Radiónica estuvo en la edición número 53 del FICCI

Al cierre del evento cinematográfico más importante a nivel nacional, @profeastronauta nos presenta sus apreciaciones sobre algunas de las cintas estrenadas en La Heróica. 

Un faro en la oscuridad

Históricamente, el faro ha sido un símbolo de camino, luz, llegada y partida, ha sido protagonista de libros, poemas, obras de arte y realizaciones cinematográficas. Un faro, ubicado en Santa Marta, Magdalena, es precisamente, el espacio de encuentro y desencuentro de una serie de personajes, quienes buscan en sí mismos un camino, luz, llegada y  partida. Estamos hablando de la nueva realización del director colombiano Pacho Bottía, ésta es la historia de “El faro”. 

La realización cinematográfica, que forma parte de la Competencia Oficial de Ficción del Festival Internacional de Cine de Cartagena, centra su historia en un viejo y solitario guardafaros, el cuál, además de sus fantasmas, es visitado por una pareja de naúfragos que llegan a la roca gigante en medio del mar en la cual está ubicado el faro.

A partir del encuentro de estos 3 personajes y la presencia en la historia de la esposa del guardafaros, interpretada por Petrona Martínez, cada uno de los protagonistas de la realización cinematográfica continúa con la eterna búsqueda de sus sueños, identidades y verdades.

El Faro es una realización cinematográfica atmosférica, sincera, llena de luz y oscuridad. Su contenido audiovisual ingresa a un club poético del cual ya forman parte Chocó (Jhonny Hendrix), La Sirga (William Vega) y La Playa DC (Juan Andrés Arango).Vale la pena destacar la inolvidable actuación de Andrés Castañeda, quizá el personaje con mayor claroscuros en el alma.
 

 

7 cajas transitando la ciudad

Desde Paraguay llega una historia llena de vértigo, humor negro, muerte, ilusiones y llena de sorpresas, muy representativa de lo que ocurre en cualquier calle Latinoamericana de la presente década: "7 cajas". La realización cinematográfica, dirigida por Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, no solo cuenta con el récord de asistencia cinematográfica en su país de origen, sino con una serie de elementos audiovisuales, recursivos, muy bien utilizados, que nos ubican ante un cine de la región lleno de talento y nuevos lenguajes.

En un mercado congestionado de Asunción, Paraguay, Víctor, un joven carretillero obsesionado con el universo de los teléfonos celulares, debe transportar 7 cajas a un misterioso destino, lo que en un principio se convierte en una tarea laboral cotidiana, termina cambiándole la vida a los personajes que transitan la historia.
 
7 cajas confirma que la cinematografía del continente aún está por descubrirse y que la misma requiere de la constante curiosidad del espectador, esa misma que nos hará dudar, a partir del momento de ver la película, del contenido de cualquier caja que ronde nuestras ciudades.

 

 

Esta es la historia de Blancanieves

Existen muchas versiones artísticas de la narrativa de los Hermanos Grimm que sitúan sus historias en un contexto oscuro, gótico y poético. El director español Pablo Berger logró crear una versión de aquellos cuentos infantiles que tienen los citados elementos y que logra -además- reinventar la leyenda ubicándola directamente en el plano del corazón del espectador, estamos hablando de Blancanieves.

Esta realización cinematográfica, nos ubica en la España de los años 20, en el marco de la fiesta brava, aspecto muy bien trabajado, que no incomoda a quienes no les gusta la tauromaquia, como a quien escribe estas líneas, cuya historia gira alrededor de la hija de un famoso torero que debe sufrir las consecuencias de la muerte de su madre, el destierro afectivo, el desprecio de su madrastra y quién finalmente encuentra un camino al lado de un grupo de enanos toreros.

Blancanieves explora el lenguaje de un cine mudo que convierte poco a poco a la música como una protagonista principal. La escala de grises, acompañada de una gran historia, inolvidables interpretaciones (Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho, Macarena García) y un contenido sonoro protagónico, convierten la película en una colección de sensaciones y sentimientos en el que los estados intermedios -aquellos grises del corazón- no tienen espacio. Es una cinta contundente, de lo blanco a lo oscuro y viceversa, sin escalas.
 

 

La eterna noche de las 12 lunas

Según la tradición Wayuu, las niñas, en el momento de su primera menstruación, deben estar encerradas durante el transcurso de 12 lunas, ésta práctica se denomina "El encierro Wayuu" y consiste en un periodo de soledad como rito ancestral que es practicado por todas las mujeres de esa comunidad indígena del norte de Colombia y Venezuela. Éste ritual de iniciación en la vida es el eje central del documental “La eterna noche de las 12 lunas”, realización cinematográfica dirigida por Priscila Padilla.

Este trabajo cinematográfico logra contarnos la historia de una adolescente que decide realizar el ritual, contextualizando su entorno, familia, amigas y por supuesto, el universo ancestral del cual proviene la cultura Wayuu.

Durante 87 minutos el espectador viaja al corazón de la Guajira, explorando sus paisajes, lugares sagrados y por supuesto, entendiendo la visión sobre la vida que dignifica a la cultura Wayuu. La directora, gracias a una narrativa sencilla, rodeada de grandes atmósferas visuales, ha creado un documental importante para conocernos, entendernos y respetarnos.
 

 

El tabú de los afectos

Una realización cinematográfica que en su inicio plantea una historia sencilla, casi inocente en la cuál el espectador se encuentra ante los últimos días de vida de una anciana llamada Aurora, se convierte en el desarrollo de la misma, en un diario de profundos sentimientos desarrollados hace décadas en África, en los cuáles ese misterio agridulce llamado amor, encuentra en el proceso del enamoramiento una historia llena de profundas tristezas y soledades, sí, éste es el universo cinematográfico del director portugués Miguel Gomes planteado en su película "Tabú".

Dividida en 2 partes y quizá en una tercera, "Tabú" ofrece un juego cinematográfico que involucra inmediatamente al espectador, como juez, testigo y hasta protagonista de la historia creada en la película. El amor y su misterio, en el marco de una película en blanco y negro, con una parte que hace referencia al cine de los años 30, es el protagonista de una historia bien contada que proyecta en la pantalla los sentimientos guardados de aquellos fantasmas afectivos que rondan en las paredes del corazón. 
 

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