Rock al Parque a la mexicana

Guadalajara ya sabe que Rock al Parque existe. Gracias a la alianza entre la Feria Internacional de la Música de esa ciudad y el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES), nuestro festival con más de 18 años de historia llegó a la Concha Acústica para presentar a cinco agrupaciones colombianas -The Hall Effect, Monareta, Skampida, Kraken y Andrea Echeverri- y dos agrupaciones locales -Technicolor Fabrics y Volcán-. Por: Simona Sánchez.

Mucho calor y una excelente producción permitieron dar una muestra de sonidos colombianos a lo largo de ocho horas. Aproximadamente 3000 personas (entre mexicanos y colombianos radicados en México) acompañaron este experimento que pretende unir e intercambiar sonidos entre las dos ciudades y los dos países.

Monareta calentó motores y promovió alegría y baile en medio de un calor sofocante y de un sol incesante.

Skampida prendió la fiesta: el público saltaba, aplaudía, respondía y hasta armaba pogo con sus canciones rítmicas y festivas.

The Hall Effect suavizó la jornada con su rock melódico y su nueva propuesta en español que a muchos sorprende y engancha.



Monareta, Skampida y The Hall Effect
 

Andrea Echeverri y Elkin Ramírezfueron los últimos platos, con una muestra de profesionalismo y entrega frente a lo que hacen. Lamenté que no todos los músicos de las otras agrupaciones colombianas precenciaran sus conciertos, porque en realidad dieron una muestra de trayectoria, compromiso y seriedad como embajadores del rock colombiano (así en teoría solo Andrea fuera a México con el título de "Embajadora del Festival"). Escuchar y ver a esta última, ante un público que reclamaba una Florecita Rockera y recibía una Ruiseñora concentrada y entregada a su propuesta femenina, desde la multi-instrumentalidad honesta y experimental, fue una nueva experiencia para los sentidos de quienes hemos tenido la oportunidad de verla muchas veces. En primera instancia, observarla interpretando varios instrumentos, jugando con su voz y con sus máquinas, totalmente amarrada a sus dos compañeros de equipo que alimentan una propuesta sonora sin protagonismo, fue darse cuenta de la aparición de una nueva Andrea frente a sus seguidores. Tener la oportunidad de escuchar la historia detrás de algunas canciones, y ver cómo se toma el tiempo para hablar con el público, con una cercanía y un respeto mutuo, fue necesario y enriquecedor.

Finalmente, Kraken pisó el escenario. Tanto el show del D.F. como el de Guadalajara fue impresionante. Un derroche musical y energético que engancha hasta a los no fanáticos. Muchos se fueron después del show de Andrea y algunos lamentamos que México no conociera previamente la dimensión de esta banda colombiana. Pero los que se quedaron, se enamoraron de corazón de la agrupación. Coreaban las canciones así no se las supieran, aplaudían los solos de guitarra, y a Elkin y su puesta en escena. Fue un cierre muy especial en donde todas las bandas disfrutaron segundo a segundo el concierto. Los que hicimos parte de esta gira estábamos eufóricos, felices y admirados por Kraken y lo que representa para nosotros como público, periodistas y músicos. 
 


Kraken (izquierda), Elkin Ramírez y Andrea Echeverri 

 

Y tal vez ahí, durante esa noche que se llenó de nostalgia previa a la partida, me di cuenta de las hermandades que crean las giras, esas mismas hermandades que uno percibe en las bandas cuando ya llevan mucho tiempo juntas. Fueron días, noches, comidas, aviones, buses, risas, y fiestas, cuidándonos los unos a los otros las 24 horas del día.

Cinco bandas juntas -The Hall Effect, Monareta, Skampida, Kraken y Andrea Echeverri-, cinco medios unidos -Radiónica, Canal Capital, La Superestación, Latin Roll y Music Machine-, dos agentes del sector -Jorge de M3 y Henry de Rebuenaonda- y un equipo de producción de IDARTES -Santiago Trujillo, Aida Hodson, Andrés Cardona y Alejandro Duque-, formaron  una comitiva de más de 45 personas representando el rock and roll bogotano. Un código compartido invisible e inolvidable nos unió a todos estos seis días. Una experiencia que sella la alianza México – Colombia, dos países unidos a través de la música independiente, de una apuesta distrital artística pública y privada compartida, de un sueño común y un sonido universal.

Por primera vez, Rock al Parque rodó por Latinoamérica y fue con Radiónica, la casa de los sonidos colombianos. Esperamos vengan muchas más, para que los sonidos hispanos no tengan fronteras de por medio. 


Vean toda la galería de Radiónica en esta gira de Rock Al Parque

Lean todo sobre la gira.

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