Reconocimiento facial, la nueva apuesta de las empresas de boletas

La empresa Ticketmaster está trabajando en un desarrollo que combatiría la reventa de boletas y la falsificación, entre otros asuntos. 

Las historias de las boletas revendidas que resultaron falsas y las largas filas en el ingreso, son sólo algunos de los problemas a los que se enfrentan los asistentes a conciertos. Estos asuntos fueron analizados por Ticketmaster, una de las más grandes compañías de ventas y de distribución de entradas en el mundo que fue fundada en Hollywood Oeste, California y que tiene operaciones en muchos países en todo el mundo.

La empresa, a través de su casa matriz anunció que invirtió en una sociedad con la empresa de identificación biométrica que se especializa en reconocimiento facial llamada Blink Identity para poder implementar el reconocimiento de las caras en los conciertos.

Tecnología se encuentra en proceso de desarrollo y busca permitirle a los asistentes "asociar su boleto digital con su imagen, luego simplemente camine hacia el show".

Esta asociación acerca cada vez más a Ticketmaster a cumplir su meta de reemplazar la emisión de boletos en papel por tecnología digital. Al anunciar la noticia, Michael Rapino presidente de Live Nation afirmó que Blink Identity "tiene tecnología de reconocimiento facial de vanguardia, que le permite asociar su boleto digital con su imagen, y luego entrar al espectáculo".

Aún no se tiene certeza acerca de cuándo ni cómo se desarrollará y se ejecutará este avance tecnológico, pues sin duda implica mucha investigación y socialización con los usuarios quienes deben prestarse para sumar su 'cara' a una gran base de datos que le permitirá a la compañía llevar a cabo su plan.

Cabe anotar que este no ha sido el único desarrollo de la empresa de boletería, de hecho, su premisa es buscar desarrollos tecnológicos que los diferencien de su competencia. Alguno años atrás, Ticketmaster implementó un desarrollo que  permitía que los usuarios supieran dónde se ubicarán sus amigos de Facebook en un concierto. 

La idea era  "volver un poco a la experiencia de compra de boletos previa a la irrupción de internet, donde la gente se juntaba para ir a las boleterías o disquerías para comprar", la compañía llevó a cabo este experimento porque según sus análisis la gente compra entradas cuando sabe que sus amigos van y calculan que así aumentarán las ventas.

 

 

Todo parece indicar que las cosas cambiarán para quienes vamos a conciertos, así que preprárense para sentirse como en un capítulo de Black Mirror (esperamos sin el desenlace fatal) con estos nuevos desarrollos tecnológicos. 

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