Hace 50 años Mary Poppins llegó volando

La británica Pamela Lyndon Travers dio a conocer al mundo a Mary Poppins en 1934, en poco tiempo su libro se transformó en un fenómeno editorial, que treinta años después el productor, director, guionista y animador estadounidense Walt Disney llevaría al cine.

En 2014 se cumplen 80 años de la publicación de la primera novela de la escritora y periodista australiana, creadora de la famosa niñera de ficción Mary Poppins, y 50 años de la adaptación cinematográfica que haría 30 años más tarde Walter Elias Disney, quien después de conocer a la niñera británica a través de los relatos de sus hijas, les prometió algún día hacer una película sobre el personaje. Lo que ignorba en hombre con más premios Oscar en la historia (22 estatuillas y 59 nominaciones), era la odisea en la se convertiría conseguir los derechos que le permitirían llevar las ficciones de P.L. Travers a la pantalla grande. 

Cuatro años después del lanzamiento del primer libro de Mary Poppins, P.L. Travers declinaría a la propueta de Disney a comprar los derechos de sus libros, su respuesta era que no le gustaba la manera en la que Hollywood había llevado otros libros al cine, lo que no detuvo al productor a continuar haciendo más ofertas durante los años siguientes, en los que obtuvo la misma respuesta.  

Fue en 1959, 25 años después, cuando la escritora empezó a dar su brazo a torcer durante la visita que Disney le hizo personalmente a Londres, una de las condiciones era que Mary Poppins no podía ser un personaje animado como pretendia el productor, por lo que éste cedió a que el personaje fuera de carne y hueso además de ceder el derecho a la escritora de aprobar el guión, algo que no había pasado nunca antes hasta la fecha. Con esas condiciones, finalmente el animador estadounidense le podría cumplir la promesa a sus hijas de llevar a Poppins a la pantalla grande. 

Después de la negociación, Disney empezó a trabajar en la película, contrató a los hermanos Sherman para componer la banda sonora y sobre las canciones construir una historia basada los tres libros que P.L. Travers había publicado hasta la fecha, la novela original Mary Poppins (1934), Mary Poppins vuelve (1935) y Mary Poppins abre la puerta (1943).

Del guión se encargarían Bill Walsh y Don DaGradi, escritores de plantilla del Estudio. El primero sería responsable de los diálogos y el segundo de la parte visual de la película, pero al comenzar a trabajar sobre los libros se dieron cuenta de que no había una historia central, sino diferentes aventuras aisladas de Mary Poppins, lo que dificultaba trasladar todo a una película, por lo que hubo muchos cambios respecto a los libros, uno de ellos era situar la historia en 1910 en vez de en la década de los treinta como en el original, acortar el número de hijos de los Banks, crear el personaje de Bert, unos padres que no estaban pendientes de sus hijos y hasta cambiar un poco carácter de Mary Poppins, la cual en las novelas no era tan simpática con los niños, pero el la película sería un personaje absolutamente dulce.

 

El equipo de Disney trabajó durante más de dos años en la construcción de la historia que le presentaría a P.L. Travers, estaban seguros de tener buen material para convencerla, pero treinta días después de pensarlo, la autora dio un visto bueno parcial, no le había gustado nada de lo que había leído, por lo que seguiría siendo consultada con todo lo relacionado con la producción. 

Después de los impaces con el guión de la película, había que conseguir a la actriz que diera vida a la perfección a la mágica niñera, en principio el equipo de Disney pensó en Mary Martin, Betty Davis y Angela Lansbury, pero ninguna les gustó tanto como Julie Andrews, la británica trabajaba en la obra Camelot en Broadway cuando le ofrecieron el papel, y aunque no tenía experiencia en cine, sí que tenía bastante recorrido en teatro, ya que había protagonizado musicales como My fair lady tanto en el West End londinense como en Broadway. Pero Andrews no aceptó el papel en primera instancia porque deseaba dar vida a Eliza Doolitle en la versión cinematográfica de My fair lady, papel que ya estaba preparando, pero que finalmente no puedo realizar poque Jack Warner, el presidente de la Warner Brothers, se decidió por la reconocida Audrey Hepburn. Fue asñi como Andrews abordó el proyecto con una nariz perfecta para Mary Poppins. 

Para interpretar al carismático Bert, Disney ofreció el papel a Dick Van Dyke, bastante reconocido por su programa de televisión, “The Dick Van Dyke show”, pero en el momento el actor no contaba con ninguna experiencia en cine, por lo que se contactó a Glynis Johns y David Tomlinson para el papel de los padres de la familia Banks. Para los niños Jane y Michael se contó con Karen Dotrice y Mathew Garber que ya habían trabajado con Disney previamente.
 
Fue así como bajo la dirección de Robert Stevenson se comenzó el rodaje en febrero de 1963 con un presupuesto aproximadamente de 6 millones de dólares.
La cinta fue filmada en interiores en su totalidad, en los estudios de Disney en Burbank, California. En ésta, la última obra maestra de Disney, que moriría de un cáncer de pulmón en 1966, se usaron todas las técnicas desarrolladas por el Estudio durante treinta años, entre ellas el uso de marionetas o audioanimatronics, que ahora son normales en cualquier película. Fueron muchas horas de rodaje delante de tablas de vapor de sodio negras, ya que para la época no se usaban cromas verdes. 

Al finalizar el rodaje, Disney enseñó la película a Travers y su primera pregunta fue que cuándo empezaban a cortarla. Disney se negó a todo lo que la autora dijo de ahí en adelante, ya que ella tenía claramente los derechos sobre el guión, pero no sobre la edición. 

La película fue estrenada el 27 de Agosto de 1964 en el famoso teatro Chino de Hollywood Boulevard. Un estreno retransmitido por televisión y radio que pueden ver en el siguiente youtube. 
 

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