Stranger Things: un mundo fantástico de ciencia ficción, horror y suspenso

Una de las más recientes series de Netflix ha despertado pasiones entre fanáticos al realizar un homenaje a la cultura de los años 80

 

 

El pasado 15 de Julio se estrenó a nivel mundial esta nueva serie llamada Stranger Things, la cual muy al estilo de las novedades de Netflix, ha relucido por su calidad y sus altos niveles de producción. Aquí se mezclan de manera brillante, elementos de producciones de los años 80 con la experticia televisiva actual, entre géneros hermanos como la ciencia ficción, el horror, el suspenso, el misterio y la ficción sobrenatural.  

Gracias a estudios como 21 Laps Enterteinment y Monkey Massacre, los hermanos Matt y Ross Duffer, hacen su debut con esta producción televisiva, previamente solo habían presentado una película llamada Hidden. Este proyecto contó con la producción ejecutiva de Shawn Levy, quien fuera de dirigir cintas sobresalientas como Real Steel, es un fanático de estas corrientes.  

Al estilo de clásicos como Historias Asombrosas y Dimensión Desconocida, Stranger Things nos ubica en un pueblo llamado Hawkins, en el estado de Indiana, donde una noche de forma misteriosa se produce la desaparición de un niño de doce (12) años conocido como Will Byers. Este acontecimiento produce un revuelo completo, y Joyce su desesperada madre, empieza una búsqueda por todos los medios posibles. Por otra parte, encontramos a Mike, Dustin y Lucas, los amigos de este niño, ellos a su manera emprenden una exploración por saber realmente que ocurrió.

Finalmente, aparece el sheriff Jim Hopper, quien considerando el caso similar al de otros pueblos, se irá obsesionando con una investigación compleja, en la que surgirá un misterioso laboratorio del gobierno donde se realizan experimentos más allá del entendimiento común. Todas estas situaciones se van mezclando con las vivencias de los adultos y jóvenes de Hawkins, quienes tendrán que hacerle frente a una amenaza oculta.  

Esta serie no escatima para nada con su reparto, vemos figuras importantes como Winona Ryder, David Harbour y Matthew Modine, que han hecho parte de producciones cinematográficas significativas como Drácula, End Of Watch y Full Metal Jacket. La contraparte viene siendo el casting de los niños y adolescentes, allí se le da cabida a nuevos talentos como Finn Wolfhard, Gatten Mattarazo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Charlie Heaton, Natalia Dyer y la grandiosa Millie Bobby Brown.

Fuera de las mencionadas influencias de Steven Spielberg y Rod Serling, Stranger Things es una serie que logró conseguir un resultado superior al de películas como Super 8 debido a la notoria herencia de clásicos como Los Goonies, E.T. y Stand By Me. Aparte de eso, se siente una concepción de universo muy cercana a la literatura de Stephen King, donde a personas del común les ocurren cosas extraordinarias, citando algunos ejemplos como Carrie, It y Under The Dome.

Por curioso que parezca, se notan referencias a producciones latinoamericanas de ciencia ficción como la historieta argentina de El Eternauta, creación de Héctor Germán Oesterheld en 1957. Se puede apreciar un planteamiento similar, donde el héroe no es uno solo, sino un equipo heterogéneo de personas

La serie por estar ambientada en 1983 es un retrato certero de la cultura norteamericana de ése momento. Descubrimos referencias publicitarias a diversas marcas y productos, series televisivas como He-Man y El Auto Fantástico, carteles de películas como Evil Dead, Tiburón y The Dark Crystal, junto a otros posters de artistas como Joy Division, David Bowie y Blondie.

La música por supuesto ayuda a complementar dicha ambientación, hallamos canciones de agrupaciones como Jefferson Airplane, Toto, The Clash, Foreigner, New Order y Echo & The Bunnymen. De igual manera surge un score esplendido compuesto por Kyle Dixon y Michael Stain, quienes logran crear composiciones electrizantes que traen a la mente la discografía en solitario de John Carpenter.

Por otro lado, los ambientes y entornos tienen una influencia clara de los universos oscuros, imaginados por H.P. Lovecraft en la literatura de Call Of Cthulhu. Sin olvidar por supuesto los paisajes fantásticos creados en juegos de rol como Calabozos y Dragones, gracias a las ilustraciones de artistas como D.A. Trampier. Es evidente que el trabajo tipográfico en el cabezote de la serie, hace alusión a las portadas de los libros de Stephen King y las presentaciones de otras producciones de esta década.

Vale la pena apreciar esta serie, porque además de los mencionados elementos atrapantes, es una producción que capítulo tras capítulo va enganchando al espectador, creándole incógnitas que sólo serán solucionadas durante el desarrollo de la historia. No es una serie cuyo peso recae en el rol de los niños, los adultos juegan un papel fundamental, puesto que todo adquiere un tono sombrío debido a las decisiones de los personajes y las implicaciones de los sucesos.

Tras su estreno se han podido ver excelentes críticas por parte de medios en internet, encontrando que el propio Stephen King se ha sentido entusiasmado con el resultado de esta primera temporada. Altamente recomendada, pues una vez que terminan sus ocho episodios, queda esa sensación de querer más, razón por la que muchos fanáticos están esperando su segunda temporada.

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