio de 2006. Con este concierto exclusivo medios, Domino celebra el aniversario del álbum debut de la banda.

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