Rolling Stone vuelve a editarse en Colombia

Su primer número se lanzó en diciembre de 2013 con las 500 grandes canciones de todos los tiempos y las 50 grandes canciones colombianas. Entrevista con Ricardo Durán, su jefe de redacción.

Así como el rock colombiano ha vivido muchas etapas a través de décadas fragmentadas, cada una con nuevas influencias y corrientes que olvidan sin quererlo la historia de la generación anterior, las publicaciones musicales en nuestro país, sean revistas propiamente, o páginas enteras de un periódico, también han sido fluctuantes.  

Fanzines de calidad han existido tantos como los que han desaparecido, y seguirles la pista ha sido tarea de coleccionistas y melómanos. Pero hasta las publicaciones físicas más populares y recientes como Disidencia, La Página del Rock de El Tiempo de los viernes, o la Rolling Stone Cono Norte, padecieron en su mejor momento los síntomas de un mismo destino. Las causas de su desaparición son variadas y numerosas, pero podría decirse que en casos como éstos siempre influye el tamaño del mercado, los apoyos (económicos o editoriales) que de un día para otro se caen, y los ires y venires propios de nuestro rock. No obstante, la apuesta por hacer un trabajo serio sobre éste sigue más vigente que nunca, y no hay excusa que valga cuando la pasión y el profesionalismo se unen en proyectos editoriales como la nueva encarnación de la Rolling Stone Colombia. 

La madre de las publicaciones sobre rock, la Rolling Stone fundada en 1967 por Jann Wenner, no solo fue en sus primeros años el testimonio periodístico más importante de todo lo que sucedía musicalmente en Estados Unidos en esa época, sino que impulsó a la cultura rockera al mismo tiempo que lo hacía con grandes escritores y periodistas como Stephen Davis, David Fricke, Hunther S. Thomson o Lester Bangs; a fotógrafos que luego serían grandes como Annie Leibovitz; a directores de cine como Cameron Crowe y a cientos de artistas que han aparecido en alguna de sus icónicas portadas.

A lo largo de su historia, de la mano de Wenner, han pasado por sus páginas entrevistas y perfiles con personajes como Bill Clinton, Kurt Cobain, Oriana Fallaci, Francis Ford Coppola, el Dalai Lama, entre otros, todo esto en una revista que, como ninguna otra, le abrió un espacio al rock junto al cine, la historia, la crítica política, las grandes crónicas y reportajes, y la tecnología.  

En Colombia, por su parte, tuvo su edición primigenia en el año 2003, con Andrea Echeverri en la portada de la primera revista que salió a la venta en la calle. Personajes y artistas como Aterciopelados, ChocQuibTown, Carlos Vives, El Pibe Valderrama y Joe Arroyo, encabezaron contenidos nacionales que compartían un lugar privilegiado con los aportes de los equipos editoriales de las ediciones de Argentina y de Estados Unidos. Se trataba de la Rolling Stone editada en Bogotá para el país y para Perú, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, luego de cinco años de trabajo y 58 ediciones, cerró sus puertas en 2008, dejando un vacío que todavía se siente en el medio musical colombiano (amplien el tema en esta entrevista con Astrid Harders, exdirectora de Rolling Stone Cono Norte). 

La nueva Rolling Stone Colombia, ahora con Diego Ortiz como su director, nació desde cero y lanzó su primer número en diciembre de 2013. Su primera edición presenta un especial de las 500 grandes canciones de todos los tiempos, así como las 50 grandes canciones colombianas, votadas, entre otros, por Álvaro González Villamarín (coordinador de Señal Radiónica), Eduardo Arias, Fernando del Castillo, Andrés Durán y Amós Piñeros (este especial contó también con aportes personales de quienes han estado en momentos claves de la historia de esos 50 discos reseñados, como Iván Benavides, Ramiro Meneses y Carlos Vives). En su equipo de redacción figuran Ricardo Durán y Luis Daniel Vega, y para esta primera edición colaboraron periodistas, historiadores y músicos como el mismo Arias, Héctor Buitrago, Umberto Pérez, Carlos Reina y Alfonso Pinzón.

Lean a continuación la entrevista con Ricardo Durán, su jefe de redacción, quien nos contó más a fondo sobre el origen de tan esperado regreso editoral y el futuro de este proyecto que ya está en marcha, rodando como el título de la número uno del listado de las 500 canciones. Y como indican la segunda y tercera del conteo, esperando no satisfacer a todo el mundo, pero si invitar a imaginar con cada nueva edición. 
 

 

Señal Radiónica: ¿Por qué es este el momento de una nueva Rolling Stone (RS) en Colombia?

Ricardo Durán: Los lectores, los artistas, los anunciantes y el movimiento cultural del país necesitan, hoy más que nunca, un espacio como RS, un punto de encuentro, articulación y registro. El vacío era evidente y la acogida que ha tenido la primera edición es prueba de ello.
 

SR: ¿No es una quijotada montar en este momento una revista impresa de música en Colombia?

RD: Hace más de 15 años se viene anunciando la muerte de los medios impresos y hoy vemos que sigue habiendo espacio para ellos. Lo impreso sigue estableciendo una relación única con un gran número de lectores, por eso RS se convierte en un objeto de colección.  Por otra parte, nuestra música pasa por un momento muy importante, y es necesario registrarlo. Finalmente, si esta es una quijotada, en 17 países del mundo se encuentran miles de lectores, anunciantes, artistas y periodistas que seguimos creyendo en ella.

SR: ¿Cuál es la propuesta con esta nueva edición, qué temas o historias que están en el horno nos pueden adelantar?

RD: Inicialmente trabajaremos ediciones especiales en las que siempre habrá una importante presencia de contenido local. El mejor ejemplo es la primera edición, que incluye el listado de las 50 canciones más importantes en nuestro país (elegidas por más de 30 expertos en géneros como el rock, pop, metal, etc.). Aplicamos en Colombia la metodología que RS utiliza en todo el mundo, y los resultados han sido excelentes en términos del contenido y de la acogida por parte del público. Ha sido muy satisfactorio hacer este reconocimiento a tantos músicos que han escrito con sangre, sudor y lágrimas la historia de nuestra música. Uno de nuestros objetivos es documentar, con la mayor objetividad posible el momento que vive un importante sector de nuestra cultura.
 

SR: ¿Qué tanta libertad tiene el equipo para crear contenido propio?

RD: Tenemos plena libertad para generar nuestros propios contenidos. Como es lógico, en cada edición especial, nos ajustamos a un formato para ofrecer una publicación coherente en la que existe un concepto claro para cada número.
 

SR: ¿Cómo percibe el equipo de la revista el momento actual de la música colombiana? ¿Tiene algo que ver con volverla a montar preciso ahora?

RD: Este es un momento en el que la producción musical ofrece miles de posibilidades; hay cantidad y calidad. Sin embargo, es necesario tener una mirada crítica para reconocer lo que puede trascender. Para nosotros es fundamental darle visibilidad al trabajo de los artistas colombianos que dejan una huella profunda en nuestra cultura. Cada una de nuestras ediciones registrará aspectos de la escena a partir de la mirada que ha caracterizado a RS a lo largo de su historia.

SR: ¿Aparte de música, que podrán encontrar los lectores colombianos en la revista?

RD: RS no es una publicación dedicada exclusivamente a la música; es una revista de ideas, de cultura popular. Por eso se aproxima a la realidad con una mirada abierta a diferentes temáticas. Aunque inicialmente trabajaremos con ediciones muy enfocadas en la música, lo haremos a partir de contextualizaciones muy claras, porque entendemos que el arte refleja con gran fidelidad la vida política, económica y social de un país.

SR: ¿Qué tanto de la edición estadounidense o de otras RS va a tener la colombiana? 

RD: Ese porcentaje variará de acuerdo con el contenido central de cada edición. En este momento sería muy complicado dar una cifra exacta.
 

SR: ¿Cuál es el equipo detrás de la publicación? ¿Cómo fue, de quién o de qué organización fue la idea?

RD: El equipo está compuesto por profesionales apasionados de la música, la marca y la cultura. Somos un equipo interdisciplinario e independiente, ajeno a grupos editoriales y económicos. El proyecto ha sido liderado por Diego Ortiz, nuestro director, y el proceso de reinserción al mercado local se hizo de la mano con la Casa Matriz. Gozamos del completo respaldo de la marca en cuanto a temas editoriales y de negocio, y de los anunciantes en términos comerciales. Creemos que la mejor carta de presentación es el trabajo que estamos haciendo día tras día; los lectores han dado una gran acogida a la primera edición y los comentarios han sido muy favorables. Los resultados alcanzados hasta ahora nos llenan de gratificación. Esta revista es hecha con pasión, tal vez por eso hemos tenido la suerte de contar con una red importante de colaboradores como Luis Daniel Vega, Andrés Ospina y Eduardo Arias, entre muchos otros. Esto, sin olvidar el valioso aporte de grandes artistas del territorio, quienes al final del día son los protagonistas de nuestro contenido. 

SR: ¿En qué segmento del mercado llega a competir?

RD: Somos una publicación cultural con énfasis en la industria musical y la cultura popular que en términos de contenido no compite con ninguno otro medio impreso en el país.
 

SR: ¿A qué público le apuntan?

RD: En el mundo, RS es una revista de masas dirigida a todo lector que guste de la música y de la cultura en torno a ella, por supuesto la marca enfatiza en la cultura rock, y Colombia no es la excepción. Virtualmente somos una revista de nicho, sin embargo es un nicho en crecimiento y llegamos a potenciarlo. Millones de rockeros en Colombia esperaban este tipo de publicación.  

SR: ¿Tienen pensada una estrategia digital para estos nuevos tiempos? ¿Tendrán una página web actualizada y reflejo de la impresa, o no es prioridad? 

RD: Creemos en la magia del medio impreso. Todos nuestros esfuerzos están encaminados a entregar a nuestros lectores una revista coleccionable de verdad. Sin embargo la estrategia digital es fundamental para lograr mayor interacción con los lectores. Por medio de las plataformas digitales fortaleceremos el espíritu y la comunidad Rolling Stone. La publicación digital y la revista impresa giran en torno a un concepto que cambia con cada edición. Para la edición 1, que circula hasta el 14 de marzo, el concepto fue "canciones". Sin embargo la publicación digital y la impresa no tienen necesariamente los mismos contenidos. El impreso es coleccionable, con contenidos históricos que permanecen en el tiempo, la web por su parte es actualizada regularmente, allí los lectores encontraran nuevas entrevistas, nuevos listados, nuevos artículos. 


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