MINEC para ver, escuchar, tocar, oler y saborear

Vivimos tres días de sonidos isleños en uno de los festivales musicales que reivindica las raíces de nuestra cultura y las cuenta con expresiones artísticas. Así nos fue en el Mercado Insular de Expresiones Culturales.

Para entender la música isleña hay que saborearla, sentirla, dejar que refresque como la brisa y limpie como el mar. Con escucharla no basta, es necesario utilizar los cinco sentidos para darle sentido y si a eso se le suma verla en vivo y observar cómo cada nota y cada ritmo están repletos de sonrisas, entonces se convierte en toda una experiencia más allá de un artista, una banda o una canción.

Eso es precisamente lo que sucede cuando uno pisa la isla de San Andrés y vive durante tres días el Mercado Insular de Expresiones Culturales MINEC. Cuatro versiones completa este espacio creado para fortalecer la escena de la música del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina posibilitando encuentros y creando un tejido musical entre el continente y el territorio insular. Este año tuvimos la oportunidad de vivir la experiencia MINEC siendo conscientes de la necesidad de mantener y estrechar el vínculo con nuestra música isleña y con los jóvenes que creen firmemente en que la música, y más exactamente los ritmos del caribe, pueden cambiar la ‘vibración’ del mundo. Así fue como nos encontramos con un mercado que viaja a través de la isla y que aprovecha los diferentes espacios para poner en escena el trabajo de músicos, que concursan previamente, para tener la posibilidad de hacer parte de las ruedas de negocios, el componente académico y los showcases programados.

Algo que llama profundamente la atención en este punto, es observar cómo el proceso es completo, es decir, con tiempo de antelación el MINEC se encarga de ir formando a los músicos y darles herramientas para que puedan dialogar efectivamente con la industria, es por eso que reciben talleres que van desde la presentación de una propuesta y la creación de un show en vivo, hasta la construcción de un EPK. Así fue como llegaron con su material en este 2015, ante los diferentes programadores nacionales e internacionales que asistieron, artistas como el legendario Job Saas (ex integrante de The Rebels), Jimmy Archbold, Elkin Robinson, Orange Hill, Mek-Ya, Chakadee, Groove 82, Caribbean New Style, Rojah&Gulax, Ilabash y Royal Rudes; Propuestas que viajan desde la música tradicional isleña, pasando por el reggae, el dancehall y finalizando en el nuevo ritmo llamado mode up. Once agrupaciones nos brindaron un espectro musical y generacional de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, todos con un punto en común: No olvidar las raíces, y expandir el mensaje isleño de paz y buena vibración. A ellos se le sumaron artistas invitados como la canadiense africana Blandine, Buxxi, The Makonnen Soul, Aainjah y Don Kristobal desde Medellín, quienes demostraron de manera amorosa y respetuosa que el reggae que se hace en la ciudad, en la sabana y en la montaña, puede convivir y construir conjuntamente con el sonido isleño.

Fueron tres días del Mercado Insular de Expresiones Culturales que unieron a diferentes personas (programadores, productores, músicos, gestores y periodistas) en torno a un espectro de la música del caribe. Tres días que son tan solo la puerta para crear un puente que nos mantenga en constante contacto continental – insular con la música como material de circulación cultural y que así vayamos reiterando lo cerca que estamos y lo necesario que es vincularnos a través del arte para que la música una lo que la historia separó y poco a poco deje de existir la diferenciación entre San Andrés y Providencia de Colombia (como si fueran dos países diferentes).

Que la música nos vaya demostrando que somos uno que se expresa a través muchos colores (como el mar isleño), que tenemos una misma raíz, la africana y un mismo corazón que lleva el ritmo del mar y se convierte en ola, brisa, selva, montaña, valle y sabana musical 




 

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