Tidal es acusado de falsificar los números de sus reproducciones

Al parecer los números de reproducciones de algunos artistas sospechosamente vinculados con Tidal están alterados. ¡Les contamos!

En 2015 el rapero Jay-Z compró el servicio de streaming Tidal que llevaba al rededor de un año compitiendo con Spotify y Apple Music, lo que diferenció a esta empresa fue la oferta de audio de alta fidelidad de sonido, es decir, el sonido de las canciones sería considerablemente mejor al de la competencia, lo que sí es que la diferencia sólo se notaría si el usuario cuenta con unos buenos audífonos o parlantes para su reproducción.

Este hecho, que representó a los artistas apoderándose de alguna manera de esta arista de la industria musical, resultó interesante en su momento y de hecho, cuenta con una de las tazas más altas de retribución a los creadores, sin embargo, el precio de su servicio premium es considerablemente más caro que el de los demás servicios, esto hizo que su número de usuarios no sea tan amplio como el de Spotify, por ejemplo.

Todo esto se los contamos para que entiendan el contexto en el que se desarrolla la más reciente noticia de la compañía: fueron acusados de alterar los números de reproducciones de artistas como Beyoncé y Kanye West, la esposa y uno de los mejores amigos del dueño de Tidal. 

La denuncia se realizó tras la investigación del tercer periódico más grande de Noruega Dagens Næringsliv quienes, al ser una publicación especializada en negocios, se inquietó por la influencia que tuvo sobre 1.7 millones de usuarios los números 'inflados' del servicio de streaming. Fundado 129 años atrás, el medio cuenta con una reputación importante a nivel mundial y afirma haber tenido acceso a un disco duro que contiene una base de tatos de miles de millones  de horas y títulos de canciones, identificaciones de usuario y códigos de país.

Según los resultado de la investigación, Tidal habría alterado los números de Lemonade (2016) el más reciente álbum de Beyoncé y The Life of Pablo (2016) de Kanye West en 320 millones de reproducciones. La empresa de streaming de música respondió a las acuasaciones alegando una "campaña de desprestigio" en su contra.

Los dos discos fueron lanzado exclusivamente en esta plataforma, el de West duró un mes y medio sólo en Tidal, mientras el de Beyoncé sigue siendo exclusivo de esta compañía. 

Los resultados publicados por el periódico noruego son producto del análisis del Centro de Cyber Seguridad de la Información de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, quienes analizaron la data obtenida en el disco duro y produjeron un estudio. 

La veracidad de los datos en este disco duro ha sido fuertemente cuestionada por Tidal, pero de acuerdo con el medio, los números coinciden exactamente con la información recibida por las etiquetas de registro durante las fechas en cuestión.

"Esta es una campaña de desprestigio de una publicación que una vez se refirió a nuestro empleado como un "oficial de inteligencia israelí" y nuestro propietario como un "traficante de crack". No esperamos nada menos de ellos que esta historia ridícula; mentiras y falsedades. La información fue robada y manipulada, y lucharemos contra estas afirmaciones enérgicamente", le respondió el servicio a Pitchfork.

Los ejemplos que ofrece el estudio incluyen que por ejemplo un usuario reprodujo una canción 96 veces en un día, de las cuales 54 de ellas ocurrieron en medio de la noche. Adicionalmente, os datos también muestran que los usuarios "escuchan" varias canciones a la vez y en intervalos sospechosamente precisos, cada seis minutos, hasta un segundo y el milisegundo específicos.

Lo que sí, es que esta no es la primera vez que la publicación noruega escribe sobre Tidal, Dagens Næringsliv publicó en diciembre de 2017 que la compañía perdió alrededor de $ 44 millones de dólares antes de impuestos en 2016. "Hemos experimentado historias negativas sobre Tidal desde sus inicios y no hemos hecho nada más que crecer el negocio cada año", afirmó un vocero de la compañía de Jay-Z.

¿Quién tendrá la razón? No sabemos, sin embargo, ha sido histórico que cientos de artistas en todo el mundo han pagado por inflar sus seguidores en redes sociales y sus reproducciones en Youtube, lo que ahora nos cuestiona es si los servicios de streaming también están sujetos a prestarse en una farsa de este tipo, teniendo en cuenta que los números de estos servicios afectan directamente las regalías que reciben los artistas por su música. 

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