Thievery Corporation: "la libertad que prometió Internet ya no existe"

Ya no se habla de música por discutir qué app es mejor para escucharla. Los artistas hacen bien en adaptarse a las plataformas, pero debe haber un balance que no deje por fuera la expresión artística.

Rob Garza de The Thievery Corporation (a la derecha en la foto), quien a veces es DJ en el Monte Everest, nos habló desde el lugar más alto de la revolución digital: Silicon Valley. 

Techmanity en San José, California, un technology event en el que desde Jared Leto hasta grandes empresarios hablaron sobre innovación en varios frentes, y un poco sobre el futuro del negocio de la música, los invitó a él y a Erik Hilton a ser la voz de los artistas allí, el pasado 1 de octubre. 

Cuando no está mezclando para montañistas extremos en Nepal, o desconociendo a YouTube como modelo sostenible para los músicos, Garza hace música con Hilton, con quien fundó Thievery en 1996.

Saudade, bossa nova de principio a fin, es su noveno disco hasta el momento, un trabajo brasilerísimo lanzado el pasado mes de abril. 

Pero Techmaniny no los invitó a falhar de música brasileña. El tema fue uno más conocido: cómo se adaptan los músicos -que no son Thom Yorke- a la imparable evolución digital del negocio.

Si le preguntaran a Steve Jobs hace 10 años, las descargas legales en iTunes eran la salvación de la industria y una oportunidad de ingresos para los artistas; bajos, sí, pero únicos frente a la piratería.

Esto ha vuelto a reacomodarse, gracias a la conexión de alta velocidad de Internet que usted y yo tenemos en el bolsillo, en un aparato que cada vez vale más, pero hace más cosas, como grabar videos en cámara lenta...

El paradigma cambió, dice Bob Lefzetz; pasamos de comprar (o descargar) un mp3 a darle play a un botón en Spotify: el streaming ha ganado. 

Apple compró a Beats, anticipándose al fin de iTunes; Soundcloud ahora funcionará con el modelo de publicidad de YouTube; y Spotify, Deezer y otras plataformas son ahora el Everest del negocio. 

Entonces ¿dónde quedan los músicos y el arte en todo esto? Es una pregunta que nos hacemos siempre en el marco de eventos de este tipo, donde la tecnología y el mercadeo están desarticulados del trabajo artístico. 

Sobre esta preocupación quisimos que Garza nos diera su opinión y especulara si era necesario.

¿Existe todavía libertad para los músicos en Internet? ¿Significa marginarse del negocio como lo ha hecho Yorke? ¿Cuál es un buen balance entre tecnología y expresión artística?

Damos gracias a Carolina Castilla -Bogotá Music Link- por correr detrás de The Thievery Corportation y hacerle estas, nuestras preguntas.  

 

 Thom Yorke acaba de lanzar su nuevo disco por Torrent y Bob Lefsetz lo llamó “un llorón”. ¿Qué tal si la discusión hoy la hacemos sobre la calidad de la música antes que del modelo de negocio con el que se comparte? ¿Será que el streaming dominará el mercado y finalmente podremos llevar la discusión a otros temas?

Desearía que la calidad de la música fuera lo más importante de la discusión, pero creo que todo el mundo está preocupado por el negocio pues el modelo actual de solo mantener carreras a punta de giras es muy difícil. Y súmale los bajos ingresos por venta de música grabada. Sin embargo, creo que, volviendo a la discusión de la calidad versus el negocio, lo que Thom Yorke está haciendo es muy importante.

YouTube y Spotify los aprovechan los mismos grandes jugadores de siempre. Tal vez es tiempo de aceptar que las cosas se han puesto difíciles otra vez para los artistas y que la libertad que Internet les dio a los músicos ya no existe. ¿De hecho, es esa libertad en serio importante?

Creo que es muy importante. Oí hace poco que YouTube es responsable del 70 por ciento del consumo musical en el mundo, pero solo paga regalías a los músicos en el orden del 3 por ciento de lo que gana. Para mí esto tiene que cambiar. ¿Qué tal esa historia de los tipos de Google yendo al Burning Man (el famoso evento artístico de California)? Por qué no les entregan ese mismo sentido de comunidad a los artistas. Los músicos no son gente que quiera joder a otros, lo único que quieren es hacer lo que aman y las compañías se lucran de eso pero no les pagan.

Thievery Corporation ya se hizo un nombre y estamos muy bien, pero para los artistas jóvenes creo que es casi imposible mantenerse en este modelo y creo que las cosas tienen que cambiar; la gente tiene que hacer preguntas, ver la realidad del mundo digital y de que todo lo que fue prometido por internet, la libertad, y todo eso, no es real ahora.

Una banda con criterio, que no quiera marginarse de las plataformas digitales dominantes, y tampoco perder el control, ¿qué estrategia le recomendarían seguir?

Excelente pregunta, porque sé que muchos artistas se sienten en esa posición. Muchos tienen reservas muy fuertes sobre el mundo digital y sus plataformas, pero a la vez no quieren marginarse porque hay una audiencia tan grande usándolas que tienes que tener cuidado antes de salirte del “reino digital”. Es difícil, pero al final es cuestión de ser diplomático y saber cuándo decir las cosas a la gente correcta. Por ejemplo, no podría decir lo que estoy diciendo en esta entrevista lo que le digo a la gente del mundo digital.

 
 

En el caso específico de Thievery Corporation, cómo se las arreglan para promover su música digitalmente. ¿Qué sitios les gustan y cuáles han rechazado?

Creo que nuestra estrategia es que a la gente que le gusta nuestra música, le guste y listo; no estamos empujándola por sus gargantas. Siempre hemos sentido que funciona mejor que un amigo te diga que le gusta tal banda y tú la escuches, en vez de que una valla en la calle te lo diga. Así que nuestra estrategia de mercadeo es más voz a voz y que las cosas se sientan genuinas, de corazón.

En términos de plataformas, me encanta Soundcloud, el hecho de que ahí la gente pueda escuchar y compartir la música directamente. A pesar de todo, y comparándolo con otros servicios de streaming, soy más positivo frente a Spotify; YouTube no me gusta, y eso que yo lo uso pues puedo encontrar cualquier canción, pero no es una plataforma sostenible para los artistas. iTunes todavía me gusta pero el streaming lo está acabando, así que no sé cuánto tiempo más resista. Pienso que Apple compró beats porque se dieron cuenta de que pronto cambiará el modelo. De hecho, está cambiando tanto que en tres años podríamos estar hablando de cinco compañías haciendo algo diferente y otras tantas que se estén acabando.

¿Cómo ven entonces ese futuro inmediato de la industria musical? Qué será lo más grande y nuevo en términos de consumo, cuál podría ser la nueva moda

Creo que la gente viene a conferencias como estas porque todos quieren saber cuál será la siguiente forma en que la gente consumirá música, y ninguno de nosotros sabemos o tenemos una bola de cristal. Por eso la gente paga mucho dinero para venir acá y escuchar a la gente hablar, a ver si reciben alguna información de quienes están metidos en el cuento, pero no tenemos idea.

Varios eventos en el mundo, y también en Colombia, están tratando el tema de los cambios en el consumo musical. ¿Y si nos enfocáramos en discutir cómo mejorar la música en vivo no estaríamos mejor? ¿Qué opinan?

Pienso que el consumo de música no debería ser el enfoque, sino dos cosas: la música grabada y las presentaciones en vivo. Pero la forma en que la gente consume recibe mucha atención porque todo el mundo está preocupado en conocer cuál es la mejor manera de llevarla a los oídos de la gente. Pero no se está hablando de calidad, de buena música, de discos, y siento que debemos volver a eso.

Cuéntennos un poco sobre su último álbum. Siendo completamente bossa nova, cómo lo produjeron, qué tal quedó y qué artistas los inspiraron en su creación

Brasil siempre ha sido uno de nuestros amores musicales comunes, mío y de Erik. Nuestro primer disco lo dedicamos a Antonio Carlos Jobim, el famoso compositor brasilero. El bossa nova es una forma de música que va a lo largo de nuestra carrera, y aunque muchos de nuestros álbumes tienen saltos al reggae, a la música oriental, a la electrónica, quisimos hacer un trabajo que se enfocará en el bossa nova. Creo que será un “limpiador de paleta”, porque el próximo álbum tendrá más beats. Pero por ahora, amamos el bossa porque es muy bonito y femenino de alguna forma. No está construido alrededor de beats, ni quiere tener un enfoque rudo. Todo eso es importante para Thievery Corporation y en este disco saltamos en esa dirección y la aceptamos. 


thieverycorporation.com

 

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