Sonidos Colombianos: el regreso de Boca Abajo

Con el lanzamiento de su primer EP, grabado originalmente en 1998, los ex miembros de la banda bogotana de hardcore y metal nos recuerdan una etapa muy importante de la historia del rock colombiano. Hans J. Vollert (bajista, y actualmente en V For Volume) habló con nosotros de este regreso discográfico, de sus experiencias en la escena de los noventa y de por qué es bueno que escuchemos a Boca Abajo 15 años después.  

Aunque la mayoría de registros visuales que quedan del rock colombiano en los años 90 son imágenes de televisión subidas en baja calidad a YouTube, que aunque con poco dicen mucho de quiénes éramos en esa época, por fuera de los lentes de las contadas cámaras que se acercaban a los escenarios juveniles en ese tiempo, esos 10 años significaron uno de los momentos más creativos en la historia musical rockera de Colombia. Harían falta varios documentales de larga duración para poder mostrar cómo fue realmente. 

En esa época, no solo se formaron algunas de las bandas más importantes como Aterciopelados, 1280 Almas, Ekhymosis y La Derecha, sino que a comienzos de los noventa, al apartarse de la explosión ochentera del Rock en Español, los músicos jóvenes acercaron sus oídos a lo que sucedía en el mundo y adoptaron nuevas estéticas, en un momento de transición y de imposición del sonido de una nueva generación. 

El rock alternativo e independiente se convertía en el grunge y el post-grunge; el heavy metal y el trash daban paso al death melódico, al rapmetal, al numetal y a una nueva camada de hardcoreros; el industrial salía definitivamente de abajo de la tierra; y una nueva escuela de punk en California redefinía un género completo con bandas como NOFX y Bad Religion. Nuevos estilos, definitivamente noventeros, que llegaron a Colombia en el momento mismo en que se desarrollaban en otras latitudes. 

Bandas como Danny Dodge, Catedral, Ultrágeno, Morfonia, Juanita Dientes Verdes, Pepa Fresa y muchas otras, como Boca Abajo, vivieron el movimiento rockero de la época a la par de lo que se vivía en su epicentro.
 

Danny Dodge en la Media Torta. Años 90
 

La Media Torta, los pequeños bares y auditorios del norte y del centro de Bogotá, Medellín y Cali, el comienzo de Rock Al Parque; todos fueron escenarios en los que floreció una verdadera escena que era reseñada constantemente y con pasión en medios impresos como el periódico El Tiempo y la Revista Shock, y que a finales de la década encontró aliados muy importantes en televisión como "Mucha Música" de City TV, difusión en programas de Señal Colombia como "Rockombia", series de ficción como "Mi generación" y "Cartas a Harrison", y emisiones de vídeos musicales en franjas como "Play TV" de Canal 13 y con alguna frecuencia en MTV Latino. 

El rock electrónico, que aunque siguió otro camino, también fue parte de esa familia musical de la mano de Estados Alterados y luego en el gótico con Sexy Death. Asimismo, y por su propia cuenta, el llamado "neo punk" tuvo en N-Redde, Código Rojo, La PM, La Mojiganga, GP, Poca Ley, Tom Sawyer, Tour de Force, Nariz de Garfio y demás, una escena underground fuerte, la que frecuentaba el Auditorio Macondo -algo así como La Calleja de los "neos"-, que aunque no trascendió a Rock Al Parque, vive en los recuerdos y objetos de colección de cientos de músicos que hoy en día trabajan por su cuenta o que tienen bandas importantes, como es el caso de Árbol de Ojos, conformada por ex miembros de Poca Ley. 

Los sonidos pesados, como siempre ha sucedido en Colombia, eran protagonistas de esos años. Las nuevas corrientes del metal permitieron una diversidad muchísimo más grande que la que existió en los 80, cuando el power, el glam y el heavy metal eran los reyes.

Bandas como los bogotanos Boca Abajo, fueron pioneros del hardcore y el numetal en los noventa, con miembros que no superaban los 20 años. Pantera, Sepultura, Korn, Tool, NIN, Machine Head, Coal Chamber, Suicidal Tendencies y A.N.I.M.A.L (Argentina), estaban entre sus influencias, y Cirrosis, Ad Libitum, Injury, De2, Revez, Pr1mal y Koyi-K-Utho, entre sus contemporáneos colombianos. 

Muy pocos continúan hoy. Incluso Boca Abajo se desbandó hace unos 15 años. Koyi K Utho, se podría decir, es la única activa de esa generación. Sin embargo, un vacío parece estarse llenado con el regreso de los primeros.

Después de haber grabado en 1998 su primer EP -inédito hasta hoy-, y de haber transitado diversos caminos, agrupaciones y carreras, los miembros de Boca Abajo decidieron remasterizar ese material que nunca salió a la luz y lanzarlo al mercado con el sencillo "De nuevo inmóvil". El disco fue grabado y producido originalmente en 1998 en Manizales por Bryan Muth (director del Recording Workshop en Ohio, USA) y remasterizado por Julián Silva (de On Air Mastering, Brooklyn, Nueva York) en 2013, bajo el nuevo sello digital Flotador Records, propiedad del Max Lehder, ex miembro de Boca Abajo, que busca rescatar "joyas perdidas" del rock nacional.

Hablamos sobre este lanzamiento con un viejo conocido y figura de esa época, Hans J. Vollert, quien nos anticipa el regreso de Boca Abajo a los escenarios en 2014.

Reconocido bajista colombiano, Hans fue miembro fundador de la banda, y ha tenido una larga trayectoria en otras muy importantes que han dejado un legado en los sonidos pesados del país: Raíz, Agony y ahora V For Volume, un proyecto con una vena más pop pero en el que se conjugan varios elementos de su pasado fuerte.

Hans nos contó su experiencia con Boca Abajo en los años noventa y sobre todo lo que se viene para este emblema del hardcore y el metal bogotano, con este lanzamiento que por fin podemos tener en las manos. 

 


Hans J. Vollert
 

Cuéntenos un poco sobre su carrera musical 
Hans es un bajista que ha trabajado activamente en la escena del metal y rock colombiano desde mediados de los noventa. He sido miembro de bandas como Boca Abajo (1996-1999), Raíz (2005-2008), con quienes posteriormente creamos V For Volume. También he colaborado con bandas como Agony (grabación de bajo en el álbum "Reborn", grabado y producido por Tom Fletcher en Los Ángeles, California), Ultrágeno (concierto tributo en el 2005) y Koyi K Utho (concierto de Slipknot en Bogotá). Para más información los invito a visitar mi página envinyatar3.wix.com/hansjvollertbass

Para los que ahora tal vez no los conocen, ¿quiénes eran Boca Abajo?
Éramos 4 amigos que escuchaban bandas como Shelter, Madball y Biohazard, hasta Slayer y Pantera, quienes decidieron sin mayores pretensiones consolidar en un solo género sus influencias. No lo sabíamos pero creamos un material que en su momento fue vanguardista. Eramos Max Lehder en la voz, Michael Sites en guitarra, John Sites en la batería y yo en el bajo.

¿Qué tocaban en ese tiempo, con qué bandas, dónde se presentaban?
Nuestra propuesta se desarrolló rápidamente y nuestro género era claramente lo que vino a conocerse luego como metalcore. Tal vez en ese entonces nos definimos como representantes del hardcore nueva escuela en Bogotá. Hicimos muchos conciertos con Raíz, Ultrágeno, No2, Sin Salida, Orden 357 de Cali, Ad Llibitum, Kaala, e incluso llegamos a tocar con Neurosis y Agony. Mucho de ello sucedió en uno de los sitios más memorables de la escena en Bogotá: el Auditorio La Calleja.

¿Cómo era la escena en ese momento? ¿Qué sitios, toques, programas de radio, TV, o festivales, recuerda?
Creo que en realidad sí había una escena; no sé qué tantos sitios para tocar existían, probablemente eran muy pocos (como en la actualidad), pero hablo por lo que conocí y le puedo decir que sitios como el Skate Park y el Auditorio La Calleja movían conciertos semanales de 300 personas que pagaban una boleta, consumían en los establecimientos, se divertían y apoyaban a las bandas.

Lo interesante de esta época era que el "voz a voz" a la hora de convocar gente para toques, era fundamental. No había redes sociales y solo teníamos acceso a medios como la Frecuencia Joven de la Radiodifusora Nacional de Colombia (hoy Señal Radiónica) con Héctor Mora y Andrés Durán (ellos tuvieron un papel fundamental en todo esto). También, Rock al Parque fue una gran oportunidad de formación para mí, ya que desde 1997 a la fecha, he tenido la oportunidad de participar en 6 ediciones.

De igual forma salíamos a la media noche a empapelar la ciudad con volantes que hacíamos nosotros mismos. ¡Era realmente frustrante ver como duraba uno hasta las dos de la mañana y horas después pasaban los empapeladores tapando nuestros afiches! También recuerdo con mucho aprecio y respeto lo que se hizo en en canal City TV ("El Toque") por los espacios que contra viento y marea defendían algunos productores, hasta que las cúpulas directivas decidieron que el rock no era viable comercialmente.
 

"Sentimos que representamos, junto con otras bandas de ese momento, una de las épocas más
intensas del rock en nuestra ciudad, porque había una sinergía que permitía que cada fin de semana
hubiera música en vivo y eso genera mucho movimiento". 

Crédito foto: Flotador Records, tomada de Facebook. Reproducimos su pie de foto:
"Parche noventero: BOCA ABAJO y NO ES NO, bandas del momento con miembros que posteriormente formaron parte de
Raíz / V for Volume (Hans Vollert), Divagash (Javier Pabón)y On Air Mastering NY (Julián Silva). Tiempos aquellos
! - We save music / Music saves us - — con Julian Silva, Javier Pabón, Hans J. Vollert, John Sites,
Maximilian von Schelle, Julian Ramirez, Michael Sites y Gus Rb."
 

¿En qué se diferencia ese movimiento a la escena a la de ahora?
Si bien es cierto que hoy en día hay más bandas (algunas muy buenas), y que contamos con un gran aliado como el internet y sus redes sociales, así como con una radio independiente más consolidada, algunos espacios en TV, y más conciertos de bandas internacionales (lo cual es fundamental para la formación de músicos), creo que extraño mucho la pasión que sentíamos desde la perspectiva de fanáticos, y ese deseo de ver a nuestras bandas activas, lo cual se hace con la asistencia a conciertos pagos, comprando el material, y adquiriendo la mercancía de la banda. Claro, hay fanáticos de fanáticos, y los de V For Volume realmente nos sorprenden con todo ese apoyo y buena vibra que nos envían.

¿Por qué se separaron?
Todas las bandas sufren transformaciones y nosotros éramos muy jóvenes (el menor tenía 16 y el mayor 19), y llegamos a la coyuntura en donde era momento de decidir si se iba a seguir trabajando en esto; había gente que tenía la oportunidad de estudiar por fuera y se tomaron decisiones según prioridades.

¿Qué discografía alcanzaron a tener?
Como la mayoría de bandas, comenzamos con un demo de un par de canciones, grabado por Julián Silva (No2), que eventualmente se volvió el material que publicamos para el compilado Subterránica de MTM (con bandas como Ultrageno, La7 y otras). Luego, pegamos el gran salto y en menos de 2 años consolidamos una prepuesta muy contundente y de avanzada, que es el material que estamos presentando hoy.

"Boca Abajo" (el EP) fue grabado y producido en Manizales por Bryan Muth (director del Recording Workshop en Ohio) y re masterizado por Julián Silva (On Air Mastering, Brooklyn NY) en 2013, bajo el sello digital de Flotador Records. 

¿Por qué deciden remasterizar "Boca Abajo" 15 años después?
Max Lehder, cantante de la banda y fundador de Flotador Records, tuvo siempre el anhelo de rescatar el material del anonimato. Esto se debe a que no existe mayor registro en la red de lo que desarrollamos las bandas y audiencia en los noventa en nuestro país. Es como si no hubiese existido jamás. La misión de Flotador es rescatar a esas "joyas perdidas" (la música de esas bandas que dejaron memorias en muchos de nosotros, pero por razones tecnológicas, de limitadas oportunidades e incluso coyunturales, no se dieron a conocer masivamente).
 

"Creo que en realidad sí había una escena; no sé qué tantos sitios para tocar existían, probablemente
eran muy pocos (como en la actualidad), pero hablo por lo que conocí y le puedo decir que sitios como el Skate Park y el Auditorio La Calleja movían conciertos semanales de 300 personas que pagaban una boleta, consumían en los establecimientos, se divertían y apoyaban a las bandas".

 

 

Seguramente, sus fans y colegas estarán interesados, pero ¿por qué deberían pararle oreja las nuevas generaciones a este EP de Boca Abajo?
Pienso que el material en gran medida esta vigente 16 años después, y confío en que algunas personas entenderán de que estoy hablando. Por otro lado, sentimos que representamos, junto con otras bandas de ese momento, una de las épocas más intensas del rock en nuestra ciudad, porque había una sinergía que permitía que cada fin de semana hubiera música en vivo y eso genera mucho movimiento. La gente debe saber que esto existió y que en esa década hubo muy buenas propuestas que le dieron un empujón a lo que se vive hoy en día. ¡Disfrútenlo!

¿Qué siginificó Bocabajo en su momento?
Creo que la única forma de poder responder a esto es mirando atrás y valorando el trabajo del momento y sus consecuencias en el presente. No solo Boca Abajo, sino otras importantes bandas, nos abanderamos de un sector de la música extrema en Colombia, lo representamos y lo desarrollamos. Gracias a estas agrupaciones aún quedamos algunos en pie y firmes en seguir trabajando por el rock hecho en Colombia. Creo que inspiramos a otros músicos a crecer, lo cual también nos ocurrió cuando veíamos a bandas como Kidron (de Alfonso Espriella), Sin Salida, Danny Dodge y Catedral.

¿Qué significado, objetivo o valor emocional tiene para sus integrantes relanzar este EP en 2013?
Este disco estaba listo para ser impreso en 1999; ya había un sello y un acuerdo. Nos quedaron mal. A pesar de buscar otras alternativas e inversionistas privados, todo se esfumó en cuestión de meses. Sacarlo era un "guardado" que teníamos y fue entonces cuando Max, al llegar a Colombia hace unos años, materializó su idea de crear su sello digital (Flotador Récords) y así, darle vida a nuestro trabajo. Estamos felices y sentimos que hemos tenido una gran respuesta de la gente.

¿Dónde se consigue?
Pueden escuchar el EP a través del canal de Flotador Records en YouTube o comprarlo en iTunes.
 

"Para nadie debe ser un secreto que un artista en Colombia hace lo que hace
principalmente por su dedicación a la música, no porque sea lucrativo, y esto es un problema grande".

 

¿Van a hacer giras o conciertos con Boca Abajo? ¿Se viene algo nuevo de la banda?
Por ahora vamos a mover el material  a través de Flotador. El EP era algo que queríamos compartir con todo el mundo. Planeamos regrabar, con un sonido más actual y contundente, uno de los sencillos del compilado Subterránica, y probablemente contemos con la producción de Mateo Camargo. Quizás haya un show de reunión en 2014.

¿Qué bandas contemporáneas a Boca Abajo deberíamos desempolvar y escuchar en este momento?
Danny Dodge, Catedral, Kidron, Kaala, La7 y Ultrágeno

¿Aparte de Boca Abajo en qué está Hans en este momento, y en qué están los otros integrantes? 
Muy contento con algunos proyectos en curso. Primero, hace tan sólo unas semanas recibí un gran patrocinio de Lakland y Bajos XclusivosTambién estamos trabajando fuertemente en un material muy poderoso con María José Camargo (vocalista de V For Volume), Mateo Camargo (Productor de V For Volume/Madina Lake) y Andrés Cardona de 6 Peatones. También me encuentro trabajando en propuestas con amigos como Patricio Stiglich.

Max Lehder (cantante de Boca Abajo) viene trabajando en el desarrollo del Festival Estereopicnic y ahora promociona Flotador Records con próximos lanzamientos de Vladimir Jairus y Two Way Analogue del guitarrista Daniel Jones, y esperen más cosas....

De igual forma, John y Michael Sites se encuentran en E.U con sus proyectos musicales.

 


Foto: V For Volume, Facebook.

 

¿Cómo ve un músico curtido como Hans la escena pesada colombiana actual?
Mire, resalto y me inspira mucho la entrega con la que la audiencia vive el metal en Colombia, ¡realmente lo hace con el corazón! Eso, sólo lo viven aquellos que respiramos música y somos quienes somos por ella. Mi observación no solamente se extiende a un género en especial sino a una realidad de la música.

Para nadie debe ser un secreto que un artista en Colombia hace lo que hace principalmente por su dedicación a la música, no porque sea lucrativo, y esto es un problema grande. Es complejo, pero si se identifican los elementos existentes, es solo cuestión de hacer la adición y sale el resultado: hay bandas trabajando, hay medios difundiendo; claramente hay público, no hay muchos sitios para tocar, pero hay más festivales y espacios de rock ¿entonces qué falla?. Tenemos que asumir que cada peso que gastemos en la música, es una inversión que ayuda a pagar un ensayo, un instrumento, una sesión de grabación y su prensaje, al diseñador gráfico, al equipo de trabajo de una banda, al promotor y equipo de producción de un evento, a un bar, al señor de las camisetas, al periodista independiente, etcétera. 

Todo es una cadena de eventos, nada funciona sin dinero, porque la gente come con él, y si la gente logra vivir de la música (en las diferentes labores relacionadas), vamos a poder dedicarnos a hacer lo que nos apasiona y vamos a hacerlo muy bien, y vamos a tener mucha música profesional por largos años.

Desgraciadamente mucha gente en esta cadena, por necesidad, terminan regalando su trabajo, mientras que otros se aprovechan, y en todos estos años le puedo decir, que es el músico (independiente o no) quien asume la gran mayoría de los gastos, y cumplir con todos los requisitos para tener una banda exitosa y hacer conciertos de calidad, se vuelve cada vez más complejo.

¿En una palabra, qué le viene a Hans a la cabeza cuando recuerda estas canciones de Boca Abajo? 
• "De Nuevo Inmóvil": (determinación)

• "Amor al Odio" (poder)

• "Días por venir" (desesperanza)

• "Quien te perdió" (whiskey y cigarrillos)

• "Más de 30 años" (camino a seguir)

• "Movimiento y fotocopia" (Reyes). 

Por: Andrés Elasmar, Señal Radiónica
 

 


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