Reaparecen obras de "Arte Degenerado" en Alemania

Autoridades alemanas sospechan que 25 cuadros del llamado "tesoro de Múnich" fueron robados a personas perseguidas por el nacionalisocialismo. 

Desde febrero del 2012, cuando se descubrió el tesoro de más de 1.500 piezas de pinturas y dibujos de grandes artistas de varios siglos en el piso en el que había vivido un anciano llamado Cornelius Gurlitt, y que después de su muerte fue heredado por su hijo, las autoridades no habían revelado nada acerca del descubrimiento.

Este hallazgo estuvo oculto durante más de un año y medio, hasta que la revista Focus reveló la noticia del tesoro encontrado. Éste, según la fiscalía de Augsburgo, no se había dado a conocer por el deseo de esclarecer con tranquilidad y sin presiones la procedencia de cada una de las obras.

Hildebrand Gurlitt, hijo de quien mantuvo ocultas las piezas, heredó hace 60 años las pinturas, dibujos, acuarelas y litografías de Picasso, Chagall, Renoir, Toulouse-Lautrec, Max Beckmann, Macke, Courbet, Matisse, Dix, y Kokoschka que habían permanecido guardadas durante décadas en un piso semiabandonado. 

Aunque el régimen de Adolf Hitler tuvo represalias contra Hildebrand Gurlitt por su parcial ascendencia judía, éste colaboró con la venta de piezas de "arte degenerado" -expresión alemana usada por los nazis para referirse al arte moderno y prohibirlo en favor del llamado "Arte Heroico"-. Durante el régimen nacionalsocialista en Alemania (1933-1945), recibió obras decomisadas a museos para venderlas en el extranjero, aunque aseguró después de la guerra que su colección fue destruida durante los bombardeos aliados a Dresde, por lo que el hallazgo actual en Múnich sorprendió a todo el mundo.

Según expertos, parte de los cuadros hallados en Schwabing pertenecían a museos alemanes y fueron desterrados de ellos por los nazis. Además, se sospecha que parte de la colección está formada por piezas que coleccionistas judíos tuvieron que vender a bajos precios para poder pagar el llamado "impuesto de fuga del Reich", o que sencillamente les fueron expropiadas de sus colecciones.

Se ha determinado que unos 380 cuadros, de los que fueron hayados, pertenecen al llamado "arte degenerado", mientras que falta determinar si 590 obras fueron arrancadas ilegalmente a personas perseguidas por  el régimen de Adolfo Hitler. De ser así, los propietarios originales de esas obras, o sus herederos, tendrían derecho a ser restituidos.

Según las declaraciones hechas a través de un comunicado dado hace pocos días por el gobierno alemán y el federal de Baviera -estado cuya capital es Múnich- , 970 de las 1.400 obras encontradas deberán ser investigadas para determinar de dónde provienen. "El origen de las obras del llamado 'tesoro de Schwabing' tiene que aclararse de la forma más rápida y transparente posible".

Según la lista de 25 obras publicadas por el gobierno alemán, hay algunas que entran dentro del arte prohibido por los nazis, es el caso de dos acuarelas de Otto Dix y oleos de Marc Chagall y Henri Matisse. Asimismo hay otras piezas, como un grabado de Antonio Canaletto o el dibujo de Eugène Delacroix, que no tienen ninguna relación con ese tipo de arte.

Por el momento, los agentes de aduanas trasladaron las piezas a un lugar secreto mientras la historiadora berlinesa Meike Hoffmann, encargada de investigar la procedencia de cada una de las obras, intenta aclarar si fueron expropiaciones a judíos. El Consejo Central de los Judíos en Alemania exige “transparencia” a las autoridades sobre este tema. Su presidente, Dieter Graumann, pidió que se reconstruya exactamente la historia de cada pieza, ya que numerosas familias judías han manifestado su enojo por la secretismo que se le ha dado al caso, el cual salió a la luz pública más de un año después del hallazgo.  

 

'Dama en el palco' del artista Otto Dix, 1922 / Foto: El País 

 

Niño sentado a la mesa' de Otto Griebel's. / Foto: El País
 

 

'Mujer sentada' de Henri Matisse, 1924. / Foto: El País


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