¿Sexismo en la industria musical?

El juicio de la estadounidense Kesha sacudió el mundo de la música y Grimes sacó a la luz sus inconvenientes con algunos productores...

Kesha había iniciado un proceso judicial contra su productor, Dr. Luke, para romper su contrato con él y con Sony alegando abusos sexuales, verbales y psicológicos por su parte. El caso tuvo durante meses a la industria de la música al tanto del asunto, pero la catante recibió un duro golpe cuando una jueza rechazó sus acusaciones.

Según la revista People, la jueza Shirlet Kornreich, de la Suprema Corte de Justicia de Nueva York, citó hace dos semanas falta de jurisdicción y falla por parte de Kesha para probar la mayoría de sus acusaciones. La cantante acusó en 2014 a Dr. Luke por drogarla, violarla y abusar de ella durante su carrera y a Sony por no liberarla, además dijo que fue víctima de discriminación basada en su género. 

Esta batalla musical no solo se ve en los tribunales, Kesha  y Dr. Luke también están envueltos en acciones legales por una serie de contratos que firmó el productor y que todavía están vigentes como en el caso de Sony. Además hay un gran interés mediático alrededor del juicio y del caso en general, un número considerable de artistas femeninas han hecho público su apoyo a Kesha, entre ellas Taylor Swift (que además donó 250.000 dólares a la cantante), Lady Gaga, Fiona Apple, Lily Allen, Ariana Grande, Lorde, Kelly Clarkson y Demi Lovato.

Recientemente en una entrevista con Rolling Stone, Grimes al ser cuestionada por la situación por la que atraviesa Kesha en su juicio contra Dr. Luke, también hizo unas declaraciones fuertes pero necesarias, afirmaciones que nos obligan a abrir los ojos y los oídos al sexismo en la industria de la música.

Grimes, aunque afirmó no saber lo suficiente sobre el caso de Kesha, confesó que algunos productores han amenazado con dejar de trabajar con ella si no tenían relaciones sexuales: “Pero diré que he estado en numerosas situaciones en las que productores masculinos me han dicho literalmente, ‘No acabaremos la canción a no ser que vengas a mi habitación del hotel’. Si fuera más joven o en una situación económica más desesperada, podría haberlo hecho. No creo que haya pocas mujeres productoras porque las mujeres no estén interesadas en ese oficio. Es difícil acceder para una mujer, es un terreno bastante hostil”.

Grimes con 28 años de edad, también comparó la situación de Kesha con la esclavitud diciendo: ”No debería ser permitido firmar como un ser humano, independientemente de lo que alguien haya hecho o dicho. Básicamente así es la esclavitud. Ella (Kesha) debería tener el derecho de grabar con otro productor. Es una situación sumamente jodida.

Las acusaciones de Grimes y el caso de Kesha nos hacen recordar las también recientes manifestaciones de Robin Carolan, jefe del sello discográfico independiente en donde Björk está grabando el que será su noveno disco. Carolan, y la misma Björk en diversas entrevistas manifestaron su inconformidad con el imperante sexismo en la industria, la  islandesa pronunció en alguna ocasión una frase con la que podemos cerrar esta nota y abrir la discusuón del papel que juegan o no juegan las mujeres en el mundo y la industria de la música: “todo lo que un hombre dice una vez, las mujeres deben decirlo cinco veces.

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