Emilio Ramírez

Fontibón: resistir desde el teatro

La cuna de la segunda compañía de teatro de Bogotá se encuentra en Fontibón. Descubran su historia.

En el barrio San José de Fontibón, exactamente en la calle 24 D Bis, se encuentra el hogar de la segunda compañía de teatro de Bogotá. Es fácil de reconocer. Su fachada, que se alza sobre las demás de la cuadra, tiene un mural en tonos verdes, amarillos y azules, y sus puertas son rojas. Esa es la mejor descripción para llegar al lugar.

Este teatro nació en agosto de 1979 de la mano de los hermanos Ernesto y Emilio Ramírez, y hace honor a la esencia misma del arte dramático, evoca el teatro callejero experimental. Cuando hay funciones es sencillo encontrarse por los angostos pasajes de San José con bestias, músicos y personajes pintorescos que se apropian de las calles al son de una historia. 

Pero el nacimiento de este proyecto se dio en la casa que los hermanos Ramírez, junto a sus padres, comenzaron a construir con el afán de tener un hogar. La resistencia performática que estos hermanos conjuraban a través del teatro para expresar su inconformidad con el Gobierno de turno –Julio Cesar Turbay Ayala– contagió a los jóvenes del barrio y rápidamente se conformó un colectivo; la casa de los Ramírez se convirtió en un punto de encuentro para todas las personas que querían hacer parte de las obras y expresar sus sentimientos.

Fue entonces cuando nació el Teatro Experimental de Fontibón (TEF), uno de los espacios creativos más reconocidos de la localidad e, incluso, de la ciudad.

Entre 1981 y 1983 esta compañía de teatro realizó tres versiones de la "marcha del peso", un espectáculo en el que recorrían las calles de la localidad disfrazados acompasando su paso con músicos en vivo y mostrándole a la comunidad todo su talento, en busca de apoyo económico para subsistir. 

Es gracias a este tipo de iniciativas que el TEF ha realizado giras por España, Alemania, Argentina, Venezuela, Chile, Perú y Brasil. Además, cosechó un abultado palmarés por su trabajo, dentro del que se destacan reconocimientos como Premio a agentes culturales que trabajan la cultura democrática con énfasis en ciudadanía, SDCRD e Intituto Goethe; mención de honor al TEF por proceso de teatro foro, 2014; Premio a la memoria histórica, Centro Nacional de Memoria Histórica; reconocimiento a la obra “El Canto de las Moscas” y a la comparsa “Héroes y Tumbas”, 2013; y el Premio al reconocimiento y mérito de los treinta años de vida del TEF, Festival Distrital de Teatro de Bogotá, en 2009.

Pero no todo ha sido color de rosa. De hecho, durante un periodo de cuatro años, el teatro tuvo que suspender su actividad debido a problemas económicos. A pesar de que los parques y las plazas públicas eran sus tarimas, el dinero escaseaba y fue necesario hacer una pausa y replantear el proyecto. 

En 1995 la actividad teatral se reactivó. Ahora de la mano de comparsas teatrales en las que se juntan la fiesta, el carnaval y la música con la crítica y la reflexión social. 

No se equivocó Federico García Lorca cuando afirmó que “el teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana”. Gracias a iniciativas que se niegan a morir y resisten desde su propuesta artística –en constante evolución–, la localidad de Fontibón cuenta con un sinfín de espectáculos que rompen con la monotonía diaria y se adentran en una de las muestras más sinceras de la experiencia humana: el arte. 

A pesar de que el mayor espacio de trabajo de esta compañía es la calle, también cuenta con la casa que adecuaron poco a poco hasta convertirla en una sala que nada tiene que envidiarle a otras en la ciudad.

Cabe resaltar que en 2001 el Teatro Experimental de Fontibón implementó la metodología del teatro foro, una iniciativa que busca calar dentro del tejido social de la localidad y ayudar a la formación de comunidad. Una apuesta que reafirma su compromiso con los jóvenes y que mantiene vivo el sueño que comenzó hace más de treinta años de la mano de dos hermanos que amaban la música y la libertad teatral.

Gracias a este proyecto, el TEF ha trabajado junto a ACNUR, UNFPA, Presidencia de la República, Secretaría de Cultura, Fundación Antonio Restrepo Barco, Secretaria Distrital de Salud,  Ministerio de protección social, Exxon Mobil, Car Cundinamarca, Fundación Oriéntame, Alcaldía Local, Hospital de Fontibón, Fundación Plan internacional, entre otras organizaciones.

 

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